
643 Sermones
Nacido en la República Dominicana y criado en los Estados Unidos, el Dr. Miranda se destacó académicamente en Phillips Academy, la Universidad de Princeton y la Universidad de Harvard. Aunque su trayectoria inicial apuntaba hacia una distinguida carrera académica, el llamado de Dios cambió el rumbo…
En este sermón, el pastor habla acerca de la resiliencia y cómo podemos ser competentes en Cristo. Él se enfoca en la historia de Caleb y Josué en el Libro de Números, donde ellos fueron capaces de mantener una actitud positiva en medio de las dificultades y desafíos. A diferencia de los otros diez espías que trajeron un reporte negativo acerca de la Tierra Prometida, Caleb y Josué tuvieron una pe
Más →El pastor habla sobre la resiliencia y cómo podemos ser resistentes a la adversidad y usar las pruebas de la vida para salir victoriosos. Citando a Pablo, dice que en todas estas cosas somos más que victoriosos. Explica que nuestra postura debe ser llegar a ser lo que somos en realidad y estar en un continuo proceso de liberación y crecimiento personal. En Segunda Corintios, Pablo habla acerca de
Más →El poder de la resurrección es una realidad en nuestra vida, aunque a veces no la veamos. Las mujeres que fueron a ungir el cuerpo de Jesús pensaban que la tumba estaba ocupada, pero no sabían que Él había resucitado. Ellas creían que una piedra gigante impedía la entrada, pero no sabían que ya había sido removida. Igualmente, muchos creyentes piadosos no viven en el poder de la resurrección. Pero
Más →En este sermón, el pastor habla sobre cómo llegar a ser lo que Dios quiere que seamos y cómo adoptar actitudes que nos permitan ser resilientes y vencedores en la vida. El primer paso es reconocer nuestro dolor, quebrantamiento, imperfección y naturaleza caída. También debemos reconocer que Cristo ha venido a reparar este mundo quebrantado y que Él nos ha dado poder para vencer en todas las cosas.
Más →En este sermón, el pastor habla acerca de los elementos necesarios para lograr la transformación personal y alcanzar nuestras metas. Estos elementos incluyen la confesión, el reconocimiento, la renuncia, la repreensión, la oración y la persistencia. El pastor enfatiza que el camino hacia la transformación es difícil y a largo plazo, ya que implica todos los aspectos de nuestro ser. Para alcanzar n
Más →En este sermón, el pastor habla sobre cómo superar la tragedia y la pérdida en la vida, tomando como ejemplo la historia de David en Segundo de Samuel. David había pecado y Dios le dio un severo castigo, incluyendo la muerte de su hijo. A pesar de esto, David hizo todo lo posible para cambiar el resultado de su situación, orando y clamando a Dios. Aprendemos que cuando estamos en situaciones de di
Más →En este sermón, el pastor habla sobre la historia de Jacob luchando con el ángel de Jehová en Génesis 32. Jacob persistió en su lucha con Dios, y al final, recibió la bendición y un nuevo nombre: Israel. El pastor enfatiza la importancia de ser luchadores en nuestra relación con Dios, buscando siempre más de Él y no conformándonos con un cristianismo mediocre. También habla sobre cómo Dios arregla
Más →En Primera de Crónicas, capítulo 13, David quiere traer el Arca de Dios a Jerusalén y convoca a los capitanes de millares y de centenas para hacerlo. Sin embargo, en el camino, Uzá toca el Arca y muere, lo que hace que David se asuste y decida no traerla a su casa en la ciudad de David, sino a la casa de Obed Edom. Después de reflexionar, David se da cuenta de que el Arca solo puede ser llevada po
Más →En este mensaje, el pastor habla sobre Romanos 8, donde el Apóstol Pablo establece los fundamentos de una vida cristiana libre y sin condenación. El pasaje comienza con la declaración de que no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús. El pastor explica que estar en Cristo es como un árbol que está arraigado en la tierra y recibe sus nutrientes de ella. De la misma manera, nosotr
Más →En Lucas 12:22-34, Jesús llama a sus discípulos a no preocuparse por su vida, comida o vestimenta, ya que Dios cuida de todas estas cosas. Él les muestra cómo Dios cuida de los cuervos y las flores del campo, y les dice que ellos, como seres humanos, son aún más valiosos para Dios. La ansiedad y el afán son una tendencia natural en la biología humana, pero Jesús invita a sus seguidores a confiar e
Más →Hay dos tipos de ansiedad: la ansiedad general y la ansiedad específica. La ansiedad general se refiere a una actitud esencial en la vida, una tendencia hacia la preocupación excesiva por las cosas materiales y los eventos de la vida que nos afectan. Este tipo de persona vive una vida afanosa y ansiosa. El segundo tipo de ansiedad, la ansiedad específica, se refiere a un estado emocional, una reac
Más →El poder más grande que tiene un cristiano es admitir su impotencia y remitir su causa al Señor. Cultivar la humildad y la dependencia de la gracia de Dios es esencial para bregar con situaciones difíciles y crisis en la vida. La impotencia cultivada en el nombre del Señor es más poderosa que cualquier otra cosa que podamos hacer, y moviliza el poder y los recursos del cielo. Cuando llegamos al ex
Más →En Segunda de Corintios, capítulo 3, Pablo habla de dos tipos de cristianos: uno que se conforma con la religión y los rituales antiguos, y otro que está siempre en perpetuo crecimiento y renovación espiritual. El pueblo judío se embotó en su entendimiento y prefirió quedarse en el antiguo pacto en vez de aceptar la revelación fresca de Dios a través de Cristo Jesús. Dios quiere que vivamos en con
Más →La vida cristiana es un proceso de continuo movimiento y renovación, similar a un avión que debe mantenerse en movimiento para no caer. Una vez que entramos en relación con Cristo y el Evangelio, estamos obligados a continuar en proceso, en movimiento, y a estar continuamente en esfuerzo. La idea es nunca estar satisfecho como si ya hubiésemos llegado a la cima, sino estar continuamente añadiendo
Más →En este mensaje, el pastor habla sobre la importancia de ser partícipes de la naturaleza divina y tener comunión íntima con Dios. Basado en 2da de Pedro, Capítulo 1, el pastor destaca que todas las cosas sublimes y espirituales nos han sido dadas por el divino poder de Dios. El conocimiento de Cristo es fundamental para ser como Él y ser partícipes de la naturaleza divina. El objetivo final de Dio
Más →En Segunda de Pedro, capítulo 1, el Apóstol Pedro enuncia una serie de cualidades que componen el perfil cristiano y que la Biblia nos llama a aspirar y a perseguir en nuestra personalidad, nuestra constitución, nuestra naturaleza espiritual. La idea del Apóstol Pedro es que como Dios ha invertido tanto en nosotros, como Dios se ha tomado la molestia de cargarlos de riqueza espiritual, eso nos imp
Más →El pastor habla acerca de los componentes del avivamiento basándose en el libro de Segundo de Crónicas capítulo 34. El rey Josías fue una persona piadosa que hizo lo recto ante los ojos de Jehová y anduvo en los caminos de David, su padre. Desde temprana edad, Josías comenzó a buscar a Dios y a los 20 años concibió un gran proyecto para reformar su nación y transmitir su amor por Dios a su reinado
Más →Este material comparte el tema "honra a Jehová con tus bienes", basado en Proverbios 3:9-10. El autor explica que somos mayordomos de todo lo que tenemos, no dueños, y que debemos honrar a Dios en todo momento. También destaca que la ética esencial de todo cristiano es poner a Dios por encima de todo lo demás y amarlo por sobre todas las cosas. El autor enfatiza que todo lo que tenemos debe estar
Más →En Proverbios 4:18-27, se nos llama a comprometernos con nuestras metas y visiones en el Señor. La senda del justo, es decir, de aquellos que creen en Cristo, es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. Debemos vivir vidas con propósito, estableciendo metas concretas y visualizando cómo vamos a alcanzarlas. Debemos incubar nuestras visiones en el espíritu y ser espe
Más →En Segunda Timoteo 1:3-7, el Apóstol Pablo le escribe a su discípulo Timoteo, expresando su afecto y admiración por él y recordándole el legado espiritual que recibió de su abuela y madre. Pablo insta a Timoteo a avivar el fuego del don de Dios que está en él y a vivir en el poder, amor y dominio propio que Dios ha puesto en él. Este pasaje nos recuerda quiénes somos en Cristo, lo que hemos recibi
Más →Este sermón se basa en el Salmo 119 y destaca la importancia de la palabra de Dios. El salmista expresa su asombro y maravilla por la palabra de Dios, lo que provoca una sensación de reverencia y admiración. El predicador enfatiza que la Biblia es excepcional y que es importante entender que no es una palabra común, sino que viene directamente de la boca de Dios y está inspirada por el Espíritu Sa
Más →En Filipenses 3:12-13, el Apóstol Pablo habla acerca de soltar el pasado y enfocarse en lo que está adelante. La vida cristiana es una jornada progresiva y demanda un continuo deshacerse de cosas viejas y formas de pensar para poder entrar en el gozo y disfrute del Señor. Es importante adoptar una nueva perspectiva y no vivir en el pasado para poder abrazar las nuevas condiciones que Dios tiene pa
Más →En Filipenses, Capítulo 3, el Apóstol Pablo habla acerca de la transformación de la mente y cómo superar el pasado para llegar a ser lo que Dios quiere que seamos. Él habla de su deseo de conocer a Cristo y llegar a ser semejante a Él en su muerte, pero reconoce que todavía está en vías de conocer a Dios y llegar a ser lo que Él quiere que sea. La vida cristiana es un viaje y un proceso de perpetu
Más →En Lucas 6:27-42, Jesús nos llama a amar a nuestros enemigos, hacer bien a los que nos aborrecen, bendecir a los que nos maldicen y orar por los que nos calumnian. Él nos invita a adoptar una actitud de gracia y misericordia en lugar de buscar la auto preservación y la venganza. Este mensaje es lo que distingue al cristianismo de otras religiones y es el centro del Evangelio. Adoptar esta actitud
Más →El amor es el valor supremo que hace posible que nosotros ahora vivamos a una altura diferente, con una protección diferente. La persona que ama está protegida en una manera excepcional. Cuando tu amas, Dios se siente atraído hacia ti. Cuando tu amas, tu corazón viene a ser como una señal que está emitiendo un “bip” continuo, y Dios escucha ese latido de un corazón amante, dondequiera que esté, au
Más →En esta meditación sobre el fruto del Espíritu, el pastor reflexiona sobre el amor, el primer fruto mencionado por el Apóstol Pablo en Primera de Corintios:13. El amor es esencial para expresar el carácter de Dios en nuestras vidas y es más poderoso que cualquier otra virtud o don. Pablo dice que si no tenemos amor, nada somos, incluso si tenemos todos los dones y hacemos grandes sacrificios. El a
Más →El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. El Apóstol Pablo dice que aquellos que viven en el fruto del Espíritu están cubiertos con un betún especial y son invencibles. El gozo es algo maravilloso y contagioso. La tristeza, la negatividad y la depresión son lo opuesto al gozo. El gozo es una decisión que debemos tomar en nuestra vida, y e
Más →El pasaje de Ezequiel 37 habla sobre la resurrección y tiene varias aplicaciones e interpretaciones. En primer lugar, tiene una aplicación histórica en la restauración del pueblo de Israel después de su exilio babilónico y su regreso a la tierra prometida. En segundo lugar, tiene una aplicación general para la iglesia de Jesucristo, que también puede ser vista como un Israel espiritual. La iglesia
Más →El pastor de la iglesia León de Judá, Roberto Miranda, habló sobre el pasaje bíblico de Ezequiel 37, en el que Dios le muestra al profeta un valle lleno de huesos secos y le pregunta si creía que podían volver a la vida. Miranda comparó este relato con la actualidad de la iglesia, que está viviendo un tiempo de dispersión y pérdida. Sin embargo, afirmó que Dios puede tomar esa situación y darle vi
Más →El pastor habla sobre la importancia de buscar el equilibrio entre el don del Espíritu y el fruto del Espíritu, y se enfoca en el fruto de la paz. Lee varios pasajes bíblicos, incluyendo Gálatas 5 y Filipenses 4, y destaca la importancia de concentrarse en las cosas positivas del Reino de Dios y rodearse de mentores espirituales maduros para experimentar la paz del Señor. También habla sobre el se
Más →Dios llamó a Abram a dejar su país, su pueblo, su seguridad y sus propios proyectos para recibir una promesa mucho mayor: una nación, un gran nombre, protección, un nuevo destino y bendición para todas las naciones. Esa promesa exigía ponerlo todo sobre la mesa y dar un paso de fe. Abram respondió con prontitud: abandonó lo conocido y siguió a Jehová sin saber adónde iba. La fe no siempre recibe p
Más →La viuda de Sarepta representa la fragilidad humana cuando vivimos únicamente con nuestros propios recursos: ante la sequía, solo le quedaban harina y aceite para una última comida con su hijo. Pero la gracia de Dios entró en su crisis por medio de Elías, quien le pidió que diera primero al Reino de Dios y le prometió provisión. Dar a Dios primero no se limita al dinero; significa poner a su dispo
Más →Dios nos conduce hacia una dimensión nueva, por lo que debemos seguir su presencia con flexibilidad, oración, atención constante y conocimiento profundo de la Palabra. Frente a los muros de nuestra vida, no bastan la razón ni los recursos humanos: necesitamos las armas y estrategias del Espíritu. También debemos permanecer hambrientos, pues las provisiones temporales cesan cuando llega una etapa d
Más →El cese del maná al entrar Israel en Canaán no fue pérdida ni degradación, sino promoción: la provisión humilde y temporal del desierto dejó paso al alimento verdadero de la tierra prometida. Tras la circuncisión y la Pascua, señales de pacto y preparación, el pueblo entró en una etapa de madurez, identidad y responsabilidad. De igual manera, Dios nos llama a abandonar la adolescencia espiritual y
Más →Jericó representa esas situaciones “cerradas, bien cerradas” que parecen humanamente imposibles. Frente a ellas, el diagnóstico decisivo es el de Dios: sus promesas pueden abrir un camino donde no vemos salida. Debemos distinguir entre la promesa específica para una circunstancia y el favor general en el que vivimos como hijos amados de Dios.
Más →Nos encontramos ante un umbral, como Israel frente al Jordán: nuestro pasado nos ha formado y sostenido, pero también nos ha preparado para una realidad que aún no hemos experimentado. Entrar en lo que Dios ha prometido requiere un tiempo de descanso, memoria, oración y fuerzas renovadas antes de afrontar desafíos desconocidos. Después de décadas de ministerio sin un sabático prolongado, necesito
Más →Estamos ante un camino nuevo, como Israel al borde del Jordán después de años de desierto, prueba y preparación. Lo vivido hasta ahora ha sido anticipo de una identidad y un propósito que Dios quiere llevar a una realización más plena. Antes de avanzar, necesitamos descansar, recordar el camino recorrido y recibir fuerzas; incluso el liderazgo debe confiar en Dios lo suficiente para apartarse temp
Más →Dios escogió a los pastores para anunciarles el nacimiento de Jesús con una intención precisa. Primero, mostró su cercanía a los humildes y pobres de espíritu, no porque rechace a los ricos o instruidos, sino porque la autosuficiencia y el orgullo impiden recibir su gracia. Por eso debemos reconocer que dependemos de Cristo, tratar con misericordia al caído y servir generosamente al necesitado. Se
Más →Nuestra gentileza debe ser conocida por todos, especialmente en un mundo polarizado, acusador y empeñado en defender sus derechos. La gentileza bíblica —epieikes— reúne amabilidad, moderación, mansedumbre, paciencia, generosidad y misericordia. No elimina la justicia ni acepta todo indiscriminadamente; une verdad y amor, considerando la intención, el contexto y la fragilidad humana antes de juzgar
Más →Dar al Señor debe nacer de una decisión meditada, libre y gozosa, nunca de la presión, la manipulación, la tristeza ni la avaricia. Dios mira más la disposición del corazón que la cantidad ofrecida. Por eso, reconocemos primero toda la gracia recibida y confiamos en que nuestra generosidad no nos empobrece: Dios puede proveernos abundantemente, aunque su bendición no funciona como un intercambio m
Más →Somos el cuerpo de Cristo: muchos miembros distintos, unidos por un mismo Espíritu y llamados a funcionar en armonía. La diversidad étnica, cultural, socioeconómica, generacional y teológica es bella, pero exige esfuerzo, bondad, hospitalidad y disposición a vivir con cierta incomodidad. Nadie es innecesario; debemos honrar especialmente a quienes parecen débiles, humildes o poco atractivos, recib
Más →Jesús se presenta como mayor que Moisés, la Ley y todo sistema religioso. En Betesda sana por pura gracia a un hombre paralítico desde hacía treinta y ocho años: toma la iniciativa, le pide una respuesta de fe y realiza de forma directa y eficaz lo que aquel no podía alcanzar por su propio esfuerzo. El conflicto del sábado muestra que la misericordia y la vida de Dios no deben subordinarse a la le
Más →Nacer de nuevo no consiste en reconocer a Jesús solamente como maestro ni en adoptar una religión, sino en tener un encuentro personal con él, recibirlo como Señor y Salvador y ser engendrados por Dios. Tanto la respetabilidad religiosa de Nicodemo como el pecado y las defensas religiosas de la samaritana podían impedir una relación vital con Cristo.
Más →Jesús busca tanto a la mujer samaritana, despreciada socialmente, como a Nicodemo, religioso y prestigioso, porque ambos necesitan salvación. Su encuentro con Nicodemo muestra que reconocerlo solo como maestro no basta: debemos nacer de nuevo mediante una transformación espiritual que únicamente Cristo puede producir. Recibirlo como Salvador implica también reconocerlo como Señor, centro y dueño d
Más →La iglesia tiene como identidad y razón de ser compartir personalmente el Evangelio. Aunque nuestra cultura sea resistente y temamos el rechazo, no debemos esperar que la gente venga, sino tomar la iniciativa, superar barreras y posicionarnos para encuentros evangelísticos. Jesús valoró profundamente a una sola alma: atravesó Samaria, se acercó con simpatía a una mujer despreciada, despertó su int
Más →La vida llena del Espíritu no comenzó en Pentecostés: desde la creación, Dios vivifica, capacita y reviste a personas comunes para cumplir su obra. Gedeón muestra que Dios escoge a quienes parecen débiles e inadecuados, no para exaltar sus capacidades, sino para manifestar su poder. Sin embargo, antes de la liberación deben venir el arrepentimiento, la confesión y la santificación.
Más →Dios es nuestro único refugio y fortaleza en medio de desastres, incertidumbre, ansiedad y fragilidad humana. Aunque instituciones, gobiernos, tecnología, iglesias y líderes pueden fallar, Dios permanece en su trono y auxilia a su pueblo. Por eso debemos apartar la mirada de lo cambiante y saturar preventivamente nuestra mente con la Palabra, la oración, la adoración y las promesas divinas, en vez
Más →Ante una sociedad dividida y tiempos considerados peligrosos, la iglesia debe reflejar el espíritu de Cristo: amor, generosidad, paciencia, misericordia y firmeza. La esclavitud, el nazismo, la Inquisición y el militarismo muestran cómo culturas enteras, incluso confesionalmente cristianas, pueden normalizar atrocidades cuando sustituyen la verdad de Dios por el consenso, el nacionalismo o la auto
Más →En medio de agravios reales, divisiones políticas, racismo y conflictos entre grupos, necesitamos pensar y actuar según el Evangelio, no según la ira del mundo. Génesis 34 no minimiza la violación de Dina: hubo una ofensa grave que no debía haberse cometido. Sin embargo, Simeón y Leví convirtieron su indignación en engaño, venganza y matanza, desperdiciando una oportunidad de arrepentimiento, mise
Más →Una vida llena del Espíritu Santo, como la de Felipe, comienza con el servicio humilde y fiel en tareas pequeñas, no con la notoriedad pública. Necesitamos la unción de Dios para toda responsabilidad cotidiana y debemos servir incluso cuando nadie nos ve, confiando en que Dios nos capacita para mayores encargos. Esa vida ama a quienes no conocen a Cristo, aprovecha aun la adversidad para anunciar
Más →El Espíritu Santo es la tercera Persona de la Trinidad: plenamente personal, consciente y activo, no una fuerza inferior al Padre o al Hijo. Aunque la Trinidad supera nuestra razón y lenguaje, confesamos un solo Dios en tres personas. Enviado por Cristo para sostener a la Iglesia hasta su regreso, el Espíritu mora en nosotros como consolador, animador, maestro, guía y capacitador. Por eso necesita
Más →El bautismo del Espíritu Santo es una inmersión en la presencia y el poder de Dios que transforma, capacita para servir y abre nuestra vida a sus dones y a su obrar sobrenatural. Aunque el Espíritu actuó desde la creación y en todo el Antiguo Testamento, desde Pentecostés esta dotación está disponible para todo creyente, no solo para personas escogidas. Saúl ilustra cómo Dios llama a gente común e
Más →Dios no quiere que ignoremos las cosas del Espíritu, sino que crezcamos en un conocimiento maduro, profundo y práctico de su poder. El Espíritu Santo es uno, aunque distribuye una gran diversidad de dones y ministerios; por eso, ninguna función autoriza la superioridad, pues cada miembro sirve al mismo cuerpo. La madurez espiritual exige equilibrar poder y carácter: los dones, las sanidades y la p
Más →No debemos conformarnos con una vida cristiana genérica ni con una medida limitada del poder de Dios. Recibir a Cristo trae salvación y la presencia del Espíritu, pero el bautismo y la llenura del Espíritu constituyen una experiencia de dinamización, como aguas quietas que comienzan a moverse y se vuelven ríos de agua viva. En el nuevo pacto, esta unción no queda reservada para unos pocos dirigent
Más →La vida cristiana y la obra de la Iglesia no dependen de nuestros recursos, capacidad o número, sino del poder del Espíritu Santo. Sin su presencia, la adoración, el ministerio y las costumbres pueden convertirse en un ritual vacío. Por eso no podemos vivir de la bendición de ayer: como el maná, necesitamos buscar cada día una unción fresca mediante la oración, el ayuno, la Palabra, la santidad y
Más →Dios quiere que vivamos saturados del Espíritu Santo, no una vida cristiana a medias. Su presencia ya está en quienes conocen a Cristo, pero debemos avivar el don mediante la fe, la oración y la acción. Esto incluye reconocer oportunidades para discipular, cuidar y formar a otros como padres y madres espirituales; los dones crecen cuando los usamos.
Más →El llamado cristiano es a no desperdiciar la vida en lo que produce desorden, sino a vivir llenos del Espíritu Santo. Al recibir a Cristo, el Espíritu entra en nosotros, pero debemos avivar activamente su don: buscar a Dios, leer la Palabra, adorar, congregarnos, dar gracias, santificarnos y ofrecer continuamente nuestro tiempo, energías y talentos. Esta llenura no depende de manifestaciones espec
Más →En medio de pérdidas extremas, dolor físico y acusaciones injustas, Job declara por fe: sabemos que nuestro Redentor vive. Cristo es nuestro goel: el defensor que se pone a nuestro lado, aboga por nosotros y suple la justicia que no podemos presentar ante Dios. La salvación no descansa en nuestras obras, antecedentes familiares ni pertenencia a una iglesia, sino en recibir y confesar personalmente
Más →La gracia está en el centro de la cruz y la resurrección: Dios amó a una humanidad perdida y, por medio de Jesucristo, nos dio la salvación que no merecíamos y no nos trató conforme al castigo que merecíamos. Esta gracia se recibe por la fe en Cristo, quien neutralizó la ofensa del pecado y nos da vida, perdón y reconciliación con Dios.
Más →Cuando Dios no parece tener sentido en medio de la injusticia, la pérdida, la enfermedad o la incertidumbre, podemos aprender de Habacuc a responder con fe. Primero, llevemos honestamente a Dios nuestra confusión, ira y dolor. Sentir angustia es legítimo; lo peligroso es permanecer atrapados en ella. La oración descarga nuestras cargas, transforma nuestro interior y nos abre a la paz de Dios, aun
Más →Habacuc nos enseña a mirar con perspectiva divina cuando la injusticia, la angustia y las acciones de Dios parecen incomprensibles. El profeta clama por la corrupción de Judá, pero se escandaliza cuando Dios anuncia que usará a los crueles caldeos para disciplinarla. Así descubrimos que Dios puede emplear instrumentos injustos sin aprobar su maldad y después juzgarlos por su opresión e idolatría.
Más →Hay dos maneras de interpretar nuestra vida y la historia: desde la realidad humana, inmediata y amenazante, o desde la perspectiva espiritual, divina y eterna. El siervo de Eliseo solo veía al ejército sirio; Eliseo veía también los carros de fuego con los que Dios los protegía. Por eso necesitamos pedir que Dios abra nuestros ojos y nos permita reconocer su presencia y su propósito en medio de p
Más →La mujer cananita nos enseña a acercarnos a Dios con urgencia, humildad, fe y una persistencia que no retrocede ante la demora ni ante una negativa inicial. La oración no debe reducirse a una petición genérica o una lista de necesidades: requiere tiempo, concentración y claridad para presentar delante del Señor lo que realmente necesitamos. En ese diálogo, el Espíritu Santo ilumina nuestras luchas
Más →Dios nos llama a fluir con lo que Él nos da, aunque al principio solo percibamos un impulso, una impresión o una palabra embrionaria. Como Eliseo necesitó la música del tañedor para que brotara la palabra profética, la adoración verdadera puede desatar la vida y la dirección del Espíritu. Esto exige disposición a salir de la comodidad, obedecer y pagar el precio del avivamiento. La preparación, lo
Más →La oración debe saturar toda nuestra vida y convertirse en un reflejo ante la aflicción, la alegría, la enfermedad, la tentación y el pecado. Podemos presentar a Dios peticiones específicas, insistentes y apasionadas, confiando en que Él escucha y responde; pero la oración no es solo una transacción para recibir algo. Su práctica continua transforma nuestra mente, emociones y perspectiva, nos hace
Más →Tenemos hambre de que el Espíritu Santo se manifieste, y para ello debemos permitir que Dios quebrante nuestro ego, abandonar la comodidad y hacernos pequeños. Pablo, aunque poseía gran formación, decidió predicar a Cristo crucificado con debilidad, temor y temblor, para que la fe descansara en el poder de Dios y no en la elocuencia humana. La cruz revela este misterio: Dios despliega su mayor pod
Más →La oración cambia destinos, renueva nuestra mente y nos conecta con la gracia y la energía de Dios. No es solo un recurso para las crisis ni una lista de necesidades: es una práctica continua, preventiva y transformadora que fortalece el espíritu, cultiva los dones y sostiene nuestra vida. El ayuno acompaña este clamor como un arma espiritual; puede practicarse gradualmente, expresando con el cuer
Más →Seguir a Cristo exige perderlo todo para ganarlo todo: rendirle nuestra vida entera y no limitar la fe al domingo. La presentación de Jesús en el templo revela obediencia a la ley y confirma que él es la salvación preparada para todos, luz para los gentiles y gloria de Israel. También es una señal que divide, levanta y hace caer, porque descubre lo oculto del corazón.
Más →Seguir a Cristo exige mucho más que asistir a la iglesia o practicar una piedad superficial: requiere una entrega total y arraigada. Debemos contar el costo del discipulado, tomar la cruz y renunciar interiormente a cuanto poseemos, entregando al Señor el control de nuestros afectos, aspiraciones, recursos y relaciones. Aunque ninguno alcanza perfectamente esta meta, hemos de avanzar hacia ella co
Más →Las elecciones deben mirarse desde la Palabra y no desde el partidismo. Ninguno de los candidatos principales merecía una adhesión acrítica: en Trump se condenan el desprecio, el nacionalismo, la explotación, la inmoralidad y la fuerza sin misericordia; en Clinton, el apoyo al aborto y a políticas sexuales contrarias al diseño de Dios. Sin embargo, la inesperada victoria de Trump invita a reconoce
Más →Dios está obrando aun cuando no vemos milagros espectaculares ni entendemos el desarrollo de los acontecimientos. Ester muestra su providencia oculta: mientras una amenaza de exterminio se levantaba contra el pueblo judío, Dios había situado estratégicamente a Ester y Mardoqueo, preparado circunstancias y convertido la trama de Amán en liberación. Su intervención alcanza tanto la historia de las n
Más →La Iglesia de Jesucristo encarna visiblemente el Reino de Dios y se manifiesta en comunidades locales donde aprendemos a vivir el Evangelio, somos formados a la imagen de Cristo y participamos en su misión. La fe cristiana no debe vivirse aisladamente: necesitamos congregarnos para practicar el amor, la paciencia, el perdón, la mansedumbre y el servicio. Tras examinar la doctrina, el liderazgo, el
Más →El fundamento de una vida cristiana bendecida, próspera y capaz de vencer comienza con una entrega total e incondicional a Dios. Presentarnos como sacrificio vivo significa reconocer diariamente su señorío sobre nuestro destino, cuerpo, deseos, bienes, relaciones, profesión y posición social. No basta una decisión pasada ni una asistencia religiosa por costumbre: la consagración debe renovarse muc
Más →Debemos salir de nuestra zona de comodidad y acercarnos confiadamente a Dios con una fe humilde, atrevida y perseverante. Bartimeo, la mujer con flujo de sangre y la mujer sirofenicia no permitieron que el silencio, las convenciones ni su condición social detuvieran su clamor. La sirofenicia, aunque pagana y con una comprensión imperfecta, había oído que Jesús era poderoso y misericordioso; se pos
Más →La sana doctrina no se acomoda a los deseos de la cultura: confronta como una medicina para sanar y formar en nosotros un carácter verdaderamente cristiano. Por eso debemos crecer en sobriedad, dignidad, prudencia, dominio propio, fe, amor y paciencia. Las personas maduras han de vivir con reverencia, controlar sus apetitos, evitar la calumnia y enseñar el bien. Su experiencia debe transmitirse a
Más →Dios puede transformar un comienzo marcado por el dolor en una vida de crecimiento, propósito y bendición. Como Jabes, no tenemos que aceptar las etiquetas negativas nacidas del trauma, el abandono, la culpa o el fracaso. Debemos examinar cómo nos vemos, hablar bendición sobre nuestros hijos y convertir el sufrimiento en un impulso hacia la compasión, la humildad y la madurez espiritual, en vez de
Más →Los dones del Espíritu Santo son reales y deben tener espacio tanto en la adoración privada como en la vida congregacional, pero su propósito es edificar, fortalecer, sanar e instruir al pueblo de Dios, no exhibir la espiritualidad individual. Primera de Corintios 14 exige madurez y orden: las lenguas públicas requieren interpretación; las profecías deben darse por turno, ser juzgadas y permanecer
Más →Dios nos llama a vivir con una visión amplia, sin permitir que la esterilidad, el fracaso o el temor del pasado limiten lo que esperamos de él. El gozo no depende de circunstancias favorables: es una postura espiritual que cultivamos mediante gratitud, adoración, confesión positiva, reposo y confianza en Dios.
Más →Jesús buscó deliberadamente a la mujer samaritana y convirtió una necesidad cotidiana —pedir agua— en una oportunidad para acercarla a la salvación. Así debemos reconocer el valor eterno de cada persona, superar prejuicios étnicos o sociales y sembrar con simpatía, sencillez y palabras oportunas, aunque otros recojan después. Evangelizar no consiste principalmente en presentar una religión o un si
Más →La jornada de fe comienza cuando Dios nos llama a dejar lo familiar, cómodo y seguro para obedecerle, aun sin conocer plenamente el destino. Como Abraham, debemos caminar paso a paso, confiando en que Dios proveerá y enderezará nuestro camino. La fe no elimina la inseguridad: nos mueve a actuar por principios y por la Palabra, no por emociones. Antes de avanzar, debemos orar, examinar nuestras mot
Más →La iglesia efectiva en el evangelismo se reconoce no solo por sus campañas o recursos, sino principalmente por su vida interna y el mover del Espíritu Santo. Hechos 2 presenta cuatro elementos esenciales. Primero, perseveramos en la doctrina apostólica, firmemente adheridos a la Palabra pese a las presiones para acomodarla. Segundo, cultivamos una comunión profunda, intencional y humilde, superand
Más →La parábola del sembrador muestra que la evangelización es un proceso complejo: intervienen el sembrador, la semilla, la condición del corazón, las pruebas, los afanes, la oposición espiritual y la voluntad soberana de Dios. Nuestra responsabilidad es anunciar con claridad y confianza la única semilla, la Palabra, sin modificarla para obtener aceptación ni predicar con ansiedad. Debemos orar por q
Más →Dios nos llama a prestarle nuestra “barca”: la vida, los recursos y las capacidades con que podemos colaborar en la evangelización. Como Jesús atendía necesidades reales, la iglesia debe ofrecer comunidad, afecto, enseñanza práctica, cuidado familiar y una experiencia viva de la presencia de Dios, comunicando el Evangelio de manera comprensible sin rebajar sus demandas.
Más →La prueba de Abraham revela que la fe verdadera entrega a Dios incluso aquello que más ama. Como todo bien procede de Él, no somos dueños absolutos de nuestros hijos, dinero, profesión, sueños o ministerio, sino mayordomos llamados a administrarlos conforme a su voluntad. Abraham obedeció sin aferrarse a Isaac y confió en que Dios podía proveer y cumplir su promesa; su entrega anticipa la obedienc
Más →Lucas 4 presenta el modelo de una vida evangelística guiada por el Espíritu. Antes de ejercer un ministerio fructífero, necesitamos enfrentar la tentación, permitir que Dios trate nuestras áreas quebrantadas y definir plenamente nuestra entrega. La unción requiere consagración, sacrificio y disposición a obedecer aun cuando sea costoso. Debemos declarar y ejercer por fe el llamado recibido: aprend
Más →Jesús es nuestro modelo para vivir un estilo de vida evangelístico. Antes de comenzar su ministerio público, fue llevado al desierto, donde confrontó y venció la tentación. Aunque aquella confrontación tuvo un carácter único por su identidad mesiánica, también nosotros debemos identificar y someter al Señor todo lo que estorba nuestra capacidad de dar fruto: orgullo, resentimiento, temor, desánimo
Más →Anunciar el Evangelio no es una opción, sino una comisión de Dios: hemos sido llamados a dar fruto y procurar que el mayor número posible conozca a Jesucristo. Para ganar almas debemos seguir el ejemplo de Pablo, adaptándonos con sencillez a personas distintas sin abandonar la ley de Cristo. Esto exige hospitalidad, cercanía, preparación y una vida íntegra que respalde nuestras palabras.
Más →Jesucristo resucitó de entre los muertos y su victoria hace posible nuestra propia resurrección. Él recibe a quienes vienen a buscarlo, sin importar la gravedad de su pasado, y promete vida eterna a todo el que fija su mirada en él y cree. Esta verdad demanda una respuesta personal y pública: creer en el corazón, confesar a Cristo como Señor y comprometerle la vida, sin postergar la decisión que d
Más →La parábola de las minas corrige la expectativa de un Reino inmediato: Jesucristo partió, volverá como Rey y, mientras tanto, encomienda a sus siervos hacer avanzar su obra en medio de oposición. Cada creyente ha recibido de Dios una capacidad valiosa que debe descubrir, avivar e invertir en la evangelización y el servicio. No importa nuestra edad, educación o función; podemos comenzar con lo pequ
Más →Evangelizar no es una opción ni motivo de orgullo, sino obligación, privilegio e identidad de todo creyente y de la iglesia. Desde Israel, llamado a ser luz a las naciones, pasando por el Mesías y la iglesia primitiva, Dios encarga a su pueblo revelar su naturaleza, anunciar la reconciliación en Cristo y hacer discípulos. Por eso, toda actividad eclesial —educación, servicio social, oración, gener
Más →Nuestra identidad como creyentes y como iglesia exige una vida evangelística, dinámica y expansiva, no una campaña pasajera ni una rutina religiosa. Somos sal que da sabor y preserva, luz que vence las tinieblas, grano de mostaza que crece y levadura que transforma toda la masa. Si no ejercemos esa función, reprimimos nuestra razón de ser. Por eso debemos crecer en carácter, santidad, destrezas e
Más →La iglesia está llamada a hacer del evangelismo una identidad y un estilo de vida, no una campaña temporal. En Lucas 8, Jesús cruza hacia Gadara, libera al hombre dominado por demonios y lo envía a contar lo que Dios hizo con él. Así también, cada creyente —no solo los pastores— debe buscar oportunidades para testificar en su familia, trabajo, vecindario y comunidad, con oración, prudencia, respon
Más →Dios honra a quienes lo buscan con una fe atrevida, perseverante y dispuesta a vencer obstáculos. La mujer enferma durante doce años desafió su debilidad, el aislamiento impuesto por la ley y el temor al rechazo para tocar el manto de Jesús. Aunque su comprensión era imperfecta, su fe estaba viva; Cristo respondió no solo sanando su cuerpo, sino también dignificándola, escuchándola y ministrando a
Más →Dios nos llama a prosperar espiritualmente y materialmente en medio de tiempos difíciles, como Israel durante las plagas de Egipto. Las tinieblas y los juicios pueden crecer, pero también la luz, la protección y la provisión de Dios sobre un pueblo obediente. Esta promesa no elimina toda incomodidad, pérdida o sufrimiento; exige que nuestra vida esté enteramente en manos de Cristo. La sangre del C
Más →Dios nos llama, como individuos y como congregación, a ser “reparadores de portillos”: personas que restauran vidas, familias y comunidades quebrantadas. Este llamado comienza con nuestra propia purificación. No basta una religiosidad externa de ayunos, cultos y sacrificios si oprimimos, herimos o ignoramos al prójimo. La verdadera espiritualidad une el amor a Dios con la justicia, la misericordia
Más →Emanuel —Dios con nosotros— es el corazón de la Navidad. En Jesucristo, el Hijo eterno de Dios se hizo verdaderamente humano, cumpliendo el propósito de Dios desde el principio. Puesto que Jesús es Dios, posee toda autoridad, sus propósitos prevalecerán y solo él basta para llevarnos a la presencia del Padre. Por tanto, es digno de nuestra adoración y de que le entreguemos nuestra vida.
Más →Emanuel significa “Dios con nosotros”: en Jesucristo, Dios entró en nuestra condición humana para salvarnos del pecado, acercarnos al Padre y habitar en nosotros. Cristo es Dios, posee toda autoridad, es suficiente como mediador y merece toda adoración; por eso podemos confiar en que cumplirá su propósito y acercarnos a Dios sin temor. Como compartió nuestra naturaleza, conoce íntimamente nuestras
Más →El nacimiento de Jesús ocurrió en el cumplimiento preciso del tiempo: mientras José y María afrontaban un censo, un viaje incómodo y la falta de alojamiento, Dios estaba cumpliendo profecías y coordinando acontecimientos políticos, históricos y espirituales. Así también, podemos vivir circunstancias cotidianas, dolorosas o confusas sin percibir el propósito mayor que Dios desarrolla a nuestro alre
Más →La verdadera medida del éxito no está en la apariencia, los logros, las posesiones ni el reconocimiento, sino en la calidad de nuestro corazón delante de Dios. Al escoger a David, Dios rechazó los criterios externos que impresionaban incluso a Samuel y miró un corazón sensible, humilde y dispuesto a amarlo. David no era perfecto, pero se arrepentía, deseaba agradar al Señor y valoraba su gloria po
Más →La bondad de Dios nos llama a adorarlo con gratitud y a dar con generosidad. David celebró el regreso del arca —la restauración del símbolo de la presencia de Dios en medio de Israel— con sacrificios, alabanza, acción de gracias, bendición y obsequios compartidos con el pueblo. Del mismo modo, la iglesia necesita generosidad para cumplir la Gran Comisión, sostener el ministerio, cuidar de los demá
Más →La gratitud por la fidelidad y las bendiciones de Dios debe expresarse en adoración, servicio y generosidad. Así como David celebró el regreso del arca ofreciendo sacrificios, bendiciendo al pueblo y estableciendo ministros de alabanza, nosotros reconocemos que todo lo recibido procede primero de un Dios generoso. La misión de discipular, evangelizar, servir con misericordia y sostener la obra req
Más →La gran comisión exige mucho más que evangelizar individuos: llama a hacer discípulas a las naciones, alineando sociedades y culturas con la santidad, el amor y la justicia del Reino de Dios. Esta tarea continúa el mandato dado a la humanidad de ordenar la tierra bajo Dios y solo puede cumplirse mediante el poder del Espíritu Santo y discípulos que vivan totalmente entregados a Cristo. Por eso deb
Más →En un mundo marcado por terrorismo, violencia, enfermedad, inestabilidad y ansiedad, el Salmo 91 nos llama a vivir bajo la protección de Dios sin quedar paralizados por el temor. Habitar al abrigo del Altísimo significa mantener pensamientos, afectos y valores centrados continuamente en Dios, su Palabra y su Reino. Podemos aquietar la mente mediante la oración, la memorización bíblica, la música e
Más →La experiencia de Jacob con las ovejas ilustra que aquello que contemplamos y cultivamos interiormente puede influir profundamente en lo que llegamos a producir. Nuestra mente siempre proyecta imágenes; si alimentamos expectativas negativas, estas pueden inmovilizarnos, mientras que una visión esperanzada en Dios nos dispone a actuar, perseverar y recibir su respaldo. No se trata de magia, pensami
Más →Nuestra herencia en Cristo es una vida bajo la bendición de Dios, aunque atravesemos pruebas, pérdidas y luchas. En el día malo debemos permanecer firmes, aferrarnos al Señor y apropiarnos de la Escritura. La victoria comienza al reconocer nuestra identidad: hemos sido libertados de las tinieblas, estamos unidos a Cristo y contamos con recursos espirituales para enfrentar lo que procura oprimirnos
Más →Dios siempre tiene el control, aun cuando no comprendemos lo que sucede. La manera en que interpretamos crisis, pérdidas, enfermedades y otras dificultades determina si nos destruyen o contribuyen a nuestro crecimiento. José reconoció que Dios convirtió su sufrimiento en preservación de vida; Pablo entendió que su debilidad permitía manifestar el poder de Cristo y que su encarcelamiento favorecía
Más →La manera en que enmarcamos los acontecimientos determina el poder que tendrán sobre nosotros. Ante pérdidas, fracasos o demoras, no debemos concluir que Dios nos abandonó, sino detenernos, buscar su perspectiva y preguntar qué propósito redentor está desarrollando. Jacob descubrió que el lugar de su exilio era casa de Dios y puerta del cielo: Dios estaba presente aunque él no lo sabía. José tambi
Más →Dios nos llama a vivir por diseño, no al azar ni definidos por el pasado, el miedo, las heridas o las circunstancias. Debemos examinar cómo vemos a Dios, a nosotros mismos y nuestro futuro, y cultivar una visualización positiva, creativa y arraigada en el Señor. La imaginación puede activar nuestras capacidades, pero no sustituye la práctica ni la acción: una visión general debe convertirse en met
Más →La Iglesia puede afrontar tiempos de oposición sin pesimismo porque está edificada sobre la roca inconmovible: Jesucristo, el Hijo del Dios viviente. La confesión de Pedro, no su persona, expresa ese fundamento, y de Cristo procede la autoridad delegada a toda la Iglesia para anunciar el Evangelio y hacer discípulos. Las crisis no prueban que Dios haya perdido el control; pueden ser una poda que n
Más →Las palabras no son neutrales: pueden bendecir o maldecir, sanar o herir, apaciguar conflictos o encenderlos, y favorecer o retrasar nuestra transformación. Lo que decimos revela el corazón, influye en nuestros pensamientos y sentimientos, y deja huellas duraderas en quienes nos rodean; por eso daremos cuenta aun de las palabras pronunciadas sin reflexión. Debemos aprender a hablar con gracia, cla
Más →Cristo nos ofrece vida abundante y recursos para cultivar salud integral en el espíritu, las emociones, los pensamientos, las relaciones y las circunstancias. La base de nuestra superación es creer: “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. No confiamos en nuestras propias fuerzas, sino en Cristo presente en nosotros. Por eso debemos atesorar la Palabra, perseverar en oración, abandonar el vocab
Más →La paciencia y la persistencia son indispensables para una vida espiritual saludable, para superar luchas y para alcanzar las metas que Dios pone en nuestro corazón. No debemos abandonar una visión porque tarde ni dejarnos gobernar por el cansancio, el desaliento o las emociones. La vida cristiana es una carrera larga: cuando caemos, debemos levantarnos, obedecer la verdad de Dios y continuar.
Más →Caleb encarna una fidelidad que no se intimida ante gigantes ni obstáculos, porque la verdadera fuerza nace de permanecer con Dios. A los 85 años conservaba la disposición para guerrear y pidió el monte prometido, confiando en que el Señor expulsaría a sus enemigos. Su ejemplo nos llama a no pensar en debilidad, vejez o limitaciones, sino en las tierras que aún debemos conquistar para el nombre y
Más →La paternidad debe reflejar cinco aportes esenciales. Primero, modelamos el amor constante e incondicional del Padre celestial, de modo que nuestros hijos sepan que no serán olvidados y que pueden contar con nosotros aun cuando fallen. Segundo, les damos seguridad, protección y estabilidad mediante una presencia fiel que nunca sea abusiva. El compromiso familiar limita nuestra independencia; ante
Más →Como Ana entregó a Samuel, el hijo que había recibido en respuesta a su oración, debemos reconocer que nuestros hijos y todo cuanto poseemos pertenecen al Señor. Somos mayordomos llamados a formar recursos para su Reino, procurando antes que el éxito profesional que nuestros hijos amen a Dios y vivan conforme a su Palabra. Esta tarea corresponde principalmente al hogar, no puede dejarse a la escue
Más →Dios no quiere que permanezcamos ignorantes ni infantiles respecto a las cosas profundas del Espíritu. La vida cristiana no se reduce a doctrina correcta, buena conducta o prácticas externas: requiere el poder de Dios obrando en nosotros. Ese conocimiento espiritual abarca los dones, la guerra espiritual, la oración, el ayuno, la adoración, las lenguas, el discernimiento y una manera sobrenatural
Más →Todo creyente recibe al Espíritu Santo cuando recibe a Cristo como Señor y Salvador, pero también necesita experimentar su llenura o bautismo: una activación dinámica del poder de Dios que ya habita en él. Esta experiencia no pertenece a una denominación particular ni depende inevitablemente de hablar en lenguas; puede manifestarse mediante alabanza, profecía, lágrimas, danza, gozo, milagros, serv
Más →Los discípulos camino a Emaús estaban tristes porque la muerte de Jesús había destruido sus expectativas de un Mesías triunfante. Su error fue reducir los planes de Dios a un guion sencillo, sin arresto, sufrimiento ni espera. También nosotros podemos entrar en la fe esperando prosperidad inmediata y sentirnos defraudados cuando llegan enfermedades, pérdidas, temores o fracasos. Sin embargo, las r
Más →La salud espiritual y emocional requiere tanto los principios de la Palabra como la oración, mediante la cual recibimos gracia, paz y poder para afrontar crisis, pérdidas y debilidades. También debemos reconocer la guerra espiritual: no todo problema procede directamente de demonios, ni debemos vivir obsesionados con ellos, pero algunas aflicciones incluyen un componente espiritual que exige disce
Más →No toda dificultad emocional, física o espiritual procede de poderes malignos: puede surgir de circunstancias dolorosas, pérdidas, enfermedades o desequilibrios físicos. Por eso debemos diagnosticar con discernimiento el origen de cada lucha y buscar la respuesta adecuada. Los principios bíblicos, la oración, el ayuno y la intervención del Espíritu Santo nos ayudan a sanar, perseverar y mantener b
Más →Dios desea sanarnos emocional, espiritual, mental y físicamente, capacitándonos para vivir en abundancia a pesar de las heridas y distorsiones de la vida. Los principios bíblicos moldean nuestra perspectiva, pero algunas situaciones requieren más que conocimiento: requieren la intervención directa de Dios. La oración es el conducto del poder divino, que derriba fortalezas y alcanza circunstancias
Más →La oración debe ser un estilo de vida que penetre todos nuestros procesos, especialmente las situaciones difíciles que no cambian rápidamente. Jabes, marcado desde su nacimiento por el dolor, se negó a aceptar ese destino y acudió a Dios con una oración apasionada y específica. Su historia muestra que debemos cuidar nuestras palabras, bendecir a nuestros hijos y hablar con esperanza, pues la lengu
Más →Los principios bíblicos y el conocimiento son valiosos para una vida saludable, pero hay situaciones en que necesitamos la intervención directa del Espíritu. La oración canaliza el poder de Dios, capaz de sanar, romper ataduras y derribar muros que nuestras fuerzas no pueden vencer. Por eso, ante heridas antiguas, ansiedad, depresión, crisis familiares o circunstancias humanamente cerradas, no deb
Más →A Dios le interesa más nuestra santidad que nuestra comodidad. Las luchas, heridas y cambios dolorosos pueden convertirse en medios de formación: nos quebrantan, ensanchan emocionalmente y nos hacen más semejantes a Cristo. No podemos vencer por nosotros mismos todo defecto, trauma o atadura; necesitamos llevarlos continuamente a Dios en oración y aplicarles, con perseverancia, su poder.
Más →Dios ya nos bendijo en Cristo con toda bendición espiritual: su provisión, poder y propósito están sembrados en nosotros, aunque todavía no veamos su plena manifestación. Esta bendición no siempre elimina las aflicciones; también nos permite vencer en medio de enfermedades, luchas y demoras, glorificando a Dios con fidelidad. Como Josué, recibimos la promesa antes de poseerla, por lo que debemos e
Más →El relato navideño no solo contiene ternura y paz, sino también temor, incertidumbre y cambios inesperados. Cuando Dios transforma nuestra vida, puede llevarnos por procesos difíciles cuyo desenlace no comprendemos; podemos preguntar, pero importa la disposición interior con que lo hacemos. Zacarías reaccionó con incredulidad pese a conocer las obras poderosas de Dios, recibió disciplina y, aun as
Más →El dolor, las pérdidas y los fracasos no significan necesariamente que estemos fuera de la voluntad de Dios. Como muestran Rut y Noemí, personas nobles también atraviesan tragedias, mientras Dios obra providencialmente para conducirlas hacia una bendición que quizá solo comprenderán mucho después. La manera de interpretar el sufrimiento influye en su fruto: podemos quedar atrapados en la amargura
Más →Dios nos llama a vivir sanos y victoriosos, no fuera del sufrimiento, sino en medio de él. La diferencia no está en evitar las pruebas, sino en procesarlas con los recursos de la Palabra, dejando de vernos como víctimas y permitiendo que el dolor nos forme a la imagen de Cristo. Elías muestra que aun los siervos poderosos son humanos, vulnerables al miedo, el agotamiento, la soledad y la depresión
Más →Las pruebas, las pérdidas y los sufrimientos no son extraños a la vida cristiana, sino parte de nuestra existencia en un mundo caído y del proceso mediante el cual Dios forma a sus hijos. Esto no exige resignación fatalista ni celebrar superficialmente el dolor, sino reconocerlo, procesarlo con fe y permitir que Dios lo transforme en crecimiento. Él puede usar incluso nuestras luchas internas para
Más →Dios desea nuestra salud y una vida abundante, pero vivimos en un mundo caído donde también existen pérdidas, enfermedades, oraciones no contestadas y sueños incumplidos. La fe no nos exime del sufrimiento ni permite concluir que quien padece ha pecado o carece de fe. En vez de añadir culpa, debemos acompañar, amar, afirmar, consolar y orar. El dolor puede convertirse en materia prima para crecer,
Más →Dios quiere que vivamos con gozo, equilibrio y salud espiritual aun en medio de un mundo caído. Cristo venció a los poderes de las tinieblas y nos ofrece libertad, paz y recursos para afrontar ansiedad, heridas, pecados, pérdidas y conflictos; pero esta promesa no elimina la aflicción. La Biblia es nuestro manual práctico y nuestra armadura: debemos leerla, conocerla y guardar sus verdades para re
Más →El Salmo 2 presenta la rebelión humana contra Dios y su Ungido como un intento vano de romper una autoridad inscrita en la creación, la persona y la sociedad. Cuando el progreso, el poder político o la cultura glorifican al ser humano y rechazan el señorío divino, sobrevienen juicio y consecuencias. Ante presiones sociales que buscan silenciar la enseñanza bíblica, la Iglesia debe ejercer una pres
Más →Debemos preparar el corazón para dar y servir con una voluntad dispuesta, informada por la Palabra, no por exigencia, manipulación o presión emocional. La generosidad que nace del Espíritu produce fruto duradero, pues reconoce que todo pertenece a Dios y confía en su provisión. Como Jeremías, Gedeón y Moisés, podemos sentirnos pequeños o descalificados ante un llamado grande, pero Dios conoce nues
Más →Dios puede usar las pruebas, pérdidas y sufrimientos para purificarnos, fortalecernos y hacernos más semejantes a Cristo; no son necesariamente señales de indiferencia, ira o castigo. Por eso debemos recordar que Dios está con nosotros y a nuestro favor, abandonar el derrotismo y alimentar la fe mediante su Palabra y la comunión con personas de fe. Su bendición no elimina nuestro esfuerzo: recibim
Más →Dios quiere que vivamos con salud emocional y espiritual, reflejando amor, bondad, gozo y esperanza aun en medio del dolor. Las heridas, la depresión, la ansiedad y otras ataduras no deben llevarnos a rendirnos: Dios puede sanar, y la lucha puede requerir oración, Palabra, ayuno y consejería. Nuestro valor no depende de la apariencia, la juventud, los logros ni la aprobación ajena, sino de haber s
Más →Nuestra salud emocional comienza al arraigar nuestro valor en el amor de Dios, no en la aprobación ajena, las posesiones, los títulos, la apariencia ni las circunstancias. Las heridas, la crítica y la depresión pueden deformar incluso nuestra percepción; por eso necesitamos aprender a mirarnos con los ojos de Dios y no depender ciegamente de nuestros pensamientos. Aunque la comunidad, sus afectos
Más →Dios quiere transformar todo nuestro ser hasta formar en nosotros la imagen de Cristo y sanar las heridas y deformaciones producidas por el pecado y el pasado. Esta obra exige consagración, disciplina y disposición para permanecer bajo su trato aun cuando duela, entendiendo que las pruebas pueden servir para purificarnos y fortalecernos. La armadura de Dios reúne recursos inseparables para la salu
Más →Dios nos llama a una salud emocional y espiritual integral, no a vivir cautivos de las heridas, deformaciones y pérdidas del pasado. En un mundo marcado por el mal, necesitamos toda la armadura de Dios: no como un talismán o fórmula mágica, sino como las verdades y recursos de la Escritura puestos en práctica. Las pruebas no deben negarse; algunas proceden de áreas que necesitan corrección —aunque
Más →Dios quiere formar en nosotros vidas emocionalmente sanas, gozosas y equilibradas que reflejen a Jesucristo, quien une perfectamente verdad y misericordia, justicia y gracia. Aunque entramos al Evangelio heridos y desajustados por el pecado y las experiencias de la vida, somos un proyecto continuo de restauración. Las cicatrices, pérdidas y limitaciones no tienen que destruirnos: vistas a través d
Más →Dios quiere que vivamos vidas saludables y abundantes, no limitados a reparar heridas, sino fortalecidos interiormente para afrontar los golpes sin quedar vencidos. Como el cuerpo combate continuamente elementos dañinos, nuestra vida espiritual se desarrolla en una lucha dinámica: el Espíritu Santo obra en nosotros mientras enfrentamos pecado, pérdidas, enfermedad, conflictos y otras consecuencias
Más →Aunque Dios nos haya llamado y bendecido, no estamos exentos de pruebas, sufrimientos ni pérdidas. Llevamos el tesoro del Evangelio, la revelación de Cristo y nuestra herencia como hijos de Dios en frágiles vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no nuestra. Por eso, la aflicción y la tristeza pueden ser experiencias naturales, especialmente ante el dolor; tener a Cristo no
Más →La vida cristiana debe ser un proceso continuo e intencional de crecimiento hacia el carácter de Cristo. Nunca alcanzamos una perfección definitiva en esta jornada, pero hemos de olvidar lo que queda atrás, proseguir a la meta y permitir que Dios transforme profundamente nuestro corazón. La verdadera grandeza no se mide por dinero, títulos, respetabilidad religiosa ni sacrificios externos, sino po
Más →El Salmo 103 nos llama a bendecir al Señor con todo nuestro ser y a recordar activamente sus beneficios. La adoración no depende de nuestras emociones: aun cansados o afligidos, podemos ofrecer un sacrificio de alabanza, y la gratitud desplaza la queja y renueva nuestra perspectiva. Entre los dones de Dios está el perdón. Aunque debemos buscar la santidad y no abusar de la gracia, podemos confesar
Más →La parábola de Lucas 17:7-10 nos llama a reconocer el señorío absoluto de Dios y a vivir en completa entrega a su voluntad. Somos siervos que le pertenecen: aun después de obedecer, dar y servir sacrificialmente, no podemos exigir recompensa ni pensar que Dios está en deuda con nosotros. Cristo usa una hipérbole basada en la relación entre amo y esclavo, sin justificar la esclavitud, para destruir
Más →Dios promete bendición, pero nos llama a esforzarnos, actuar con valentía y desarrollar carácter, fe, paciencia y oración. Raab muestra que un pasado quebrantado no determina nuestro destino: aunque era una mujer de mala reputación, tuvo discernimiento espiritual, reconoció el mover de Dios y convirtió su fe en una acción arriesgada que protegió a los espías y salvó a su familia. Fe y obras actuar
Más →Dios es un Dios de pactos y busca personas que lo tomen en serio, se comprometan deliberadamente con Él y permanezcan firmes sin dejarse dominar por emociones, conveniencias o cambios culturales. Jacob marcó su encuentro en Betel con una piedra, aceite y un voto, mostrando que los compromisos espirituales deben asumirse y recordarse con solemnidad. La gracia y la misericordia de Dios no anulan su
Más →La resurrección de Jesucristo cumple la promesa de que Dios no dejaría a su Santo en el Seol ni permitiría que viera corrupción, y anuncia también nuestra resurrección final. Pero esta promesa alcanza igualmente los períodos de muerte, sequía, pérdida, fracaso y desánimo que atravesamos ahora. Aunque haya “Seoles” en nuestra vida, no debemos acomodarnos en ellos ni declarar derrota: Dios se compro
Más →El avivamiento comienza cuando, como Ezequías, decidimos volvernos a Dios, abrir las puertas de su casa, quitar la inmundicia y restaurar lo que ha sido descuidado. Para participar en esa renovación debemos aceptar nuestra identidad de siervos y sacerdotes, santificarnos y poner al Señor por encima de la comodidad, la cultura y los antecedentes familiares. Dios no busca solamente especialistas rel
Más →Dar fruto es inherente a la identidad de quienes pertenecemos al Reino de Dios. Como muestran las higueras estériles, no basta tener apariencia de vida, asistir a la iglesia o recibir bendiciones: el Señor busca frutos observables de justicia, servicio y avance de su Reino. La salvación no es por obras, pero sí para obras; una fe que nunca produce fruto termina revelándose vacía.
Más →Cuando percibimos sequía, cansancio o rutina espiritual, debemos reconocer nuestra necesidad y volver a la fuente: buscar primero al Señor, examinar nuestros caminos y pedir una unción fresca. Esto no niega que la ayuda profesional tenga su lugar, pero nuestra primera respuesta ha de ser acercarnos al trono de Dios. Joel muestra que la restauración comienza con una conversión sincera, humildad, ay
Más →Dios quiere llevarnos hacia la perfección, no como una perfección absoluta alcanzable en nuestra condición humana, sino como una creciente plenitud de virtudes que nos asemeje a Cristo. Para ello usa las Escrituras, la disciplina, las pruebas, el sufrimiento y la poda espiritual. La vida cristiana no se reduce a comodidad, prosperidad o asistencia religiosa: sus bendiciones son secundarias frente
Más →Venimos a Cristo no principalmente para recibir felicidad, prosperidad o solución inmediata a nuestros problemas, sino para conocerlo, servirlo y participar de su santidad. Aunque muchos llegan impulsados por una necesidad legítima, debemos madurar hasta seguir al Señor por quien Él es y rendirle todo. La vida cristiana es una carrera exigente que requiere paciencia, renuncia y una mirada fija en
Más →Seguir a Cristo implica abrazar la cruz, no buscarlo principalmente por prosperidad, salud o comodidad. Esos bienes pueden llegar, pero son accesorios: Cristo mismo es el verdadero tesoro. Dios permite sequías, pérdidas, pruebas y disciplina para desprendernos de lo material, ordenar nuestras prioridades y enseñarnos que nuestra vida depende de Él. Esto no exige rechazar el trabajo, los logros o l
Más →Seguir a Cristo tiene un costo: no basta afiliarnos a una iglesia, buscar beneficios o añadir la religión como un apéndice de la vida. Jesús exige que renunciemos a todo, tomemos nuestra cruz y muramos al yo. “Aborrecer” a la familia no significa odiarla ni descuidarla, sino amar y obedecer a Cristo con una lealtad tan superior que todo lo demás resulte secundario. Este llamado no pertenece a un g
Más →Génesis 34 presenta una oportunidad desperdiciada: aunque Siquem deshonró gravemente a Dina y la familia tenía razón para indignarse, él procuró reparar el daño y casarse con ella. Los hijos de Jacob respondieron con engaño, venganza y una masacre, guiados más por su orgullo herido que por el bienestar de su hermana. Así actuaron según la fuerza del mundo, que exige imponerse y devolver cada ofens
Más →Al entrar en una nueva etapa después de haber terminado el santuario, debemos detenernos, como Abram en Betel, para consolidar lo que Dios nos ha dado y prepararnos para lo que viene. Nuestro llamado es a seguir siendo sobrenaturales, abiertos a los dones del Espíritu Santo y comprometidos con la excelencia, la transformación, la armonía étnica, el discipulado radical y la evangelización. Betel re
Más →Betel representa un tiempo de reconsagración, nuevos comienzos, renovación del pacto y reconfirmación de las promesas de Dios. Como congregación, debemos conectar pasado, presente y futuro, consolidar lo recibido antes de emprender algo nuevo y mantener una mentalidad sobrenatural bíblica, buscando los dones y el poder del Espíritu Santo. También necesitamos detenernos, guardar silencio y procesar
Más →La consolidación significa volver, como Abram, a lugares de consagración, para fortalecer lo que Dios ya ha establecido antes de seguir adelante. La larga etapa de construcción, espera, sacrificio, fracaso y perseverancia de la congregación también ha sido un viaje interior de formación. Ahora debemos profundizar nuestras raíces, afianzar lo que se nos ha impartido y permitir que rebose, en lugar
Más →Dios nos llama no solo a avanzar hacia nuevos territorios, sino también a consolidar lo que ya nos ha dado: fortalecer los puntos débiles, profundizar nuestros cimientos y volver a los altares donde lo invocamos por primera vez. Al igual que el viaje de Abraham, nuestro camino de fe nos forma por medio de detalles inciertos, largas demoras, pruebas e incluso fracasos. A Dios le preocupa más moldea
Más →Dios nos llama a un año de consolidación: antes de avanzar, debemos volver como Abram al altar, reconsagrarnos y afirmar lo recibido. Las interrupciones, los fracasos y las largas jornadas también pueden formar nuestro carácter. Consolidar es detenernos para continuar, echar raíces más hondas y convertir las bendiciones acumuladas en una base firme para servir.
Más →Este año debe ser un tiempo de consolidación: antes de conquistar nuevos territorios, necesitamos afirmar lo alcanzado, revisar el camino recorrido y volver al altar. Como Abraham, hemos atravesado una jornada de promesas, incertidumbre, errores, provisión y crecimiento; Dios no solo se interesa por el destino, sino por formar nuestro carácter durante el proceso. Las grandes visiones requieren pac
Más →Isaías anunció setecientos años antes que las tinieblas no permanecerían: el Mesías traería luz, libertad, justicia, paz y alegría. El nacimiento de Jesús, anunciado a los pastores entre gloria celestial, cumple esa promesa y revela la unidad y fidelidad de los propósitos de Dios. Cada detalle de la Navidad manifiesta el carácter de Cristo y la finalidad de su venida.
Más →El libro de Rut anticipa de manera profunda la Navidad y el Evangelio: toda la Escritura está conectada y dirige hacia Jesucristo, por lo que debemos estudiarla cuidadosamente, sin aislar textos para sostener nuestras propias ideas. Rut, extranjera moabita incorporada al linaje de David y de Jesús, representa la gracia que alcanza a gentiles, pobres y excluidos: la salvación no se merece, sino que
Más →La vida abundante en Cristo debe reflejarse de manera práctica: en crecimiento espiritual, familias sanas, trabajo honesto, madurez emocional y victoria sobre aquello que no glorifica a Dios. Una comunidad transformada se convierte así en un testimonio atractivo para quienes buscan esperanza.
Más →La vida cristiana es un proceso continuo de formación hasta parecernos más a Cristo. Para convertir la visión en realidad, debemos alinear cada día con nuestro llamado: nombrar metas y obstáculos, diseñar estrategias concretas y avanzar con disciplina, persistencia, dominio propio y atención a los detalles. La grandeza nace de acciones pequeñas realizadas con constancia durante mucho tiempo; por e
Más →La vida cristiana es una carrera que debemos correr con paciencia, puestos los ojos en Jesús y despojándonos de todo pecado, hábito o peso que limite nuestro crecimiento. Dios nos llama a una transformación continua: nuestro pasado, nuestras heridas y nuestra condición presente no determinan definitivamente quiénes somos. Sin embargo, el cambio requiere persistencia, disciplina y una visión a larg
Más →La gratitud y la alabanza deben distinguir nuestra madurez como hijos de Dios. No dependen del ánimo ni son opcionales: hemos de cultivarlas como una disciplina diaria, recordando el perdón, la sanidad, la misericordia y cada beneficio recibido del Señor. En medio de pruebas, la adoración fortalece la fe, combate la oposición y puede transformar la tribulación en una oportunidad para la obra de Di
Más →La fe en Jesucristo debe vivirse sin acepción de personas: discriminar por riqueza, raza, nacionalidad, cultura, educación o prestigio contradice la ley real de amar al prójimo y constituye pecado. Todos llevamos la imagen de Dios, por lo que debemos mirar más allá de la ropa, la posición y las diferencias externas para honrar el valor del alma. La iglesia no puede privilegiar a personas influyent
Más →La vida cristiana no consiste solo en palabras, ritos u oír la Escritura, sino en obedecerla y convertirla en acciones. Debemos atesorar y examinar atentamente la Palabra, perseverar en ella y volver a su camino cuando nos desviamos. Esta obediencia exige disciplina y cambios interiores, pero también trae verdadera libertad y la bendición de Dios, aun en medio de pruebas que él puede usar para cum
Más →Dios nos llama a una vida plena, victoriosa y creciente, marcada por poder, amor y dominio propio. Este dominio nace de una mente sana y lúcida, capaz de someter pensamientos, sentimientos, impulsos y circunstancias a la Palabra. Por eso no debemos vivir según la depresión, el temor, el orgullo, el resentimiento o la escasez, sino actuar por fe: alabar cuando estamos tristes, perdonar aunque cuest
Más →Dios quiere una vida de obediencia y hechos, no solo palabras, emociones o entusiasmo momentáneo. Escuchar la Escritura sin practicarla es engañarnos a nosotros mismos. La Palabra es un espejo fiel: revela nuestra verdadera condición, discierne el corazón y nos transforma cuando la recibimos. Por eso debemos examinarla atentamente, con fe y concentración, en vez de darle una mirada superficial y o
Más →La vida exitosa no consiste principalmente en dinero, influencia o comodidad, sino en una vida abundante de crecimiento, libertad y dominio del ser interior. En Cristo comenzamos un proceso gradual de emancipación: mediante el Espíritu Santo, la gracia, la renovación de la mente y la santificación, enfrentamos las fuerzas que nos esclavizan, como la ira, el temor, la ansiedad, los apetitos, las he
Más →La palabra de Dios da vida, puede salvar nuestras almas y merece una profunda reverencia. Para recibir su obra transformadora, debemos rechazar la impureza, acogerla con mansedumbre y comprometernos decididamente con la santidad y la obediencia. No basta con escuchar las Escrituras con entusiasmo; la fe genuina nos convierte en practicantes que procuran encarnar los mandamientos de Dios en nuestra
Más →La palabra de Dios debe recibirse con mansedumbre y reverencia, pero también llevarse a la práctica. Para vivir conforme a ella, necesitamos desechar la inmundicia y la malicia, decidir con firmeza cambiar y abandonar la expectativa de que Dios transformará nuestra conducta sin nuestra participación. Escuchar, emocionarnos o tener buenas intenciones no basta: quien oye y no obedece se engaña a sí
Más →La transformación personal debe asumirse como un proyecto consciente, definido y de largo plazo, no como un cambio instantáneo ni una vida dejada al azar. Dios nos concede dignidad, libertad y capacidad de actuar; por eso no lo hace todo por nosotros. Podemos cooperar con sus propósitos o limitar lo que recibimos mediante la indiferencia, como Joás, que obtuvo victorias parciales por responder con
Más →Dios quiere liberarnos, transformar nuestro carácter y conducirnos a una vida abundante, pero la visión y la oración deben traducirse en acciones concretas, disciplina y perseverancia. Hemos de comenzar donde estamos, dividir cada meta en pasos accesibles y buscar compañeros de fe que nos animen y confronten con la verdad. También necesitamos renunciar al autoengaño, examinarnos a la luz del Espír
Más →Convertir sueños y visiones en realidad requiere más que fe, declaraciones y emociones: “La fe sin obras es muerta”. Debemos ir más allá de la apariencia y la retórica, examinar la sustancia y preguntarnos con honestidad qué hemos logrado, cómo hemos cambiado y cuánto hemos avanzado. Todo perfeccionamiento comienza al aceptar, bajo la luz del Espíritu, un diagnóstico verdadero de nuestro carácter,
Más →Santiago 1:21 nos llama primero a desechar y luego a recibir. Debemos repudiar radicalmente toda impureza, pecado, malicia y falla de carácter que contradiga la naturaleza de Dios, haciendo un pacto firme con la santidad. La consagración no es fácil: implica luchar contra la carne y las tentaciones, persistiendo aun frente a la acusación y el fracaso. Sin embargo, no debemos convertir esta lucha e
Más →Convertir nuestros sueños en realidad exige unir la visión espiritual con la acción diligente. No basta desear, declarar, orar o confiar en la unción; debemos emplear los recursos recibidos para trabajar, planificar y perseverar. El soñador permanece en lo imaginado, mientras el visionario concibe algo grande y se lanza a realizarlo con los pies firmes en la tierra. La prosperidad no consiste nece
Más →Una vida poderosa se edifica al sembrar con generosidad, asumir riesgos y confiar en Dios aun cuando no controlamos los resultados. Debemos invertir nuestros dones, recursos, relaciones y oportunidades en diversas causas, sabiendo que la cosecha puede tardar y beneficiar incluso a otros después de nuestra muerte. El éxito no consiste en dinero o fama, sino en crecimiento personal continuo, signifi
Más →Santiago presenta un movimiento indispensable para la vida cristiana: desechar lo que impide la entrada de la Palabra y recibirla con mansedumbre. Debemos renunciar a pecados, hábitos, actitudes, afectos y decisiones que no cuenten con la aprobación de Dios; como al pintar una casa, primero hay que quitar la capa vieja para que la nueva permanezca. A la vez, hemos de abrir el corazón a la Biblia c
Más →Honrar a Jehová con nuestros bienes es un principio permanente de vida, no una respuesta limitada a una necesidad puntual. Somos mayordomos, no dueños: la familia, el trabajo, los talentos, el tiempo, las relaciones, el cuerpo y las posesiones pertenecen finalmente a Dios. Por eso debemos administrarlos para su gloria, el avance de su Reino, el cuidado de la creación y la bendición de otros.
Más →La historia de Eliseo y el ejército sirio nos enseña que, aunque a veces solo veamos amenazas y circunstancias adversas, Dios está presente y su poder supera al del enemigo. La guerra espiritual es real, pero no todo problema físico o emocional debe atribuirse a demonios. Necesitamos discernimiento, sobriedad y salud espiritual mediante la Palabra, la oración, la alabanza, la congregación y una vi
Más →Jesús merece toda honra porque comparte la naturaleza divina del Padre y ha recibido autoridad para dar vida, juzgar y resucitar a los muertos. En su encarnación fue plenamente Dios y plenamente hombre; por eso, sin perder su deidad, vivió en intimidad y sujeción al Padre, haciendo únicamente lo que veía hacerle. Su ejemplo nos llama a permanecer unidos a Cristo mediante la oración y la Palabra, p
Más →Dios nos hizo nacer espiritualmente por la palabra de verdad; la salvación y toda buena dádiva proceden de su iniciativa soberana. Ante su grandeza, nuestra respuesta debe ser humilde y sobria: escuchar con atención, pensar antes de hablar y no reaccionar impulsivamente. La madurez se manifiesta en el dominio propio, en medir las palabras y reservarlas para el momento oportuno, pues hablar demasia
Más →La historia de Naamán une la sanidad sobrenatural con el llamado de la Iglesia a evangelizar. Dios ama a quienes aún no lo conocen y puede obrar incluso en naciones y personas que parecen alejadas; por eso necesitamos misericordia, valor y una visión amplia de su poder. También puede convertir el sufrimiento y las circunstancias adversas en oportunidades de testimonio, como hizo mediante la joven
Más →Dios sana, pero su obrar no puede reducirse a una fórmula. Jesús ministró de maneras diversas: a veces la sanidad fue instantánea y sencilla; otras, gradual, inesperada o acompañada de obstáculos y propósitos más profundos. Puede tocar el cuerpo, las emociones, el espíritu y las raíces de nuestra vida. Algunas dolencias pueden involucrar oposición espiritual, aunque no todas; por eso necesitamos s
Más →El reino de Dios avanza con fuerza contra las tinieblas, y por eso requiere creyentes decididos, perseverantes y comprometidos. Bartimeo sobresale entre la multitud porque su fe desesperada lo lleva a reconocer que solo Jesús puede responder a su necesidad y a clamar sin dejarse limitar por la opinión ajena. La gracia alcanza a todos de manera general, pero sus bendiciones se experimentan de forma
Más →Dios no tienta ni pone tropiezos para hacernos caer; en él no hay maldad ni variación, sino bondad, verdad y toda buena dádiva. Incluso aquello que parece malo puede resultar bueno si viene de él y permanecemos fieles durante las pruebas. Una expresión suprema de esa bondad es el nuevo nacimiento: Dios, por su voluntad y mediante la palabra de verdad, nos da una identidad, un propósito y una vida
Más →Dios no es origen del pecado ni de la tentación: su carácter no cambia y de él procede toda buena dádiva. Las pruebas y pérdidas forman parte de un mundo caído, donde la libertad humana y el mal producen dolor; no significan que Dios nos ame menos. Aun en medio de esa guerra podemos confiar en que le pertenecemos, tanto en la vida como en la muerte, y que nuestra eternidad está asegurada.
Más →La muerte iguala a ricos y pobres y abre paso a una eternidad con dos destinos irrevocables. En la parábola del rico y Lázaro, la riqueza no condena ni la pobreza salva: lo decisivo es nuestra relación con Cristo. La salvación se recibe por gracia mediante la fe, pero esa fe se manifiesta en misericordia, amor y atención a las realidades espirituales; la incredulidad se refleja en una vida encerra
Más →Dios se compadece de sus hijos porque conoce íntimamente nuestra condición, fragilidad y tendencia a fallar; su misericordia es amor profundo que actúa para restaurar. Esta compasión se revela en Jesús: amó al joven rico sin ocultarle la verdad, atendió el desamparo de la viuda de Naín, sanó integralmente a la mujer enferma y sirvió a la multitud aun cuando necesitaba descansar. Por eso debemos di
Más →La crisis de Samaria presenta el contraste entre una fe que descansa en el poder de Dios y una incredulidad limitada por las circunstancias. Aunque el hambre, la desorientación moral y la impotencia de las autoridades parecían no tener remedio, Eliseo declaró que Dios transformaría todo de un día para otro. El Señor hizo huir al ejército sirio, empleó a cuatro leprosos para descubrir la provisión
Más →La parábola del trigo y la cizaña enseña que en la Iglesia pueden convivir quienes dan fruto conforme a la Palabra y quienes solo tienen apariencia de piedad. Sin embargo, no debemos apresurarnos a juzgar: ambos pueden parecerse, las personas atraviesan procesos y quien hoy actúa como cizaña puede estar siendo transformado por Dios. Las dificultades y los malos ejemplos también pueden fortalecer n
Más →La parábola del sembrador revela cómo distintos corazones reaccionan ante la misma semilla: el Evangelio, cuya verdad no debemos alterar. Nuestra misión es sembrarla con obediencia, perseverancia, amor y sabiduría, reconociendo oportunidades para compartir a Cristo y dejando el crecimiento en manos de Dios. No podemos forzar la conversión ni acomodar el mensaje para agradar a la cultura; debemos s
Más →El ministerio en una cultura escéptica que cambia rápidamente es una tarea abrumadora, pero no carente de esperanza. No podemos ignorar las corrientes intelectuales contemporáneas ni las luchas y críticas genuinas con las que se encuentran quienes buscan respuestas y los creyentes. Nuestros ministerios deben hablar el lenguaje de la cultura con compasión, gracia, justicia y sensibilidad, pero perm
Más →Las pruebas y las tentaciones ejercen presión sobre nosotros, pero no tienen el mismo propósito: Dios puede usar las pruebas para formarnos, mientras que la tentación busca llevarnos al pecado. No debemos culpar a Dios, al diablo, a otras personas ni a nuestra constitución; la tentación se aprovecha de apetitos, inseguridades, ambiciones y debilidades que ya existen en nosotros. Por eso, la autoco
Más →Isaías 54 nos llama a sustituir el temor por una esperanza confiada respecto al futuro de nuestros hijos. Aunque la cultura sea hostil a los valores del Reino y la crianza atraviese procesos dolorosos, debemos regocijarnos anticipadamente, bendecir a nuestros hijos y confesar que Dios todavía obra en ellos. Ese gozo también debe llenar el hogar mediante la alabanza, la hospitalidad, las buenas pal
Más →Ageo llama a todo el pueblo —gobernantes, sacerdotes y congregación— a cobrar ánimo, trabajar y reconstruir la casa de Dios, no apoyándose en su propia fuerza, sino en la presencia y provisión del Señor. El Dios que sostuvo a su pueblo anteriormente sigue siendo el mismo; por eso no debemos perder la visión ante los obstáculos. Esta obra exige participación, servicio y generosidad sacrificial: par
Más →El Evangelio es un tesoro sublime confiado a vasos de barro: nosotros, seres frágiles, limitados y propensos a fallar. Dios obra así para que reconozcamos que todo servicio depende de su gracia y que la excelencia del poder y la gloria le pertenecen solamente a él. Esta conciencia de debilidad no nos paraliza; paradójicamente, nos fortalece porque nos lleva a depender del Señor.
Más →Cuando las tormentas, la violencia, la enfermedad o las pérdidas amenazan nuestra vida, no debemos vivir como rehenes del temor. Jesús está en nuestra barca, y su llamado a pasar al otro lado contiene también la promesa de su compañía y provisión. Servir a Dios no nos exime de las pruebas; estas pueden prolongarse y cumplir un propósito de formación, fortalecimiento y bendición para otros. La fe n
Más →Debemos vivir siempre preparados para testificar de nuestra fe, porque no sabemos cuándo Dios nos llamará. Esa preparación requiere oración, ayuno, santidad y un conocimiento profundo de la Palabra, para que en la crisis el Espíritu Santo pueda recordarnos y mostrarnos lo necesario. Cuando llegue la oportunidad, no debemos permitir que el temor nos paralice: si Dios llama, también capacita.
Más →En tiempos de crisis, violencia, confusión y sufrimiento, Dios puede hacernos instrumentos de su gracia en cada comunidad y lugar de trabajo. Nuestra identidad principal es la de siervos disponibles para llevar esperanza, consuelo, consejo y el evangelio a quienes otros quizá no pueden alcanzar. No necesitamos prestigio, educación ni grandes recursos: una palabra sencilla, un gesto de amor o el pe
Más →Dios nos llama y también nos envía: nuestra vida entera —tiempo, recursos, talentos, profesión e influencia— debe servir al avance de su Reino y al anuncio de Jesucristo. Una vida misional se distingue primero por la unidad. Necesitamos congregarnos, colaborar, valorar la diversidad y rechazar el chisme, el resentimiento y toda división. También vivimos por fe, confiando en la provisión diaria de
Más →Jesús es la Puerta por la que entramos en una relación con Dios y el buen Pastor que permanece con nosotros durante toda la jornada cristiana. No nos abandona después del llamado inicial: por medio del Espíritu Santo nos acompaña, consuela, instruye, corrige y guía hacia la verdad. Podemos acercarnos tal como somos, con pecados, heridas y ataduras, porque su misericordia no se escandaliza de nuest
Más →Las pruebas y las tentaciones no son lo mismo. Dios puede permitir dificultades para formar nuestro carácter, quebrantar el orgullo, profundizar nuestra fe y acercarnos a Cristo; pero no tienta a nadie para destruirlo. La tentación procura llevarnos al pecado y comienza cuando un deseo fuerte —de placer, dinero, fama, poder, aprobación, ira o cualquier otra gratificación— nos atrae y seduce. Ser t
Más →El clamor de Jesús, «Consumado es», declara la absoluta plenitud del plan eterno de salvación del Padre. En la cruz, Cristo pagó por completo la deuda de la humanidad, cumplió la promesa de Dios de derrotar a la serpiente, desarmó al mal, satisfizo la justicia divina y quebrantó el dominio definitivo de la muerte. Mediante su sacrificio, quedaron abiertos la reconciliación con Dios y un camino nue
Más →La resurrección de Cristo es el hecho culminante de la salvación: confirma que Jesús venció la muerte, vive y reina, y asegura nuestra futura resurrección. Pero también transforma nuestra vida presente. Al entrar en Cristo somos trasladados de la potestad de las tinieblas al Reino de Dios y recibimos una nueva identidad, herencia y capacidad espiritual. Este poder ya es nuestro, aunque debemos ren
Más →«Consumado es» declara que la obra encomendada a Cristo quedó completa: cada parte del plan de salvación establecido por el Padre fue cumplida y la deuda quedó totalmente saldada. En la cruz, Cristo venció a Satanás y al poder del mal, satisfizo la justicia divina al pagar por nuestros pecados y derrotó definitivamente a la muerte, victoria confirmada en la resurrección. Quien cree entra en la jus
Más →Estamos llamados a completar el gozo del Padre viviendo como una familia unida, con una sola mente y un solo sentir en el Espíritu. Para guardar activamente la unidad debemos dejar fuera divisiones, murmuraciones, resentimientos y ofensas; cuando una conversación se acalora, conviene retirarnos antes que alimentar el conflicto. Nada debemos hacer por rivalidad, orgullo o deseo de reconocimiento, s
Más →Jesús es la fuente de la vitalidad y la eficacia evangelística; permaneciendo en Él damos fruto y ofrecemos a otros el pan sencillo del Evangelio. Nicodemo muestra que la religiosidad sincera, el conocimiento bíblico y la buena conducta no bastan: para ver el Reino es necesario nacer de nuevo por el Espíritu. Ese nacimiento inicia una recreación interior que produce una nueva identidad, mentalidad
Más →El joven rico tenía juventud, influencia, religión y muchas posesiones, pero nada de ello podía llenar su vacío espiritual. Se acercó a Jesús preguntando qué acción debía realizar para heredar la vida eterna, revelando una mentalidad basada en obras. Jesús lo confrontó con algo más profundo: no basta cumplir mandamientos externos, asistir a la iglesia, servir o dar dinero; Dios quiere nuestro cora
Más →Las tribulaciones, pérdidas, fracasos y temporadas de sequía pueden convertirse, en las manos de Dios y mediante la fe, en instrumentos de formación y bendición. Su propósito principal no es darnos comodidad, sino formar en nosotros el carácter de Cristo para que vivamos con mayor sabiduría, seamos útiles a otros y manifestemos el fruto del Espíritu. Su disciplina no es simplemente castigo: es tra
Más →Jesucristo quiere entrar en nuestras familias, iglesias y ciudades para limpiarlas, romper las ataduras del mal y restaurar vidas. Nuestra tarea es levantar su nombre, interceder, consagrarnos y preparar el camino mediante la fe. Sin embargo, no debemos buscar primero manifestaciones espectaculares: la Palabra es la base, pues instruye, transforma la mente y el corazón y sostiene el ministerio sob
Más →La mujer que padecía flujo de sangre durante doce años representa a una humanidad debilitada que ha agotado sus recursos sin hallar sanidad. Al oír de Jesús, atravesó la multitud y tocó su manto con una fe imperfecta pero atrevida; Cristo honró esa fe e hizo lo que los médicos no pudieron. De igual manera, debemos presentar a Jesús como la esperanza viva, misericordiosa y poderosa ante el pecado,
Más →Las pruebas y tribulaciones forman parte de la vida en un mundo caído, pero Dios puede usarlas para nuestro bien. Algunas dificultades constituyen su disciplina: no un castigo para pagar el pasado, sino un proceso correctivo y formativo que poda nuestras asperezas, rectifica caminos dañinos y nos hace participar de su santidad. Su prioridad no es nuestra comodidad, sino que reflejemos el carácter
Más →Las pruebas no contradicen el amor, el poder ni las promesas de Dios; muchas veces forman parte de su obra para quitar lo dañino, vencer nuestra autosuficiencia y formar en nosotros el carácter de Cristo: amor, paciencia, humildad, bondad, gozo y paz. La cruz muestra que Dios puede convertir el sufrimiento más terrible en bendición, poder y vida para muchos. Por eso, aunque la vida cristiana inclu
Más →El Reino de Dios es una gran cena preparada por el corazón generoso del Padre. Su mesa es el Evangelio de Jesucristo, que ofrece salvación y sabiduría para la vida presente; también anticipa la cena de las bodas del Cordero al final de los tiempos. La invitación es gratuita, amplia y abierta a toda persona, pero debemos entrar por Cristo, recibirla con humildad y no permitir que los afanes, placer
Más →Santiago se presenta como siervo de Dios y de Jesucristo, no apoyándose en su parentesco humano con Jesús. Así también nosotros, cualquiera que sea nuestra posición, debemos reconocer a Jesús como Señor y considerarnos sus siervos. Las pruebas son diversas e inevitables en un mundo lleno de aflicciones; una vida fiel, la oración o el ayuno no nos eximen de ellas. Sin embargo, podemos afrontarlas c
Más →La parábola del buen samaritano nos muestra que conocer la Biblia o practicar una religión no basta: la vida eterna implica amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo con misericordia concreta. Nuestro prójimo es la persona herida que Dios pone en el camino, sin importar su condición. Frente a ella no debemos pasar de largo como el sacerdote y el levita. El samaritano detuvo su agenda, se acer
Más →Jesús ofrece el agua viva que satisface profundamente y conduce a la vida eterna, a diferencia de los placeres, logros y prácticas religiosas que exigen esfuerzos repetidos sin saciar. Para ofrecer esa agua al mundo, primero debemos beberla: permitir que Cristo transforme nuestro carácter, nuestras familias, relaciones, hábitos y trabajo. La evangelización requiere confiar en el poder de Dios, viv
Más →La pesca milagrosa presenta el llamado de Dios a pasar de la definición cristiana a una entrega evangelística profunda. La vida cristiana no consiste en cumplir ritos, sino en comprometernos personalmente, morir a nuestros intereses y poner nuestra vida, dones, recursos, trabajo y dinero al servicio del Reino. Como Pedro, podemos haber trabajado sin fruto y llegado al límite de nuestras capacidade
Más →Las pruebas, pérdidas y dificultades también alcanzan a los hijos de Dios; vivir por fe no significa quedar exentos de la aflicción propia de un mundo caído. Podemos lamentarnos por un tiempo, pero no debemos permanecer caídos, amargarnos ni abandonar la oración, la iglesia o el servicio. Hemos de mantenernos firmes, confesar la fidelidad de Dios y confiar en que Cristo es más poderoso que nuestro
Más →La Navidad revela un Dios de detalle: Jesús nació en Belén conforme al propósito divino, pero llegó en pobreza, envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Estas circunstancias anuncian tres verdades. Primero, muestran la grandeza del sacrificio de Dios: Cristo se despojó de su gloria, asumió nuestra humanidad y vivió privaciones hasta entregar su vida para salvarnos. Por eso también nosotros de
Más →La Navidad revela que Dios valora la vida frágil: Cristo nació como un niño indefenso, fue recibido por pastores y ancianos, y entró en una familia. Por eso debemos honrar a niños, ancianos, personas con discapacidades y cuantos necesitan protección. Frente al dolor de Newtown, no hemos de ceder al temor, sino reconocer el contraste entre una cultura de vida, que se sacrifica por los vulnerables,
Más →La Segunda Venida de Cristo será visible, gloriosa e inesperada: traerá reposo, redención y gozo a quienes creen, pero condenación y exclusión de la presencia de Dios a quienes persisten en rechazar el Evangelio. Por eso debemos vivir sobrios y vigilantes, sin enamorarnos del mundo ni dejarnos arrastrar por novedades espirituales. Esta expectativa no justifica fijar fechas, abandonar estudios, tra
Más →La segunda venida de Cristo será gloriosa, repentina e inesperada, como ladrón en la noche. El “día del Señor” no designa necesariamente veinticuatro horas, sino el tiempo en que Dios consumará sus propósitos y llamará a cuentas a la humanidad. Para quienes rechazan a Cristo será un período de juicio y angustia; para quienes pertenecemos a Él será liberación, esperanza y vindicación. Por eso debem
Más →El Salmo 103 nos llama a despertar nuestra alma para bendecir al Señor y recordar todos sus beneficios, aun cuando el cansancio, la tristeza o las circunstancias no nos impulsen a hacerlo. No vivimos esclavizados a los sentimientos, sino conforme a la verdad de Dios; por eso la gratitud y la alabanza pueden brotar del espíritu cuando la carne es débil.
Más →La segunda venida de Cristo es una enseñanza esencial que debe instruir, consolar y llenar de esperanza a la Iglesia. Quienes mueren en Cristo no quedan olvidados: están con el Señor, mientras sus cuerpos esperan ser resucitados y glorificados. Por eso podemos llorar la pérdida de nuestros seres queridos, pero nuestro dolor está acompañado de la certeza de la vida eterna y no del terror de quienes
Más →La segunda venida de Cristo es una doctrina fundamental que debemos conocer, recordar y vivir. Aunque los profetas del Antiguo Testamento no comprendieron plenamente la secuencia de lo revelado, anunciaron al Mesías y los acontecimientos finales; el Nuevo Testamento permite entenderlos con mayor claridad. La aparente demora no invalida la promesa: Dios no está sujeto a nuestra medida del tiempo y
Más →El Señor nos llama a regocijarnos siempre: el gozo cristiano no es una emoción superficial ni depende de circunstancias favorables, sino una decisión sostenida por nuestra comunión con Cristo y la presencia del Espíritu Santo. Podemos adorar, orar y recordar la salvación para experimentar ese gozo aun en medio de pruebas reales. Esta alegría desafiante produce paz, gentileza y generosidad, y debe
Más →Dios nos llama a regocijarnos en Él siempre, aun cuando queden necesidades, pérdidas, pruebas y anhelos sin resolver. Este gozo no niega el dolor ni nace de nuestra fuerza: brota de permanecer en Cristo, mirar la vida desde la eternidad y confiar en que Dios puede usar incluso las dificultades para nuestro bien. Frente al afán, llevamos nuestras peticiones a Dios con oración, gratitud y confianza,
Más →Dios nos llama a abandonar una fe mediocre, meramente religiosa, y a vivir llenos del Espíritu Santo. Esta llenura incluye una impartición divina de poder y autoridad, pero también exige diligencia: orar, ayunar, adorar, conocer la Palabra, cultivar comunión y hablar de las cosas del Reino. No basta asistir al culto; debemos buscar continuamente la presencia de Dios, porque la unción se recibe, se
Más →Jesús dio a sus discípulos poder y autoridad, pero puso debajo de esa capacidad una actitud indispensable: servir sin aferrarse a bienes, seguridades, prestigio ni capacidades propias. Por eso los envió sin provisiones adicionales, para enseñarles a depender de Dios y comprobar que nada les faltaría. El poder, la influencia y la prosperidad pueden corromper a la Iglesia cuando el corazón no ha sid
Más →El censo de David reveló orgullo y confianza en la fuerza militar en vez de dependencia de Dios, y trajo juicio sobre el pueblo. Cuando David clamó por misericordia, Dios detuvo al ángel en la era de Ornán y ordenó levantar allí un altar. Aunque Ornán ofreció gratuitamente el terreno, los bueyes y la leña, David insistió en pagar el precio justo: una ofrenda verdadera debía expresar amor, integrid
Más →La construcción del nuevo santuario ha entrado en su recta final, con la meta de obtener el certificado de ocupación en diciembre. Damos gracias a Dios y a la congregación: aun en tiempos de escasez, la obra ha avanzado con pocas dificultades, importantes ahorros y un presupuesto estable de unos 4,27 millones de dólares. No estamos ante una crisis ni una paralización inminente; de lo que falta par
Más →Dios nos llama a una santidad y consagración completas para que seamos vasijas adecuadas de su gloria y podamos servir eficazmente en medio de una generación apartada de Él. En Cristo recibimos de inmediato una identidad nueva: somos perdonados, redimidos y santificados delante de Dios. Sin embargo, también somos llamados a crecer progresivamente hasta que nuestras relaciones, hábitos, pensamiento
Más →Ser cristianos significa ser siervos de Jesucristo: no simples miembros o clientes de una iglesia, sino personas cuya voluntad, libertad, tiempo, bienes y futuro pertenecen al Señor. Aunque “siervo” traduce una palabra que literalmente significaba esclavo, nuestra relación con Cristo no es deshumanizante: Él es un Señor benévolo que nos llama amigos, pero conserva plena soberanía sobre nosotros. P
Más →Debemos ocuparnos de nuestra salvación con santo temor, esfuerzo diligente y responsabilidad personal, reconociendo al mismo tiempo que Dios obra en nosotros tanto el querer como el hacer conforme a su propósito. Nuestra fe no puede depender de los pastores, de la atención de la iglesia ni de creyentes a quienes admiramos, porque las personas pueden fallarnos; debemos permanecer conectados directa
Más →Debemos ocuparnos de nuestra salvación con temor y temblor, confiando en que Dios produce en nosotros tanto el querer como el hacer. Esto exige asumir personalmente nuestra relación con Cristo, sin depender de pastores, líderes ni de la actividad congregacional, pues solo una comunidad formada por creyentes espiritualmente saludables puede ser una iglesia vital. La fe requiere oración, Palabra, ay
Más →Jesucristo es la única puerta de salvación, el camino establecido por el Padre para reconciliarnos con Él. Aunque respetemos la sinceridad de quienes siguen otras religiones, ni las buenas obras ni la devoción humana pueden borrar el pecado o darnos acceso al Reino de Dios. Debemos sostener esta convicción con amor, humildad, claridad y firmeza, manteniendo nuestra mirada en Jesús. Cristo recibió
Más →Dios estableció con Abraham y su descendencia por Isaac un pacto perpetuo, que incluye la tierra de Canaán y permanece vigente pese al exilio, la desobediencia y el endurecimiento de Israel. Por eso debemos amar, bendecir, apoyar y orar por Israel, sin suponer que la nación sea perfecta ni justificar todos sus actos. Dios la ha castigado con justicia, pero nunca la ha abandonado: su amor eterno ex
Más →La bienaventuranza y la verdadera prosperidad comienzan cuando tememos al Señor y nos deleitamos activamente en su Palabra, no por mera formalidad religiosa, sino con hambre de Dios. Esa Palabra nos forma para ser buenos padres, esposos, amigos y trabajadores, y nuestra fidelidad deja una bendición que puede alcanzar a hijos, nietos y generaciones futuras. Por eso, todo padre debe asumir irrevocab
Más →La verdadera masculinidad se forma continuamente en la Palabra de Dios y refleja el equilibrio de Jesús: fortaleza y ternura, verdad y compasión. Por eso, todo hombre, tenga o no hijos biológicos, puede asumir la responsabilidad de ser padre espiritual, mentor y modelo para quienes carecen de referentes sanos. La Iglesia y el hogar deben mostrar una masculinidad y una feminidad sanadas, capaces de
Más →Jesús promete estar con nosotros todos los días y en toda circunstancia. Su presencia no depende de que podamos verlo, sentirlo o entender lo que sucede, sino de su carácter y fidelidad. Por eso, cuando el temor y la ansiedad nos dominen, debemos recordar su Palabra, hablar a nuestra alma y volver la mirada hacia Él.
Más →Romanos 1 presenta la gracia recibida por la fe, pero también la ira de Dios contra quienes resisten su verdad. La creación y el diseño complementario del hombre y la mujer manifiestan el orden divino; por eso, el matrimonio corresponde a la unión de ambos y la práctica homosexual se considera contraria a ese orden, no un derecho civil. Sin embargo, esta enseñanza debe proclamarse con amor, humild
Más →El Evangelio condensa una verdad decisiva: no debemos avergonzarnos de él, porque es poder de Dios para salvar y transformar. Hemos de estar siempre dispuestos a anunciarlo, aunque con prudencia, discernimiento y atención al momento de Dios. Frente a la incredulidad, la presión cultural o el temor al rechazo, permanecemos firmes en la Palabra y confesamos a Jesucristo como Hijo de Dios, Señor y Sa
Más →La historia de Rebeca, Isaac, Jacob y Esaú muestra la complejidad moral de personas reales, en quienes conviven fe, nobleza, errores y pecado. Rebeca pudo actuar con favoritismo y métodos engañosos, pero también pudo haber discernido que Jacob, y no Esaú, valoraba la primogenitura y había sido escogido para continuar el propósito espiritual de la familia. Aunque Dios no necesariamente aprueba medi
Más →Dios nos llama a vivir desde una identidad consagrada, apartados de los valores contrarios a su Reino y entregándole todas las dimensiones de nuestra vida. Todo gran llamado implica una “deformación”: un enfoque tan definido que transforma prioridades, hábitos, pensamientos, relaciones y uso de los dones. Sansón y Esaú muestran la tragedia de recibir un destino especial sin aceptar el estilo de vi
Más →La vida de Sansón advierte que no debemos desperdiciar el llamado ni los dones que Dios confía a cada creyente. Su fuerza provenía de Dios y su cabello era la señal de una consagración que debía guardar, no la fuente verdadera de su poder. Todo don tiene un origen divino, un costo de santidad y disciplina, un poder capaz de producir frutos extraordinarios y un peligro: nuestros enemigos procuran e
Más →La vida cristiana exige una entrega total: en Cristo hemos muerto al pecado y resucitado para vivir para Dios. El bautismo representa esa ruptura radical con la antigua manera de pensar, actuar y desear; no se trata de cambiar de afiliación religiosa, sino de recibir una identidad y una conducta nuevas. Debemos considerarnos libres, guardar la mente y perseverar en oración, en la Palabra y en la l
Más →La resurrección ya había ocurrido cuando las mujeres llegaron al sepulcro, pero ellas seguían viviendo en tristeza porque aún no conocían esa realidad. Así sucede en el tiempo intermedio de la fe: Dios da su palabra y comienza su obra, aunque sus efectos todavía no sean visibles. Como la higuera que se secó después de ser maldecida, algunas respuestas y promesas se manifiestan mediante un proceso.
Más →Isaías 53 presenta a Jesús como el Mesías despreciado, rechazado y experimentado en quebranto. Su pasión no se limitó al dolor físico de la crucifixión: toda su vida fue una entrega gradual marcada por la incomprensión, la soledad, la vergüenza y una profunda agonía psíquica, emocional y espiritual. En la cruz cargó el pecado de toda la humanidad y padeció el desamparo para obtener nuestra redenci
Más →Jesús es tierno, compasivo y cercano: conoce nuestras luchas, restaura la dignidad y sirve a quienes lo reciben. Pero esa verdad debe complementarse con la imagen del León de Judá: el Rey santo, soberano, guerrero y digno de absoluta reverencia. En una visión, poderes demoníacos dominaban Boston mientras el León contemplaba la ciudad con serenidad y autoridad total; de allí surgió el llamado a est
Más →El bautismo es una parte esencial de la experiencia cristiana, estrechamente vinculada en la Escritura con la conversión, el discipulado y la vida en el Espíritu. No nos salva, porque la salvación es por gracia mediante Cristo, pero tampoco es un acto opcional o secundario: debemos practicarlo por obediencia y respeto a la Palabra, preferiblemente poco después de creer. Expresa públicamente nuestr
Más →Dios llama a la iglesia a contribuir a la transformación de estructuras sociales quebrantadas en estructuras hermosas, funcionales y que honren a Dios. El paradigma de José muestra que esto requiere tanto un conocimiento vertical y revelacional como una sabiduría horizontal, estratégica y administrativa. La percepción espiritual es solo el comienzo; debemos traducir la revelación en políticas, ins
Más →La santidad es integral: comprende la conducta moral y también el carácter, el amor, la sinceridad, la paciencia y la tolerancia. Su clave es obedecer lo que Dios manda, incluso cuando nuestros deseos, razonamientos o valores adquiridos nos empujan en otra dirección. Acán ilustra el peligro de una codicia consentida: tomó lo reservado para Dios, ocultó su falta y todo Israel perdió la protección n
Más →Somos un pueblo escogido y sacerdotal, apartado no solo de lo malo, sino para servir y glorificar a Dios. La santidad abarca todo nuestro ser: conducta, emociones, palabras, relaciones, recuerdos, recursos, sexualidad, trabajo y descanso. No consiste únicamente en abandonar pecados evidentes; también exige desechar ira, mentira y malicia, cultivar misericordia, humildad, paciencia y perdón, y reve
Más →La santificación es una jornada de toda la vida hacia la plenitud del carácter de Cristo. Quienes hemos resucitado con Él debemos poner nuestros afectos, prioridades y mirada en las cosas de arriba, viviendo conforme a nuestra nueva identidad. Este proceso comprende cuatro etapas relacionadas: primero, hacer morir lo terrenal —inmoralidad, impureza, pasiones desordenadas y avaricia—, sin confundir
Más →La santidad es un llamado universal y continuo para todo el pueblo de Dios. Significa apartarnos de los valores contrarios a su reino y consagrar a él nuestro cuerpo, sexualidad, trabajo, recursos, relaciones y decisiones. La gracia no elimina este llamado, pues la santidad refleja el carácter puro de Dios y hace posible la comunión con él, el servicio y una vida ordenada.
Más →La vida cristiana se desarrolla en comunidad: la congregación nos ofrece adoración, enseñanza, compañerismo, crecimiento, testimonio y oportunidades de servicio. Nuestra relación con ella se parece al matrimonio porque exige compromiso duradero, fidelidad, amor generoso y perseverancia tanto en tiempos buenos como en conflictos, imperfecciones y monotonía. No debemos abandonar una iglesia por emoc
Más →La buena comunicación entre pastores y congregación aclara expectativas, previene resentimientos y fortalece el amor. La imagen bíblica del redil conserva su belleza: el pastor conoce, protege y guía a las ovejas. Sin embargo, no basta para describir una iglesia grande, diversa y cambiante. La metáfora humorística del gallinero no sustituye al redil, sino que lo complementa con una visión realista
Más →La Iglesia universal es la comunidad de hombres y mujeres llamados y salvados por Jesucristo para encarnar los valores del Reino de Dios; cada congregación local participa de esa misión. Existimos para glorificar a Dios, proclamar el Evangelio, custodiar fielmente la enseñanza bíblica, formar discípulos para el servicio, transformar la sociedad, declarar el señorío de Cristo ante las potestades, m
Más →La espiritualidad cristiana sana debe mantener en equilibrio el poder del Espíritu, el orden, el amor y la edificación de los demás. Los dones no existen para la satisfacción personal, sino para bendecir, servir y evitar confusión o tropiezo. Dentro del cuerpo de Cristo hay espiritualidades litúrgicas, pentecostales, evangélicas, activistas, proféticas, fundamentalistas, de santidad y separatistas
Más →Nuestra espiritualidad debe unir pasión y unción con madurez, razón, prudencia y conocimiento integral de la Palabra. Los dones del Espíritu son valiosos, pero en la reunión congregacional han de ejercerse con orden, interpretación y consideración hacia creyentes, visitantes e incrédulos. La profecía comprensible puede convencer, confrontar y fortalecer; las lenguas sin interpretación deben reserv
Más →Nuestra salvación y condición de hijos de Dios proceden de pura gracia, no de obras, rituales ni méritos. Todos pecamos y necesitamos vivir en un reconocimiento constante y humilde de nuestra dependencia del perdón divino, pero no bajo una culpa atormentadora. Desde Abraham y el Salmo 32 se manifiesta el mismo principio: Dios atribuye justicia a quien le cree. Esta promesa alcanza su plenitud en J
Más →La dicha de una vida perdonada comienza cuando dejamos de encubrir el pecado, lo confesamos sinceramente y nos arrepentimos con el propósito real de cambiar. Dios entonces borra nuestra deuda, cubre nuestra vergüenza, restaura nuestra dignidad y ya no nos atribuye culpa. Esta vida de confesión no consiste en una culpa enfermiza que paraliza ni en abusar de una gracia barata, sino en mantener una h
Más →Las transiciones nos sitúan ante un territorio desconocido, lleno de promesas, posibilidades, peligros y luchas. Como Josué, debemos avanzar confiando en que Dios es soberano, permanece con nosotros y puede transformar pérdidas, fracasos y heridas en instrumentos de bien. Hemos de dejar morir lo que terminó, guardar el duelo necesario y seguir adelante sin permitir que una batalla perdida nos haga
Más →Dios nos llama a dejar de claudicar entre dos pensamientos y a definir a quién pertenecemos. Si Jehová es Dios, debemos seguirlo con una entrega visible en nuestras convicciones, prioridades, conducta, relaciones, matrimonio, trabajo, dinero, tiempo y servicio. La gracia y el proceso son necesarios: la santidad no debe imponerse como una apariencia externa, sino nacer genuinamente del interior. Si
Más →La Navidad es la irrupción de la luz de Cristo en las tinieblas de la humanidad. El niño prometido por Isaías aparece vulnerable y pequeño, pero es plenamente humano y divino: el Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno y Príncipe de paz. Su nacimiento trae victoria, justicia, libertad, gozo y un reino cuya paz no tendrá fin, todo ello realizado por el celo de Dios por su creación. La promes
Más →Isaías anuncia el corazón de la Navidad: la humanidad que caminaba en tinieblas, muerte, opresión y desesperanza recibe la luz de Dios por medio de un niño. Aunque aparece pequeño, frágil e indefenso, en él se unen la humanidad y la deidad; es Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno y Príncipe de paz. Su reino trae justicia, victoria, gozo y una paz sin límite, fruto del amor y celo de Dio
Más →La presentación de Jesús en el templo revela tanto su misión como el valor de una vida gobernada por el Espíritu Santo. Jesús trae salvación y consuelo, pero también descubre los corazones, provoca decisiones y será causa de caída y levantamiento. Ana y Simeón, personas humildes y ancianas, reconocieron al Mesías porque permanecieron llenos del Espíritu, fieles a las promesas de Dios y entregados
Más →Nuestra fe debe ser compleja porque Dios y las Escrituras no caben en explicaciones simples. Juan el Bautista, escogido y honrado por Dios, murió decapitado sin recibir la liberación concedida a otros; su historia muestra que la fidelidad no garantiza el desenlace que esperamos. Dios es amoroso, compasivo y perdonador, pero también fuego consumidor, y obra soberanamente en medio de la vida, la mue
Más →Dios no necesita que suavicemos ni maquillemos los pasajes difíciles de la Escritura. Él es soberano y se manifiesta tanto en juicio, justicia y santidad como en gracia, misericordia, perdón y paciencia. Estas dimensiones no se contradicen: responden a situaciones y propósitos distintos. Por eso debemos recibir todo el consejo bíblico, reconocer sus misterios y dejar que la Palabra nos juzgue y tr
Más →Dios no quiere que seamos ignorantes ni infantiles en los asuntos del Espíritu. Hay diversidad de dones, ministerios, operaciones y estilos, pero un mismo Espíritu los distribuye como quiere. Por eso, la iglesia no debe imitar modelos, denominaciones o personalidades, sino discernir en la Escritura su llamado particular y buscar una espiritualidad bíblica, sobrenatural, madura y equilibrada.
Más →Honrar a Jehová con nuestros bienes significa ponerlo por encima de todo y consagrarle no solo el dinero, sino también el tiempo, la profesión, los talentos, el cuerpo, los sueños y las aspiraciones. Todo lo que somos y tenemos procede de Dios y debe servir para su gloria, su Reino y el bien de otros. Por eso no debemos vivir acumulando como dueños absolutos, sino como instrumentos útiles y genero
Más →La oración descansa en una fe sencilla y humilde en un Dios grande y digno de confianza. Al igual que quienes, siendo de fuera, se acercaron a Jesús, podemos enfrentarnos a obstáculos, culpa, fracasos del pasado o a la sensación de no ser dignos. Sin embargo, ninguno de nosotros se gana el derecho de entrar en la presencia de Dios; acudimos porque su corazón es misericordioso, generoso y paternal.
Más →La oración es sencilla cuando nos acercamos a Dios con humildad, confianza y fe en el poder de Cristo. Como el centurión, no necesitamos sentirnos dignos ni recurrir a ceremonias complicadas: basta reconocer la autoridad de Jesús y creer que su palabra puede resolver nuestra necesidad. Aunque nuestros pecados, errores y fracasos nos hagan sentir sin derecho a pedir ayuda, Dios tiene corazón de Pad
Más →Jesús declara que no existe neutralidad ante él: quien no recoge con él, desparrama. Por eso, entrar en el Reino de Dios implica un compromiso radical, apasionado y cotidiano, no una religiosidad limitada al domingo. Cuando discernimos que Dios está obrando, debemos unirnos activamente, ofrecerle nuestros talentos, profesión, recursos, sueños y vida, y estar disponibles para servir como instrument
Más →Llevamos el tesoro de Dios en vasos de barro para que la gloria corresponda a su poder y no a nuestras capacidades. Nuestra fragilidad, la falta de recursos y las circunstancias difíciles no eliminan su propósito: podemos estar atribulados sin quedar estrangulados, perplejos sin desesperarnos, perseguidos sin ser abandonados y derribados sin ser destruidos. La vida de fe no excluye la cruz, las pé
Más →Dios entrega sus promesas como una realidad cierta, pero su cumplimiento exige nuestra cooperación: fe, valor, planificación, disciplina y atención a los detalles. Como Israel ante Canaán, no debemos negar la abundancia prometida por concentrarnos en los gigantes. La mentalidad de escasez ve debilidad y obstáculos; la de suficiencia recuerda la fidelidad de Dios y avanza aun con temor. Al llegar a
Más →Hechos 15 muestra a la iglesia enfrentando un dilema decisivo: algunos exigían que los gentiles se circuncidaran y guardaran la ley de Moisés para ser salvos. Pero la salvación no es Cristo más las obras religiosas; descansa en el sacrificio perfecto de Jesús, cuya sangre paga nuestra culpa. Esta verdad permitió recibir a personas de otras culturas sin imponerles cargas que ni los judíos habían po
Más →El Salmo 1 presenta la relación íntima con Dios como el fundamento de una vida bendecida. La bendición no significa estar libres de enfermedades, pérdidas o dificultades; los creyentes también afrontan tormentas, pero estas no pueden separarnos del amor de Cristo, y la bondad sustentadora de Dios termina por pesar más que la adversidad. Debemos cuidar aquello que moldea nuestra mente, porque el co
Más →El Salmo 1 presenta el fundamento de una vida bienaventurada: una relación personal con Dios, arraigada en el deleite, la meditación y la obediencia a su Palabra. Debemos cuidar las compañías, conversaciones e influencias que alimentan nuestra mente, porque el mal progresa del pensamiento a la conducta y finalmente al endurecimiento del corazón. En cambio, la Palabra es una fuente viva que fortale
Más →La estrategia evangelística de Pablo en Antioquía de Pisidia parte de conocer profundamente tanto las Escrituras como a las personas que escucha. En la sinagoga se dirige a judíos y gentiles temerosos de Dios, recorre la historia de Israel y muestra que sus promesas culminan en Jesús, levantado por Dios como Salvador. Del mismo modo, al compartir el Evangelio debemos considerar la cultura, las cos
Más →Dios nos llama a ser fieles aun cuando se agotan las fuerzas, no sentimos su presencia o las circunstancias parecen desmentir sus promesas. La madurez cristiana no depende de emociones, manifestaciones o entusiasmo, sino de principios, obediencia y constancia. Como Rut permaneció junto a Noemí, debemos perseverar durante los inviernos de la vida hasta volver a ver fruto. Somos administradores de l
Más →Hechos 13 presenta la evangelización como una confrontación entre el poder que busca liberar y el que procura mantener cautivas las almas. Pablo y Bernabé encuentran una gran oportunidad en Sergio Paulo, cuyo corazón ya estaba dispuesto a escuchar, pero también una fuerte oposición en Elimas, que intentaba apartarlo de la fe. Del mismo modo, muchas personas de nuestras comunidades tienen hambre de
Más →Dios nos llama a arreglar la casa: no solo lo visible, sino especialmente sus fundamentos. Así como un sótano deteriorado puede ocultar filtraciones, vigas debilitadas y sistemas defectuosos bajo habitaciones hermosas, nuestra religiosidad externa puede encubrir desorden en el corazón, la mente, el carácter, las relaciones y la vida privada. La higuera llena de hojas pero sin fruto representa una
Más →La meta de nuestra vida debe ser tener un corazón que agrade a Dios. No siempre conocemos lo que hay en nosotros: el tiempo y las pruebas revelan motivaciones ocultas, mientras las influencias, relaciones y ambientes pueden torcer el corazón. Por eso no conviene confiar excesivamente en nosotros mismos ni valorar a las personas por su apariencia, seguridad o talento, sino discernir su carácter.
Más →Dios no necesita multitudes ni grandes recursos para realizar su obra, sino personas cuyo corazón esté preparado, disciplinado y comprometido con su misión. Como ocurrió con los hombres de Gedeón, las pruebas, la presión y el paso del tiempo revelan nuestro verdadero carácter. Las acciones pequeñas muestran si dominamos nuestros apetitos, servimos con excelencia y permanecemos atentos a la encomie
Más →La obra de edificar el templo es grande porque no busca glorificar a una persona o institución, sino dar testimonio público del avance del reino de Dios. El nuevo espacio responde a necesidades reales: congregar a más personas, servir a la comunidad, ampliar la mentoría y sostener la oración, la adoración, el avivamiento y la formación. Por eso debemos unir oración y acción, ofreciendo voluntariam
Más →Dios no desperdicia nada en nuestra vida: usa cada etapa, preparación, demora y servicio humilde para formar nuestro carácter y encaminarnos hacia sus propósitos. Así preparó a Saulo mediante su educación, conversión, humillación, años de anonimato y labor fiel en Antioquía, hasta que el Espíritu Santo ordenó apartarlo con Bernabé. Como ocurrió también con Moisés, el llamado madura en el tiempo de
Más →Hechos presenta cinco temas recurrentes: unción, expansión, persecución, definición e imperfección. En el capítulo 12, la muerte de Jacobo y la liberación de Pedro muestran que seguir a Cristo incluye poder y padecimiento, y que no siempre podremos explicar por qué Dios libra a unos y permite que otros mueran. Por eso debemos clamar con perseverancia, pero someternos con fe incondicional a su volu
Más →Debemos honrar, amar y valorar a nuestras madres y esposas todos los días, reconociendo que la maternidad refleja de manera especial la ternura, la compasión, el consuelo y el sacrificio de Dios. Tanto el hombre como la mujer llevan elementos de su imagen, pues en Dios se reúnen la justicia y la fuerza junto con la paciencia y la misericordia. Como una madre consuela, protege y sufre con sus hijos
Más →La resurrección de Jesucristo venció definitivamente a la muerte y comunica esperanza, gozo y poder a nuestra vida. Juan 11 revela tres implicaciones. Primero, Cristo es la fuente de toda vida: así como llamó a Lázaro fuera de la tumba, puede renovarnos cuando las luchas, pérdidas y decepciones agotan nuestras fuerzas. Por eso debemos permanecer unidos a Él mediante la oración, la alabanza y la co
Más →Hechos muestra que la vida cristiana y la expansión de la iglesia dependen de una relación dinámica con el Espíritu Santo, quien guía, corrige, fortalece y capacita. Al derramar su Espíritu sobre Cornelio y abrir Antioquía a los gentiles, Dios quebró prejuicios y amplió la comprensión de una iglesia todavía imperfecta. Por eso necesitamos flexibilidad en la santidad: no abandonar los mandamientos
Más →Hechos nos enseña a vivir con una mentalidad sobrenatural: Dios sigue obrando, aun cuando su actividad no sea evidente. Como en la iglesia naciente, puede usar persecuciones, luchas y largos procesos para preparar algo que solo comprenderemos al mirar atrás. La conversión de Saulo muestra dos caminos: el que parece correcto pero conduce a la muerte, y el Camino de Jesucristo, que lleva a la verdad
Más →Dios nos llama a salir de la comodidad y asumir con madurez una misión de liberación espiritual. Como Israel en Egipto, las personas, iglesias, ciudades e instituciones pueden permanecer cautivas hasta que el pueblo de Dios gime, clama y declara el señorío de Cristo. La liberación exige una confrontación persistente, pero la autoridad decisiva no es nuestra: Dios mira, reconoce a sus hijos, recuer
Más →El conflicto es inevitable en toda relación, familia, iglesia o institución diversa, y hasta puede ser necesario para revelar fallas, madurar el carácter y fortalecer las relaciones. Lo decisivo no es evitarlo, sino procesarlo conforme al Reino, manteniéndolo dentro de límites constructivos. Los protocolos ayudan, pero sin un corazón transformado pueden convertirse en armas; por eso debemos vivir
Más →Dios nos invita a acercarnos confiadamente a su trono de gracia: recibe nuestra fragilidad con amor, da abundantemente y no nos reprocha por presentar nuestras necesidades. Ezequías, aunque justo pero imperfecto, recibió una sentencia divina de muerte; sin resignarse pasivamente ni acusar a Dios, volvió su rostro a la pared, oró y lloró con intensidad. Dios oyó su clamor, retiró la sentencia, le c
Más →La oración de Jabes muestra que no estamos condenados a vivir bajo las palabras negativas, el dolor o las circunstancias que marcaron nuestro pasado. Aunque su nombre significaba dolor, Jabes clamó con fe y Dios cambió su destino. Por eso debemos cuidar lo que pronunciamos sobre nuestros hijos, hogares y vidas: nuestras palabras han de comunicar bendición, esperanza y propósito conforme a la Palab
Más →Ante amenazas que parecen imposibles, debemos seguir el ejemplo de Josafat: volver la mirada a Dios, adorarlo, recordar sus promesas y presentar con precisión nuestra necesidad. La fe no exige ignorar la realidad; debemos identificar nuestros gigantes, reconocer nuestros temores, informarnos, contar el costo y planificar con inteligencia, mientras pedimos al Señor sabiduría y estrategia. También h
Más →Todos tenemos pies de barro: aun quienes aman profundamente a Dios enfrentan debilidades, errores y luchas interiores. La vida de Josafat muestra esa tensión entre fidelidad e imperfección, y nos recuerda que la santificación es un proceso prolongado. Por eso necesitamos iglesias misericordiosas que acompañen al creyente cansado y reconozcan que caminamos juntos en la fe.
Más →La felicidad cristiana no depende de circunstancias favorables, posesiones, aprobación humana ni ausencia de pruebas, sino de vivir conscientes de que estamos en las manos de Dios y de que nuestra vida tiene un propósito eterno. Por eso podemos decidir cultivar el gozo aun cuando las emociones no acompañen, disfrutando también las cosas sencillas sin hacer de ellas nuestra fuente de felicidad. Reg
Más →La santidad es, en esencia, obediencia: ajustar nuestra vida, deseos, relaciones y métodos a la voluntad de Dios revelada en su Palabra, aun cuando sus mandatos contradigan nuestras preferencias. Consagrarnos no significa alcanzar perfección ni caer en legalismo, sino rendir el corazón, mantener la lucha contra el pecado, llamarlo por su nombre y volver a la gracia de Dios cuando caemos. La santid
Más →La santidad es apartarnos del pecado y del mundo, pero también consagrarnos plenamente a Dios para servirle, agradarle, anunciar sus virtudes y dar fruto. Como real sacerdocio y nación santa, nuestra vida debe corresponder al alto precio de la sangre de Cristo: no somos salvos por obras, pero la salvación debe producir obediencia y buenas obras. La consagración abre paso a la plenitud de las bendi
Más →La Navidad es la venida de Cristo al mundo, pero no debe reducirse a la imagen tierna de un bebé en el pesebre. El Hijo de Dios apareció para deshacer las obras del diablo: no solo la violencia, el abuso y el crimen, sino también la injusticia, la mentira, la manipulación, el egoísmo, la opresión y una religiosidad sin gracia ni compasión. Jesús confronta todo orden contrario al reino de Dios y se
Más →Como los trescientos hombres de Gedeón, podemos estar agotados y aun así seguir persiguiendo la meta que Dios nos encomendó. La vida cristiana no debe quedar gobernada por emociones, cansancio, circunstancias ni victorias parciales, sino por la Palabra, la disciplina y la decisión de terminar lo comenzado. Dios llama a personas y congregaciones pequeñas a ensanchar su visión, actuar con valentía y
Más →La conversión es el comienzo de una transformación profunda y continua, no una experiencia estática ni meramente religiosa. Simón creyó y fue bautizado, pero todavía interpretaba el poder de Dios desde sus antiguos patrones de magia, dinero, influencia y control. Necesitaba aprender que el Reino funciona por la soberanía de Dios, la humildad, el amor y el servicio, no según la lógica del mundo. De
Más →El evangelio avanza y triunfa aun en medio de la persecución. La muerte de Esteban, la violencia de Saulo y la dispersión de la iglesia parecían anunciar una derrota, pero Dios usó esas circunstancias para llevar la palabra más allá de Jerusalén. Los creyentes continuaron anunciándola dondequiera que iban, y en Samaria surgió una gran cosecha. Del mismo modo, nuestra fe, obediencia y perseverancia
Más →Dios llama a la Iglesia a una madurez más profunda, a la consagración y al ministerio compartido, en el que cada creyente ofrece su mente, corazón, energía, profesión y recursos para su reino. Este compromiso incluye llevar a cabo tareas concretas, pero la obediencia no garantiza estar libres del sufrimiento. El martirio de Esteban muestra que las pruebas pueden venir precisamente porque somos fie
Más →Dios llama a su pueblo a consagrarse por completo, poner talentos, recursos y relaciones al servicio del Reino, retener su Palabra y prepararse para una gran cosecha. Esa fidelidad no nos libra necesariamente del sufrimiento: como Esteban, podemos padecer precisamente por estar en el centro de la voluntad de Dios. Ante pruebas inexplicables, no debemos concluir que Dios nos ha abandonado, sino rec
Más →El crecimiento de la iglesia primitiva trajo una crisis: las viudas de cultura griega eran desatendidas frente a las hebreas. Esto muestra que una bendición puede convertirse en obstáculo si perdemos de vista a Dios, actuamos con favoritismo o descuidamos la justicia. El conflicto es inevitable en iglesias, familias y ministerios; lo decisivo es enfrentarlo conforme al Evangelio. No debemos oculta
Más →La iglesia madura necesita persistencia, excelencia y una mentalidad específica que una la vida espiritual con la capacidad estratégica. La oración, la Palabra, la adoración y los dones del Espíritu son indispensables, pero también lo son la administración, la disciplina, el estudio, la planificación, el dominio propio y la ejecución. La excelencia no es algo mágico: exige esfuerzo sostenido, incl
Más →Hechos 5 presenta tres realidades que se entrelazan en la vida cristiana: poder y llenura del Espíritu Santo, imperfección humana y persecución. Ananías y Safira muestran que aun una comunidad bendecida debe permanecer alerta: la deshonestidad siempre trae consecuencias, aunque no podamos determinar su destino eterno. Necesitamos buscar continuamente una fresca llenura del Espíritu, caminar en san
Más →La sanidad del paralítico y la conversión de miles provocan el encarcelamiento de Pedro y Juan: cuando el Evangelio avanza con poder, también surge oposición. La vida cristiana es una lucha espiritual contra el mundo, la carne y el diablo, por lo que debemos mantenernos sobrios y vigilantes, sin vivir atemorizados ni paranoicos. Estamos llamados a amar y servir a la humanidad sin adoptar sus valor
Más →La sanidad del cojo en Hechos 3 muestra cómo la presencia del Espíritu Santo puede transformar una situación cotidiana en una oportunidad extraordinaria para manifestar el poder de Dios y anunciar el Evangelio. Debemos cultivar esa presencia mediante la oración, la Palabra y el hambre por la gracia divina. Nuestra fe no necesita ser perfecta, pero sí debe existir contacto y disposición hacia Dios.
Más →La vida cristiana auténtica persevera en la enseñanza bíblica recibida por medio de los apóstoles y profetas, sin alterarla según nuestras preferencias. No basta la emoción: debemos conocer la Palabra, obedecerla y cultivar continuamente una vida llena del Espíritu Santo. También somos llamados a vivir en coinonía, formando una comunidad de amor donde saludamos al desconocido, acompañamos al enfer
Más →Pentecostés cumple la promesa del derramamiento del Espíritu y dirige nuestra mirada a Jesús, a quien Dios resucitó e hizo Señor y Cristo. Como Pedro, debemos conocer la Escritura para interpretar nuestras experiencias: toda manifestación, palabra o vivencia ha de concordar con la revelación divina y conducir a Cristo. Al proclamar el evangelio, hablamos claramente del pecado, pero siempre unimos
Más →Pentecostés inaugura el acceso de todos los creyentes al Espíritu Santo: jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, personas de cualquier condición pueden recibir sus dones y su poder. Sus manifestaciones pueden parecer extrañas a quienes no tienen experiencia espiritual, por lo que no debemos escandalizarnos fácilmente; pero la libertad en la adoración tampoco elimina el orden, la autoridad ni la con
Más →La formación espiritual de nuestros hijos comienza antes del consejo verbal: nace de amar a Dios con todo el corazón, guardar su Palabra y vivirla diariamente. Nuestros hogares deben estar saturados de los valores del Reino, porque los niños absorben cada conversación, decisión, conflicto y reconciliación. No se exige una familia perfecta, sino un balance claramente marcado por el amor, el perdón,
Más →Para vivir, liderar y servir con excelencia en el complejo mundo actual, necesitamos cultivar una mentalidad específica, sistémica, estratégica y científica. No bastan las buenas intenciones, la pasión o la unción: debemos analizar sobriamente la realidad, identificar fortalezas y recursos, fijar metas claras, planificar, atender los detalles y ejecutar con disciplina y perseverancia, incluso cuan
Más →La adoración importa porque no es un simple preludio al sermón ni el cumplimiento mecánico de un programa. Pablo y Silas, golpeados y encarcelados, oraron y cantaron en vez de quejarse; su alabanza dio testimonio ante los presos, precedió la liberación de las cadenas y abrió camino para que el carcelero y su casa creyeran. Así también, en medio de pruebas, debemos dirigir la mirada hacia Dios y gl
Más →La adoración importa porque, aun cuando las circunstancias parecen dominadas por el sufrimiento, la persecución o el mal, declara que Jesucristo sigue siendo Señor. Pablo y Silas, azotados y encadenados, no se quejaron: oraron y alabaron. Entonces Dios sacudió la cárcel, soltó las cadenas y transformó al carcelero, antes su custodio, en un hombre que buscaba la salvación junto con su familia. Este
Más →Ante una obra grande y difícil, podemos adoptar una mentalidad de escasez, concentrada en los obstáculos, o una mentalidad de abundancia, que contempla la visión con los ojos de Dios y confía en su provisión. Los diez espías reconocieron la bondad de la tierra, pero el temor a sus habitantes y fortalezas los hizo sentirse como langostas. Josué y Caleb, en cambio, afirmaron que Dios podía entregarl
Más →Pentecostés inauguró el ministerio activo del Espíritu Santo en cada creyente. Lo que antes se manifestaba especialmente en reyes, sacerdotes y profetas ahora habita en todos los hijos de Dios, capacitándonos para testificar, resistir la persecución, recibir dirección y realizar las tareas de la vida cristiana.
Más →La vida cristiana no se vive únicamente mediante la razón natural, sino aprendiendo a pensar, discernir y caminar en el Espíritu. Pentecostés muestra que Dios capacitó sobrenaturalmente a una comunidad unida para una misión humanamente imposible. Por eso debemos cultivar humildad, armonía, perdón y reconciliación, permitiendo que el Espíritu nos talle para encajar unos con otros y mantener limpio
Más →Dios actúa con propósito y en su tiempo perfecto. Así como escogió intencionalmente Pentecostés para derramar el Espíritu Santo, también vinculó la resurrección de Cristo —primicia de una nueva humanidad— con el inicio formal de la Iglesia y de su cosecha espiritual. Los discípulos no debían comenzar su misión con sus propias fuerzas, sino esperar juntos, en oración y expectativa, hasta ser invest
Más →Los sacrificios, la Pascua y el cordero del Antiguo Testamento eran sombras que señalaban hacia Cristo. Los animales llevaban simbólicamente el pecado del pueblo y eran sacados fuera del campamento; Jesús cumplió plenamente esa figura al asumir nuestros pecados, derramar su propia sangre y padecer fuera de la ciudad. Por ser Dios hecho hombre y víctima perfecta, su sacrificio tiene valor suficient
Más →Filipenses 2 presenta la exaltación de Cristo como fundamento de una conducta cristiana marcada por la humildad, la unidad y el servicio. Debemos abandonar la contienda, la vanagloria y el apego a nuestros derechos, valorar las virtudes ajenas y procurar activamente el bienestar de los demás. Esto no exige despreciarnos ni cultivar una baja autoestima, sino dejar de colocarnos en el centro.
Más →Dios nos llama a unir la devoción espiritual con la responsabilidad ética y social. El ayuno, la adoración, la santidad, la generosidad y la actividad de la iglesia son incompletos cuando nuestra conducta tolera la explotación, la injusticia, el hambre, la falta de vivienda o la opresión. Sin embargo, la acción social no debe separarse de las Escrituras, la moral, la oración y el poder del Espírit
Más →Dios nos llama a integrar la vida espiritual con la justicia, la misericordia y el servicio comunitario. Ayunar, orar, adorar, diezmar y buscar el poder del Espíritu Santo no bastan si nuestras relaciones y acciones permiten la opresión, la desigualdad o el abandono de quienes sufren. La fe verdadera comparte el pan, rompe yugos, acoge al extranjero, defiende al que no tiene voz y atiende necesida
Más →La iglesia que Dios quiere no debe quedar presa de programas ni tradiciones, sino aprender a fluir bajo la dirección del Espíritu Santo. La profecía puede manifestarse al anunciar con unción un mensaje bíblico, orar, alabar o aplicar una palabra eterna a una situación concreta. Sin embargo, aun la espontaneidad puede volverse rutina; por eso necesitamos discernir continuamente el mover del Espírit
Más →Hechos 2 marca el comienzo de la misión activa de la Iglesia. Los discípulos ya conocían a Cristo, poseían su verdad y habían recibido al Espíritu Santo; sin embargo, el potencial que Dios les había dado aún necesitaba ser encendido por el poder de lo alto. Esto distingue la morada del Espíritu en la salvación de la experiencia cualitativamente diferente del bautismo en el Espíritu Santo. Una igle
Más →Pentecostés marca la inauguración de la iglesia en una vida de servicio, evangelismo y transformación. Los discípulos ya habían recibido la enseñanza de Cristo y tenían al Espíritu Santo, pero aún necesitaban ser investidos con poder de lo alto. Como un arma cargada que requiere una chispa para liberar su fuerza, la iglesia necesita la activación del Espíritu para pasar de la potencialidad a una a
Más →La iglesia naciente tuvo que pasar de recibir instrucciones directas de Jesús a tomar decisiones apoyándose en los recursos que Dios le había dejado. Al reemplazar a Judas, los discípulos oraron, razonaron desde las Escrituras, establecieron requisitos y actuaron con la comprensión que tenían. Aunque su método de echar suertes no debe imitarse, su disposición a decidir sin quedar paralizados ofrec
Más →La mentalidad sobrenatural de la iglesia apostólica tiene a Jesucristo como centro, espera que sus obras de poder continúen y afirma su resurrección histórica, la acción del Espíritu Santo y la autoridad establecida por Dios. La sujeción no elimina el criterio personal ni justifica adorar a los líderes; implica honrarlos, orar por ellos, colaborar con una mentalidad de equipo y permanecer bajo cob
Más →Dios quiere que adoptemos una mentalidad sobrenatural: una forma de interpretar y vivir toda la vida conforme a su Palabra y bajo la acción del Espíritu Santo. El libro de los Hechos sirve de puente entre las narraciones poderosas del Antiguo Testamento y las enseñanzas de las cartas, mostrándonos cómo una comunidad imperfecta afrontaba enfermedades, persecución, evangelización y necesidades con f
Más →La iglesia de Hechos es nuestro modelo de una comunidad vital: unida de corazón y mente bajo Cristo, guiada por el Espíritu Santo y generosa con sus bienes. Aunque la complejidad de la vida eclesial pueda alejarnos de ese ideal, debemos mantenerlo como meta. La armonía, el amor auténtico y la disposición a compartir crean un cauce para la gracia de Dios y hacen creíble el Evangelio ante la socieda
Más →Como Ester, estamos llamados a vivir con propósito en un tiempo de crisis, confiando en que Dios sigue en control y obra estratégicamente aun cuando su pueblo parece débil y los poderes contrarios al Reino parecen dominar. No podemos refugiarnos en una neutralidad temerosa: debemos hablar y vivir la verdad con claridad bíblica, integridad y valentía. Quizá Dios nos ha colocado precisamente en nues
Más →El viaje de los Magos muestra cómo la fe avanza aun cuando la luz es limitada. No eran necesariamente tres, ni reyes ni magos, sino buscadores de la verdad a quienes Dios encontró en medio de su comprensión imperfecta y guio hacia Cristo. La salvación no depende de una teología o una conducta impecables, sino de la misericordia y la gracia de Dios para con los corazones humildes que buscan. Por ta
Más →La jornada de los magos muestra que Dios guía a quienes lo buscan, aunque todavía tengan conocimientos incompletos y no comprendan todos los detalles. No sabemos cuántos eran, sus nombres ni que fueran reyes; probablemente eran sabios de Oriente que estudiaban asuntos científicos y espirituales. Dios se comunicó con ellos de una manera que podían entender y los condujo hasta Jesús. Así también, de
Más →Todo hijo e hija de Dios ha sido enviado a compartir el evangelio; esta misión no pertenece únicamente a pastores, apóstoles o evangelistas especialmente dotados. Cristo nos designa, nos capacita y respalda con su autoridad para ir delante de Él, presentar a las personas a Jesús y conducirlas hacia una relación personal con Él, no meramente con una iglesia o religión. La mies es abundante y los ob
Más →Dios puede tener bendiciones preparadas para nosotros, pero nuestra desobediencia, temor o incredulidad pueden impedir que entremos en ellas. Como los doce espías, debemos reconocer cuidadosamente el terreno: la fe no excluye la inteligencia, la preparación ni el conocimiento de las dificultades. Sin embargo, después de orar, estudiar, consultar y asumir nuestras responsabilidades, hemos de avanza
Más →Dios llama a la Iglesia a preparar una «generación Samuel»: niños y adolescentes consagrados desde temprano, capaces de escuchar su voz, vivir en el poder del Espíritu Santo y renovar una Iglesia que, como Elí, ha perdido visión, pasión y autoridad espiritual. Esta tarea pertenece a toda la congregación, pero exige especialmente padres presentes que amen, bendigan, discipulen y protejan a sus hijo
Más →Dios nos llama a una madurez marcada por la unidad del Espíritu, la paz, la consagración y el servicio. Aunque la iglesia reúne personas de diversas culturas, condiciones y temperamentos, debemos fluir como un solo cuerpo, amarnos y participar juntos en la adoración y la misión. Cristo dio apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros no para que se exhiban, sino para capacitar a los sant
Más →El Arca simbolizaba la presencia y la gloria de Dios, indispensables para que Israel cumpliera su misión. David quiso devolverla al centro de la vida nacional porque comprendía que no bastaban los símbolos religiosos cuando faltaban discernimiento, santidad y comunión real con Dios. También nosotros podemos conservar cantos, programas y rituales mientras vivimos sin su poder; las acciones solo cob
Más →Como Judá ante un enemigo superior, en las crisis debemos reconocer nuestra debilidad y volver los ojos a Dios. Después de orar, también necesitamos guardar silencio, descansar interiormente y esperar su dirección, confiando en que él conoce el problema y tiene un plan. La palabra recibida debe discernirse como genuinamente divina, no como mera emoción o razonamiento humano; no todo el que se llam
Más →Ante la crisis, debemos acudir primero a las promesas de Dios, conocer profundamente su Palabra y orar con claridad, reconociendo nuestra impotencia: no sabemos qué hacer, pero volvemos nuestros ojos al Señor. Como Judá frente al ejército invasor, la Iglesia no vence mediante recursos humanos, sino buscando dirección divina, adorando y descansando en que la batalla pertenece a Dios.
Más →La vida cristiana tiene una dimensión vertical hacia Dios y otra horizontal hacia nuestro prójimo. Por eso debemos habitar como verdadero pueblo: servirnos, velar unos por otros, perdonar pronto y cultivar la paz en la iglesia y la familia. Los padres también han de asumir activamente el cuidado espiritual y afectivo de sus hijos, sin relegarlo todo a las madres.
Más →La sunamita nos enseña a vivir consagrados a Dios no solo durante las crisis, sino también en tiempos de normalidad. Aunque tenía bienes e influencia, no hizo de ellos un fin: los empleó con generosidad y hospitalidad para servir al siervo de Dios y favorecer su obra. Su insistencia revela hambre por la presencia divina, mientras que su discernimiento le permitió reconocer un ministerio íntegro y
Más →Josafat amaba a Dios y promovía la justicia, pero su inseguridad lo llevaba a establecer alianzas indebidas con reyes impíos y a aceptar sus métodos. Al acompañar a Joram contra Moab, permitió que el mundo escogiera el camino y terminó en el desierto, sin agua. Así también, debemos relacionarnos con el mundo para ser sal y luz, pero sin dejar que determine nuestra conducta, principios ni manera de
Más →La fe es el combustible que activa las promesas de Dios: no consiste solo en conocer su Palabra, sino en creerla, clamar y actuar conforme a ella. Como la viuda amenazada por sus acreedores, ante las crisis podemos quejarnos y paralizarnos, o acudir directamente al Padre por medio de Cristo, presentando necesidades claras y específicas. Conviene cultivar una oración continua y preventiva, sin espe
Más →Dios se revela como Jehová Rafa, nuestro sanador, y en Cristo ofrece una vida de sanidad, libertad, gozo, provisión y bendición. La fe es el conducto por el cual recibimos y emprendemos lo que Dios manda, aun cuando nuestros recursos parezcan insuficientes. Como Pedro sobre las aguas y los discípulos ante la multitud, podemos aceptar retos para glorificar a Dios, confiando en que Él proveerá y nos
Más →Cristo es el centro y fundamento de nuestra vida espiritual; por su muerte y resurrección nos dio vida, perdonó nuestros pecados, anuló la acusación que pesaba contra nosotros y derrotó el poder de Satanás. Por eso no debemos abandonar su obra completa para someternos a doctrinas humanas, intermediarios espirituales, rituales, ascetismo o reglas externas que aparentan sabiduría, pero no transforma
Más →Jesucristo es el centro, fundamento y suficiencia de la vida cristiana y de la iglesia. Una fe sana y sencilla no es ignorante: permanece firme en Cristo, cultiva unidad y amor entre los hermanos, y busca conocimiento sólido de la Palabra para discernir entre la voz de Dios y las enseñanzas humanas. Debemos rechazar doctrinas persuasivas, sofisticadas en apariencia pero vacías, que apartan nuestra
Más →La santidad exige abrazar la verdad, someternos a la Palabra, permanecer vinculados a una congregación y permitir que Dios trate sin reservas cada área de nuestra vida. Esa entrega culmina en romper la lealtad al mundo para consagrarnos enteramente a Cristo. El mundo no es simplemente la creación, la cultura o las posesiones materiales, sino la vida no redimida que rehúsa sujetarse al señorío de J
Más →La santidad es el camino al gozo y al poder de Dios, no una santurronería seca ni un impedimento para la vida abundante. Israel creyó que llevar el arca al campo de batalla garantizaría la victoria, pero su problema real era la impureza interior y la falta de consagración. Los símbolos, la asistencia a la iglesia, las ofrendas, la oración, la alabanza y el servicio son buenos, pero no sustituyen u
Más →Jesucristo debe tener la preeminencia en toda nuestra vida. Él es Dios, la expresión visible y exacta del Padre, por lo que merece nuestra adoración y debe ser el centro de nuestra meditación, obediencia y servicio. Es también el creador: todo fue hecho por medio de Él y para Él, de modo que nuestro tiempo, talentos, bienes y futuro le pertenecen y han de emplearse para su gloria. Como sustentador
Más →Al recibir a Cristo y entrar en el reino de Dios, recibimos una nueva naturaleza: la vida y el poder de Dios actúan en nosotros, aunque exteriormente parezcamos comunes. Por eso somos sal, luz, semilla y levadura: agentes llamados a preservar lo que se deteriora, vencer las tinieblas, comunicar vida e influir en la cultura y la comunidad con los valores del reino. Este poder no busca nuestra propi
Más →La victoria espiritual muchas veces llega cuando renunciamos conscientemente a imponer nuestros derechos y vencemos el mal con el bien. La cruz revela esta paradoja: mediante la humillación, la aparente impotencia y la muerte, Cristo desató salvación y derrotó los poderes del mal. Abraham vivió ese principio al enfrentar el conflicto con Lot. Su comunión constante con Dios le dio la seguridad nece
Más →Dios merece nuestra alabanza porque, por su gran misericordia y no por nuestras obras, nos hizo renacer en Cristo para una esperanza viva. Esta esperanza descansa en la resurrección corporal de Jesucristo, fundamento y garantía de nuestra futura resurrección. Por su muerte recibimos gratuitamente una herencia celestial: incorruptible, porque nunca pierde su valor; incontaminada, porque encierra la
Más →El “yudo espiritual” consiste en vencer el mal con el bien, usando el amor, la mansedumbre, el perdón y la paz para neutralizar la agresión, en vez de responder con la misma violencia. No significa dejarnos pisotear ni aceptar pasivamente el abuso, sino alcanzar una victoria espiritual sin dañar, ofender ni destruir al adversario, dejando a Dios espacio para obrar y hacer justicia.
Más →Nuestra transformación cristiana requiere renovar el entendimiento y cooperar activamente con el Espíritu Santo. El pasado, especialmente la formación familiar y las experiencias infantiles, puede seguir influyendo de manera consciente o inconsciente en nuestra autoestima, relaciones, matrimonio, respuesta a la autoridad e imagen de Dios. La represión y la transferencia esconden heridas, temores y
Más →En Cristo somos llamados a vivir como nuevas criaturas, pero el pasado puede seguir gobernando nuestras percepciones, emociones y relaciones sin que lo advirtamos. Las heridas y experiencias de la niñez quedan en nosotros mediante tres mecanismos: retención, porque conservamos lo vivido; represión, porque escondemos lo que causa dolor o ansiedad; y transferencia, porque proyectamos antiguos resent
Más →La relación íntima con la Palabra de Dios determina la firmeza, la fecundidad y la efectividad de nuestra vida espiritual. Como Israel antes de entrar en la tierra prometida, debemos guardarla en el corazón, meditarla, obedecerla y enseñarla constantemente a nuestros hijos. No basta una religiosidad tibia ni depender de meditaciones secundarias: necesitamos acudir directamente a la Biblia con hamb
Más →Dios quiere prosperarnos integralmente: darnos bienestar espiritual, físico, mental, emocional y material, así como hizo fructificar a Israel en Egipto. Esta promesa no elimina las pruebas ni significa que la enfermedad revele pecado o falta de fe; Dios también usa el sufrimiento para pulirnos y fortalecernos. Aunque su obra parezca tardar, Él desarrolla pacientemente su propósito redentor en nues
Más →El ministerio profundo participa del patrón de la cruz: quien sirve para sanar a otros también carga heridas, soledad, críticas, decepciones y conflictos con las mismas personas que ama. Pablo encarna al pastor que lucha por la salud espiritual de sus hijos, no como una celebridad, sino como un sanador herido. Por eso debemos distinguir a la persona del pecado que actúa en todos, evitando el renco
Más →La iglesia necesita un equilibrio entre los dones y el fruto del Espíritu. El Espíritu Santo concede una gran diversidad de dones, ministerios y operaciones, con distintos grados de manifestación, pero todos proceden de Él y son dados para edificar a la comunidad, no para el lucimiento personal. Por eso no debemos exaltar los dones espectaculares, como las lenguas, la profecía o la sanidad, ni men
Más →La santidad no es opcional: el Señor requiere que dejemos la antigua manera de vivir y no sigamos la mentalidad del mundo, ajena a la vida de Dios. El viejo hombre, formado por el pecado, el egoísmo y los deseos engañosos, debe ser abandonado; sus promesas terminan en esclavitud, desgaste y decepción. Esta transformación no nace del intelecto, el esfuerzo humano ni las prácticas religiosas externa
Más →Vivimos en un mundo caído y lleno de aflicción, pero quienes aman a Dios están sostenidos por su plan redentor y pueden salir victoriosos mediante el poder de Cristo. Las pruebas no siempre proceden de Satanás: Dios puede traerlas o permitirlas con un propósito bueno. Satanás tienta para destruir; Dios prueba para revelar lo que hay en nuestro corazón, quitar idolatrías, disciplinarnos y perfeccio
Más →Una iglesia relevante glorifica a Dios y se convierte en una presencia difícil de ignorar: da buen testimonio, sirve como recurso ante las necesidades y muestra el poder transformador de la resurrección en personas, familias y comunidades. Esta relevancia nace de la salud espiritual y de una visión integral, no de copiar mecánicamente programas, estilos o modelos ajenos. Requiere tiempo, esfuerzo,
Más →El encuentro de Jesús con Pedro revela que la vida cristiana no consiste en una conversión nominal ni en cumplir ritos, sino en una relación cada vez más profunda, confrontadora y entregada a Cristo. Pedro, agotado tras pescar sin resultado, representa nuestros esfuerzos estériles cuando dependemos solo de nuestra capacidad. Jesús le pide primero la barca: del mismo modo, desea que pongamos a su d
Más →Ante Jesús quedan igualados el poderoso Jairo y la mujer anónima, empobrecida y considerada impura: quien se acerca con necesidad sincera y fe viva encuentra misericordia. La mujer había sufrido doce años y agotado los recursos humanos, pero oyó hablar de Cristo, venció la multitud y las barreras religiosas, y tocó su manto con una fe sencilla e imperfecta. Su ejemplo nos llama a perseverar en ora
Más →Dios es absolutamente justo y no permitirá que la injusticia prevalezca definitivamente, aunque el mundo caído esté lleno de opresión y a veces su justicia tarde en hacerse visible. En Cristo somos hechos justos y vivimos bajo una cobertura de misericordia que nos permite afrontar aun el envejecimiento, el sufrimiento y las ofensas con confianza, paz y esperanza. Por eso no debemos envidiar ni imi
Más →La fe y la oración son procesos profundos en los que Dios no solo responde peticiones, sino que nos forma, corrige y enseña a someternos a su soberanía. La mujer sirofenicia superó tres obstáculos: el silencio de Jesús, el rechazo de los discípulos y una respuesta aparentemente humillante. En vez de rendirse, clamó con claridad, se postró con humildad y convirtió las palabras de Jesús en una decla
Más →Ana afrontó la esterilidad, la provocación y la amargura sin apartarse de Dios. Derramó su alma con una oración apasionada, persistente, detallada y específica, y consagró de antemano al hijo que pedía al servicio del Señor. Su ejemplo nos anima a presentar nuestras carencias con franqueza, confiar en el tiempo de Dios y conservar la dulzura sin permitir que la espera nos amargue. También enseña m
Más →Las madres que crían solas a sus hijos son mujeres esforzadas y valientes que cumplen múltiples responsabilidades: sostienen el hogar, orientan espiritualmente, disciplinan, protegen y sirven fielmente en la iglesia. Aunque manifiestan fe, persistencia, generosidad y capacidad de perdonar, también enfrentan cansancio, depresión, soledad, heridas del pasado y dificultades para guiar a sus hijos en
Más →Jeremías 29 muestra que el exilio no debía convertir a Israel en una comunidad pasiva: aun bajo disciplina, Dios seguía siendo su Dios y lo llamaba a edificar, trabajar, multiplicarse, procurar la paz de Babilonia y orar por ella. Del mismo modo, la presencia hispana en Estados Unidos tiene un propósito doble: recibir las oportunidades de esta nación y bendecirla con su riqueza espiritual, cultura
Más →Dios ha traído al pueblo hispano a Estados Unidos con un propósito doble: bendecirlo mediante las oportunidades de esta nación y usar su riqueza espiritual y cultural para renovarla. La iglesia latina, por su alcance, autoridad moral e influencia, está llamada a orientar a la comunidad en asuntos espirituales, familiares, sociales, políticos y económicos, sin encerrarse en los templos. Para cumpli
Más →Jesús resucitó verdaderamente con carne y huesos: no es un fantasma ni una realidad meramente espiritual. Su cuerpo glorificado muestra que la resurrección irrumpió en el tiempo, el espacio y la materia, inaugurando una nueva realidad para quienes están en Cristo. Por eso no vivimos solo con esperanza futura, sino bajo el poder de la resurrección en nuestras luchas cotidianas.
Más →La negación de Pedro revela no solo su debilidad, sino la tendencia de toda la humanidad —incluidos quienes seguimos a Cristo— a descuidar, contradecir y negar a Dios. En la Pasión, Jesús sufrió no únicamente la cruz física, sino también la soledad, el abandono y la traición de aquellos a quienes amaba. Por eso debemos reconocernos en Pedro, examinar sobriamente nuestra vida y admitir cuánto nos f
Más →La fe es una postura receptiva que se aferra a las promesas y los recursos de Dios, pero también es persistente: pide, busca y llama hasta alcanzar su objetivo. Las parábolas del amigo a medianoche y de la viuda ante el juez muestran la necesidad de orar siempre sin desmayar. Esta oración nace al reconocer nuestra fragilidad, insuficiencia y dependencia: no tenemos fuerza ni sabemos qué hacer, por
Más →La fe no es solo un concepto, sino una dinámica espiritual indispensable para vivir y agradar a Dios. Crece mediante la Palabra, la oración, el ayuno, el servicio y la convivencia con personas de fe. Una fe viva asume riesgos, vence obstáculos, resiste el primer “no” de la mente, busca soluciones y actúa, sin quedar dominada por el pesimismo o las emociones. El reino de Dios avanza con fuerza cont
Más →Nuestra fe y nuestras expectativas influyen en cómo afrontamos lo que Dios puede hacer; por eso debemos pedirle que ensanche nuestra fe. Lucas 5:17 muestra que la vida cristiana se vive en comunidad: los amigos del paralítico compartieron su carga, se incomodaron por él y lo pusieron delante de Jesús. También nosotros debemos buscar apoyo, orar juntos, cultivar amistades y compartir generosamente
Más →Dios prepara y transforma primero a las personas que quiere usar. Por eso debemos permitirle ensanchar nuestra mente, abandonar esquemas rígidos y volvernos como barro blando u odres nuevos, capaces de recibir su obra inesperada. La fe de quienes llevaron al paralítico hasta Jesús muestra una confianza audaz que vence obstáculos y compensa nuestras deficiencias con el poder de Dios. Aunque la mult
Más →La fe no es una mera creencia teórica; nos impulsa a actuar, asumir riesgos, superar obstáculos y perseverar. Afecta nuestra conducta, nuestras relaciones, nuestras convicciones morales, nuestra visión del mundo y nuestro destino, por lo que no puede limitarse a un solo ámbito de la vida. La fe puede ser costosa y exigir que renunciemos a la comodidad, la reputación, el orgullo o la pretensión de
Más →La fe comienza con una mente renovada que aprende a ver la vida según el Espíritu y no únicamente según la razón humana. Es el vínculo que nos conecta con el poder de Dios y puede transformar circunstancias que nos debilitan durante años. Como la mujer enferma, podemos acercarnos a Jesús aun sin influencia, recursos, conocimiento perfecto ni acceso privilegiado: la fe iguala el terreno y supera ob
Más →Los principios del dar no pertenecen solamente a una campaña financiera, sino a toda la vida cristiana. La viuda pobre mostró que, en la economía de Dios, una ofrenda vale no solo por su cantidad, sino por la fe y el sacrificio que expresa: dio desde la incomodidad y confió en la provisión divina. Como David y Bartimeo, debemos dejar la seguridad de lo predecible para entrar en la zona de la fe, q
Más →Jesús ve plenamente a cada persona —nuestras heridas, contradicciones, pecados, luchas y el potencial que Dios nos ha dado— y nos mira con misericordia y amor. Su amor no disculpa el pecado ni nos evita la corrección necesaria. Como hizo con el joven rico, Jesús toca con amor precisamente el aspecto que debe cambiar y nos llama a seguirlo. Su bondad nos conduce al arrepentimiento y a la transforma
Más →La viuda de Sarepta muestra el principio de dar a Dios primero aun en extrema escasez. Su obediencia no eliminó la crisis de inmediato, pero abrió paso a una provisión que sostuvo a toda su casa. La vida de fe atraviesa pruebas, dudas y cambios; esas dificultades no significan que Dios nos haya abandonado, sino que pueden formar madurez espiritual. Por eso, nuestra generosidad debe descansar en la
Más →Vivir por fe exige renovar la mente y dejar de interpretar la vida únicamente con criterios humanos. Ante crisis imposibles, como la de Josafat, debemos clamar juntos, discernir la palabra de Dios y recordar que la batalla también le pertenece al Señor. La fe no siempre actúa del mismo modo: en ocasiones Dios obra sin nuestra intervención; normalmente nos llama a esforzarnos, buscar, estudiar y tr
Más →La fe es el conducto esencial por el cual Dios obra en nuestra vida, no solo para superar crisis, sino también para vivir de manera activa, abundante y preventiva. La experiencia de Josafat presenta una dinámica clara: crisis, clamor, intervención divina y victoria. Dios no exige perfección para actuar; usa la fe de personas comunes, débiles y todavía en proceso.
Más →Dios quiere transformar nuestra esterilidad en fruto, nuestros vacíos en presencia y lo estancado en una vida creativa y abundante. Como muestran María y Zacarías, importa cómo respondemos a su anuncio: podemos reaccionar con incredulidad y resistencia o con una curiosidad abierta a colaborar con él. Sus impulsos pueden llegar como una inquietud, un pensamiento o una posibilidad nueva, pero debemo
Más →La Navidad revela a un Dios presente y activo que convierte la esterilidad en fruto: hizo posible la concepción de Juan y de Jesús, y quiere producir vida abundante, creativa y bendecida en nosotros. Sus anuncios suelen llegar como un deseo, una inquietud o un impulso interior que parece desproporcionado frente a nuestras capacidades y circunstancias. El momento decisivo es cómo respondemos. Zacar
Más →Ante los gigantes de Canaán, diez espías adoptaron una mentalidad de escasez: miraron al enemigo, los peligros, su propia debilidad y la complejidad del proceso. Josué y Caleb, en cambio, reconocieron la bondad de la tierra y confiaron en que Dios estaba con ellos. Esa misma alternativa se presenta en nuestras pruebas: podemos rendirnos al temor o vivir desde la suficiencia que tenemos en el Señor
Más →Dios se está preparando para dirigirse a la humanidad con condiciones claras de reconciliación, ya establecidas en su Palabra, que no dejan lugar para una respuesta neutral: los corazones se endurecerán o responderán a su amor. Nos encontramos en el umbral de acontecimientos trascendentales, marcados tanto por manifestaciones extraordinarias de la gloria de Dios como por tribulación, angustia, per
Más →El liderazgo cristiano depende ante todo de un carácter que se deja examinar, corregir y madurar para ser útil a Dios. Sus cualidades abarcan virtudes personales, relaciones, dominio propio, control del ego, trabajo en equipo y disposición para aprender. Entre las virtudes destacan tolerar la imperfección y ejercer empatía. Debemos buscar la excelencia sin caer en perfeccionismo, ajustar nuestras
Más →Hageo y Esdras muestran que el pueblo dejó de reconstruir el templo cuando la oposición y la crisis económica lo intimidaron, mientras atendía sus propias casas. Dios lo llamó a examinar sus prioridades, escuchar su palabra y reanudar la obra. Nunca habrá un momento ideal para servir, dar o emprender lo que Dios manda; la fidelidad requiere fe, disciplina y generosidad aun en la escasez. La oposic
Más →La honestidad no justifica herir con la verdad; necesitamos sabiduría y misericordia para hablar. El liderazgo de carácter exige conocernos a nosotros mismos mediante silencio, retiro, oración y reflexión. Debemos descansar intencionalmente, ordenar nuestra vida interior y recargar fuerzas, pues la actividad incesante desgasta el ministerio, las relaciones y el gozo. Al examinar nuestras heridas,
Más →La iglesia necesita pastores que proclamen con autoridad toda la verdad de Dios, aunque confronte, y creyentes humildes que examinen bíblicamente la enseñanza y reciban la sana doctrina con un corazón abierto. Esa Palabra viva corrige, sana y ordena matrimonios, familias, comunidades, instituciones y cada etapa de la vida.
Más →El liderazgo cristiano exige esfuerzo, valentía y un desarrollo personal continuo, porque nosotros mismos somos instrumentos de la influencia de Dios. Más que la capacidad intelectual, la preparación académica o el carisma, el carácter sostiene un servicio fecundo a largo plazo. Debemos cultivar seis áreas: virtudes personales, relaciones interpersonales, dominio propio, control del ego, trabajo e
Más →En medio de crisis financieras, pérdidas e incertidumbre, no debemos vivir dominados por el afán. Nuestro Padre conoce cada necesidad y cuida de nosotros; por eso, en lugar de intentar controlar el futuro, buscamos primero su Reino y ponemos el corazón en el tesoro eterno, donde ninguna circunstancia puede arrebatarnos lo verdaderamente valioso. Esta confianza no implica fatalismo ni abandonar el
Más →Dios llama a la Iglesia a sincronizarse con su Palabra, su Espíritu, su mente y su corazón, eliminando patrones culturales, carnales y humanos que Él no ha puesto en nosotros. Aunque ama profundamente a la humanidad y desea reconciliarla consigo, respeta su libertad y exige que ella vuelva humillada a los términos que Él ha establecido. Ante un tiempo decisivo, acompañado primero por juicio, la Ig
Más →Dios establece estructuras de autoridad para que la iglesia, la familia y otros ámbitos de la vida funcionen con armonía, pero toda autoridad debe ejercerse en el espíritu de Jesucristo. El liderazgo legítimo no explota ni se enseñorea: sirve, bendice, escucha y reconoce la dignidad de quienes dirige. A la vez, debemos respetar y facilitar la labor de nuestras autoridades, expresando cualquier des
Más →Dios prepara a su iglesia para ejercer mayor autoridad, pero solo podrá hacerlo correctamente si aprende tanto a someterse como a dirigir con el espíritu manso, humilde y servicial de Jesucristo. Toda autoridad legítima permanece sujeta a Dios, a su Palabra y a los límites que él establece; por eso, ni la creatividad, las buenas intenciones ni el deseo de servir bastan para justificar un ministeri
Más →La autoridad opera en el mundo físico, espiritual y humano: Dios gobierna la creación por su palabra, existen órdenes y jerarquías espirituales, y también nuestras relaciones están sujetas a principios de autoridad. El centurión comprendió esta realidad porque vivía bajo autoridad y a la vez dirigía soldados; por eso confió en que una sola palabra de Jesús bastaba para sanar a su siervo. Del mismo
Más →La obediencia a Dios incluye una disposición de respeto hacia las autoridades humanas legítimamente constituidas: padres, líderes eclesiásticos, gobernantes y servidores públicos. Sujetarnos no degrada nuestra dignidad; nos ayuda a vivir dentro del orden establecido por Dios y a evitar la rebeldía nacida del orgullo. Esta sujeción debe proceder de la conciencia, no solamente del temor al castigo,
Más →Dios estableció principios de autoridad que ordenan el universo físico, el mundo espiritual, la familia, la iglesia y la sociedad. La rebelión y la desobediencia introducen corrupción y sufrimiento; por eso debemos examinar nuestro corazón, sanar la amargura y aprender a vivir con mansedumbre, obediencia y sujeción. María y Aarón cuestionaron la autoridad dada a Moisés, mientras la humildad de est
Más →Obedecer al Señor exige estar atentos a su Palabra y recibir sus mandamientos con seriedad, precisión y humildad. Saúl cumplió parte de la misión contra Amalec, pero conservó al rey Agag y lo mejor del ganado; esa obediencia parcial reveló orgullo, obstinación y una disposición a justificar sus propias decisiones. No podemos añadir, quitar ni adaptar la voluntad de Dios según nuestros afectos, raz
Más →Jesucristo promete estar con nosotros todos los días y hasta el fin del mundo. Emanuel es Dios con nosotros: no permanece distante, sino presente en nuestra vida cotidiana y dentro de quienes le pertenecen. Su compañía abarca el trabajo, la familia, el servicio cristiano, las crisis prolongadas y los nuevos proyectos. Esto no significa que evitaremos el fuego, las aguas o la oposición; significa q
Más →La iglesia vive en una guerra espiritual real contra Satanás, quien procura impedir que manifestemos la vida y el poder de Cristo. Aunque Apocalipsis contiene símbolos difíciles y exige humildad ante las distintas interpretaciones —incluso sobre si la iglesia atravesará la gran tribulación—, su enseñanza central es clara: Satanás está derrotado y los hijos de Dios lo vencen mediante tres armas. La
Más →La parábola de las minas enseña que Cristo volverá y pedirá cuentas de lo que nos confió. Mientras esperamos, no debemos imaginar una vida cristiana fácil ni pasiva: somos salvos por gracia, no por nuestras obras, pero entramos en el Reino para servir, perseverar y trabajar. Todos hemos recibido del Espíritu Santo alguna capacidad que puede rendir fruto, sin importar nuestra edad, educación, profe
Más →La divinidad de Jesucristo es una verdad esencial e innegociable para la salud de la iglesia y de cada creyente. Aunque nuestra mente no puede comprender plenamente cómo el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo Dios, la Escritura presenta a Cristo con la esencia, eternidad, autoridad y gloria divinas. Colosenses muestra su deidad en tres relaciones: respecto al Padre, es la imagen perfect
Más →La sanidad de la mujer encorvada revela el contraste entre una comunidad religiosa impotente y una iglesia con Cristo en el centro, capaz de discernir la raíz de la necesidad y ministrar liberación. Dios nos llama a renovar la mente, abandonar una visión meramente natural y vivir llenos del Espíritu Santo, con poder y autoridad para servir en un mundo oprimido. Sin embargo, no debemos obsesionarno
Más →Las bodas de Caná muestran una relación saludable entre madre e hijo, marcada por el equilibrio entre intimidad e independencia, autoridad y sujeción, intervención y respeto por los límites. María usa su acceso especial a Jesús para presentar una necesidad, pero después reconoce su autoridad y deja en sus manos la manera de actuar. Jesús afirma con seguridad su llamado y su tiempo, pero escucha, c
Más →La vida llena del Espíritu requiere una mentalidad sobrenatural: una manera amplia de interpretar la realidad que reconoce la acción, los dones y el poder de Dios. La religión meramente formal se concentra en estructuras externas, mientras la vida espiritual nace de una relación interior y viva con Cristo. La doctrina, la razón y la educación son valiosas, pero no pueden ser el fundamento; deben i
Más →La vida cristiana verdadera no se reduce a una religión formal, externa y mecánica, sino que nace de una relación íntima, viva y continua con el Espíritu Santo. La religión estéril depende de lugares, ritos, intermediarios, programas y reglas externas; la vida del Espíritu fluye desde dentro, porque Dios habita en nosotros y podemos acercarnos directamente al Padre por medio de Cristo. Como el agu
Más →La vida llena del Espíritu nace en el interior y contrasta con una religiosidad externa, mecánica y dependiente de templos, rituales, intermediarios o estímulos constantes. Es orgánica, fluida y continua: Cristo pone en nosotros agua viva para sostenernos en la soledad, las pruebas y la vida cotidiana. La reunión de la iglesia sigue siendo valiosa, pero no reemplaza la intimidad personal con Dios;
Más →La vida cristiana mantiene en tensión la solemnidad de la cruz y el gozo de la resurrección. No debemos pasar superficialmente por el sufrimiento de Cristo ni quedarnos detenidos en él: sin la cruz no habría salvación, y sin la resurrección no habría victoria ni esperanza. Isaías 53 presenta el sacrificio de Jesús mediante tres realidades: precio, proceso y premio. Cristo, puro y divino, cargó jud
Más →La resurrección de Cristo tiene tres consecuencias esenciales: garantiza nuestra resurrección y vida eterna, confirma que Jesús es el Mesías y el Hijo de Dios, y pone a nuestro alcance una vida victoriosa mediante el mismo poder que lo levantó de los muertos. Sin embargo, vivir en ese poder tiene un precio. Pablo conoció el gozo, la paz, el fruto ministerial y la victoria en medio de la cárcel y e
Más →Los dones espirituales son provisiones de poder que el Espíritu Santo distribuye para capacitar a la iglesia, manifestar la presencia de Dios y edificar a su pueblo. Entre ellos están diversos géneros de lenguas y la interpretación de lenguas, dones relacionados pero distintos. Las lenguas pueden ser idiomas humanos o un lenguaje espiritual mediante el cual expresamos ante Dios sentimientos, adora
Más →La sanidad que Jesús obró en la mujer encorvada durante dieciocho años revela tanto su compasión como su autoridad sobre la esclavitud satánica. La vida cristiana debe fundamentarse ante todo en Jesús, las Escrituras, la oración, la santidad y el carácter, y no en el espectáculo sobrenatural; sin embargo, los creyentes también deben estar dispuestos a orar por sanidad, hacer frente a las tinieblas
Más →El discernimiento de espíritus es una provisión sobrenatural del Espíritu Santo que permite separar, juzgar y reconocer el verdadero origen de lo que ocurre en el ámbito espiritual. Es indispensable para una iglesia abierta a los dones, porque una manifestación puede proceder de Dios, de la carne humana o del enemigo. Por eso, los dones deben ejercerse con autoridad, madurez, vigilancia y sujeción
Más →El don de profecía es la capacidad que Dios concede para recibir y comunicar un mensaje inmediato destinado a una persona, un grupo o una congregación. Puede confrontar, edificar, consolar, orientar, instruir, confirmar o comisionar; además de declarar la verdad, en ocasiones predice o desata lo que Dios quiere realizar. Sin embargo, la profecía particular nunca iguala a la Biblia: la complementa
Más →Los dones espirituales son provisiones sobrenaturales de Dios para que su pueblo cumpla tareas de evangelización, sanidad, servicio y testimonio. Entre ellos, el don de milagros consiste en obras de poder: intervenciones soberanas que se imponen sobre las leyes naturales con un propósito definido, generalmente misericordioso. Estas obras siguen vigentes y pueden manifestarse de forma instantánea,
Más →La vida cristiana es sobrenatural porque el Espíritu Santo habita en nosotros y concede a cada creyente manifestaciones para el bien personal, la edificación de otros y la obra del Reino. Estos dones no cesaron: hoy necesitamos activar por fe lo que Dios ha puesto en nosotros, especialmente los dones de sanidades. Pueden concentrarse en ciertas personas, pero Dios también puede usar a cualquier cr
Más →La vida cristiana no debe reducirse a rutinas, conceptos o palabras, sino vivirse en el poder del Espíritu Santo. Necesitamos buscar continuamente nuevas llenuras del Espíritu, quien concede a cada creyente dones para beneficio personal, edificación de la iglesia y cumplimiento de su misión. Entre ellos, la sanidad puede obrar en dimensiones físicas, emocionales y espirituales, a veces junto con d
Más →En medio de pruebas, pérdidas y ansiedad, podemos regocijarnos en el Señor, no porque nuestras emociones nieguen el dolor, sino porque Dios permanece presente y puede obrar para bien aun cuando no entendemos lo que sucede. Este gozo del espíritu debe reflejarse en una conducta gentil, afable y perseverante que muestre la gracia de Cristo a los demás. “El Señor está cerca” significa tanto que su ve
Más →Dios nos llama a entrar en el futuro sin temor, confiando en su fidelidad. Aunque hayamos fallado, su disciplina no anula su misericordia: en Cristo encontramos perdón, gracia, protección y provisión cuando nos arrepentimos y caminamos en obediencia. Él es nuestro creador y formador; nos redimió, nos conoce por nombre y permanece comprometido con el propósito que dio a nuestra vida.
Más →El nacimiento de Jesús cumple la promesa de Isaías: la luz de Dios entra en las tinieblas y trae salvación, paz, libertad y gozo. Dios anunció primero esta noticia a pastores humildes porque estaban trabajando, abiertos y disponibles. También representaban la misión de Cristo, el buen Pastor que nos guía, aconseja y cuida con el poder y los recursos de Dios. Por eso debemos mantener una vida espir
Más →El don de fe es una capacitación sobrenatural que el Espíritu puede conceder para una necesidad, crisis o tarea específica, y suele actuar junto con dones como sabiduría, sanidad o milagros. Estos dones siguen siendo necesarios para que la Iglesia cumpla su misión y manifieste el poder de Dios. Cada creyente ha recibido alguna medida de fe, pero debe avivarla, ejercitarla y multiplicarla mediante
Más →Dios es creador y ha puesto en los seres humanos una capacidad que refleja su creatividad: podemos producir música, conocimiento, vida, belleza y soluciones que glorifiquen su nombre. En la iglesia, esta dotación adquiere una dimensión especial, pues Dios ya nos ha bendecido con dones espirituales, artísticos, intelectuales, educativos, organizativos y sobrenaturales. No debemos preguntarnos si te
Más →La vida cristiana debe vivirse en un plano sobrenatural: llevamos la presencia del Espíritu Santo y podemos afrontar cada reto con el poder que Dios ha puesto en nosotros, no solo con recursos naturales o una actitud religiosa. Los dones mencionados en 1 Corintios 12 no forman una lista exhaustiva; Dios también capacita para aconsejar, enseñar, servir, liderar, organizar, administrar y contribuir
Más →Dios ha dado a su iglesia una diversidad de dones, ministerios y operaciones, pero todos proceden del único Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esa diversidad no debe producir competencia ni división, sino complementariedad, armonía y edificación mutua dentro del cuerpo cuya cabeza es Cristo. Entre los dones sobrenaturales están la palabra de sabiduría y la palabra de conocimiento, estrechamente r
Más →El Espíritu Santo fortalece a la iglesia, la guía hacia la verdad y reparte dones para que podamos vivir en santidad, evangelizar, sanar heridas y servir eficazmente. Aunque hay un solo Espíritu, sus manifestaciones son diversas e ilimitadas: los dones mencionados en 1 Corintios 12 no agotan todo lo que Dios puede dar para cada necesidad. Profecía, sanidad y discernimiento conviven con capacidades
Más →Hay diversidad de dones, ministerios y operaciones, pero todos proceden del mismo Espíritu Santo y son repartidos como él quiere para el provecho común. Los dones siguen siendo necesarios para la vitalidad de la iglesia, pero deben ejercerse bajo la guía de la Palabra, con discernimiento y dentro del orden de Dios. No toda manifestación espiritual viene del Señor, y lo extraño o espectacular no de
Más →Dios no quiere que ignoremos los dones ni los asuntos del Espíritu, sino que conozcamos toda su Palabra y aprendamos a movernos con madurez. Los dones siguen vigentes y deben anhelarse, ejercitarse y desarrollarse; sin embargo, no toda manifestación espiritual procede de Dios. También puede surgir de la carne, el engaño o espíritus malignos. Por eso debemos probarlo todo a la luz de la Escritura,
Más →Ser llenos del Espíritu Santo es la respuesta sabia y diligente ante días espiritualmente malos. Esta llenura se cultiva mediante una conversación que edifica, la lectura constante de la Palabra, la alabanza, los cánticos espontáneos, la oración íntima y una gratitud nacida de reconocer la gracia de Dios. No debemos depender únicamente del culto público: podemos adorar a solas, aun en el dolor, el
Más →El valle de los huesos secos representa la profunda muerte espiritual de muchas iglesias y sociedades, especialmente en el mundo occidental. Ante una sequedad tan extrema, los programas, las campañas y demás iniciativas humanas no pueden producir verdadero avivamiento; solo la intervención soberana del Espíritu Santo puede devolver la vida. Por eso debemos proclamar con fe la Palabra de Dios, orar
Más →La llenura del Espíritu Santo nos lleva a un compromiso radical con Dios: nuestra pertenencia al Reino y a la familia de la fe ocupa el primer lugar, orienta nuestras decisiones y coloca las demás lealtades en segundo plano. Como en Hechos 4, una iglesia íntegra, obediente y unida puede hablar con denuedo, manifestar la vida de Dios e influir en familias, comunidades y autoridades; cuando se munda
Más →La esterilidad espiritual se manifiesta en una iglesia tibia, mundana e impotente, encerrada en sus templos mientras la sociedad vive sin verdadero temor de Dios. Sin embargo, Dios quiere un pueblo lleno del Espíritu Santo, capaz de mostrar su amor, autoridad y poder, y de llevar fruto a las ciudades y naciones. El paso del desierto a la abundancia no ocurre mediante religiosidad superficial, sino
Más →El bautismo del Espíritu Santo no comenzó en Pentecostés: en el Antiguo Testamento Dios ya ungía a personas para tareas especiales. Con Cristo y Pentecostés, esa capacitación se hace accesible a todo creyente. El caso de Cornelio muestra que Dios no hace acepción de personas y que el Espíritu obra soberanamente, sin quedar limitado por patrones denominacionales, imposición de manos, manifestacione
Más →La unción de Dios no se recibe para permanecer cómodos, indiferentes o encerrados en la iglesia, sino para servir, liberar, transformar nuestro entorno y participar activamente en el destino de nuestras comunidades y naciones. Debemos abandonar la mentalidad de miseria y dependencia, trabajar conforme al propósito y las capacidades que Dios nos dio, dar con generosidad y confiar en que él provee.
Más →El Espíritu Santo nos llena de poder no para buscar fama, experiencias llamativas o beneficio personal, sino para servir, liberar al oprimido, anunciar esperanza al pobre y transformar nuestra familia, comunidad y nación. La unción debe manifestarse en una vida diaria de fe, integridad, disciplina, buena administración, generosidad y obediencia. No basta conocer la verdad: debemos creerla y vivirl
Más →La unción del Espíritu Santo es la capacitación de Dios para cumplir sus propósitos, vivir en santidad, vencer ataduras y afrontar tareas que exceden nuestras fuerzas. En el Antiguo Testamento se concedía especialmente a jueces, reyes, sacerdotes y profetas; desde Pentecostés está disponible para todo hijo e hija de Dios. Puede recibirse en comunidad, mediante oración e imposición de manos, o en p
Más →La unción del Espíritu Santo sostiene una vida cristiana fresca, gozosa y capaz de discernir la voluntad de Dios, evitando que la fe se vuelva rígida, legalista o mecánica. En el Antiguo Testamento capacitaba especialmente a reyes, profetas y sacerdotes; desde Pentecostés está disponible para todo creyente. Saúl muestra que Dios unge a personas imperfectas y las capacita para tareas que exceden su
Más →La manera en que concebimos la vida moldea nuestros sentimientos, nuestra conducta y nuestra respuesta al sufrimiento. El encarcelamiento de Pablo revela una perspectiva centrada en Dios: en vez de concentrarse en sus cadenas o en su propia conservación, se alegra de que el evangelio avance, de que otros cobren valor y de que Cristo sea exaltado. Por tanto, somos llamados a vivir no para nosotros
Más →Filipenses presenta una vida gozosa y llena de fe, arraigada en una entrega total a Jesucristo. Al igual que Pablo, somos llamados a ser siervos y discípulos que ponen sus derechos, planes, expectativas y ambiciones en las manos del Señor. Paradójicamente, cuando Cristo nos posee por completo, descubrimos la verdadera libertad, el poder, el gozo y la bendición. También somos santos, no porque seam
Más →Todo bien que brilla a través de nosotros proviene de Jesús, no de nuestro propio mérito ni de nuestras propias fuerzas. Dios nos enseña humildad y pone al descubierto nuestro quebrantamiento para que el ser útiles no nos lleve al orgullo. Esto no es un desprecio enfermizo hacia nosotros mismos, sino el reconocimiento sincero de que la gracia sostiene tanto nuestra santidad como nuestro testimonio
Más →La vida cristiana no se sostiene por obras, ritos ni religiosidad rígida, sino por la gracia de Cristo y la presencia viva del Espíritu Santo. La santidad verdadera conserva libertad, gozo, misericordia y discernimiento; sabe aplicar la verdad a situaciones que no caben en patrones inflexibles, sin convertirse por ello en libertinaje. Cuando perdemos intimidad con Dios, podemos caer en legalismo,
Más →El amor cristiano debe crecer acompañado de conocimiento bíblico y discernimiento, para examinar doctrinas, escoger lo mejor y tomar decisiones firmes. Aunque la salvación es por gracia y no por obras, Dios espera una vida obediente y fructífera; esa vida no puede sostenerse mediante nuestras propias fuerzas, sino por la presencia y la acción del Espíritu Santo.
Más →Una iglesia poderosa vive unida a Jesús bajo su yugo: sale de él, vuelve a él, recibe su dirección y permite que el Espíritu Santo interprete y renueve su labor. Su ministerio y su enseñanza deben ser moldeados por Cristo y las Escrituras, en lugar de estar controlados por la cultura, los programas o las credenciales humanas. Una iglesia así actúa de manera visible en su comunidad y ofrece refugio
Más →Romanos 8 fundamenta nuestra seguridad en la gracia fiel y perseverante de Dios. Estar en Cristo no significa vivir sin fallar; significa vincular nuestra identidad y nuestra vida a Jesús, confiar en su sacrificio en lugar de en nuestra propia justicia y seguir buscándolo en medio de cada lucha. Por lo tanto, nuestros fracasos no tienen por qué terminar en condenación. Esta seguridad no es un perm
Más →La parábola del fariseo y el publicano muestra cómo debemos acercarnos a Dios. El fariseo confía orgullosamente en sus prácticas religiosas y menosprecia a otros; el publicano reconoce su pecado, se humilla y pide misericordia. Por eso vuelve a casa justificado: el perdón no se obtiene por méritos, ritos u obras, sino mediante el arrepentimiento, la confesión y la fe en el sacrificio de Jesucristo
Más →La sana doctrina exige conocer bien la Escritura y mantener unidos aspectos que suelen separarse: gracia y santidad, misericordia y juicio, seguridad y responsabilidad. Somos salvos por la gracia de Cristo, no por nuestras obras; sin embargo, la fe verdadera debe reflejarse en conducta, perseverancia y, cuando sea posible, restitución. Arrepentirse implica una decisión interior y un cambio visible
Más →Dios no desea la muerte del pecador, sino que se arrepienta, se reconcilie con él y viva. Sin embargo, su amor no anula su justicia: toda ley implica recompensa para quien la obedece y castigo para quien la rechaza. Nadie puede entrar en el reino perfecto de Dios por méritos propios; el camino dispuesto es recibir por fe la justicia que Cristo obtuvo mediante su muerte en la cruz. La paciencia div
Más →La presentación de Noé Jonatán y Lucas expresa que nuestros hijos pertenecen al pacto de Dios y son consagrados desde pequeños para servirle. Sus padres se comprometen a criarlos mediante el ejemplo, confiando en la protección y dirección del Señor.
Más →Cristo volverá glorificado como Rey y Juez, aunque nadie conoce el día ni la hora; por eso debemos vivir con vigilancia y urgencia, como si viniera mañana. La iglesia necesita recuperar las doctrinas de la segunda venida, el juicio, el infierno y la gloria eterna, no para especular ni fijar fechas, sino para despertar del conformismo religioso. Aunque no podamos precisar cómo es el infierno, sí es
Más →La gracia tiene una dimensión tanto vertical como horizontal: recibimos el perdón paciente y abundante de Dios, y extendemos esa misma misericordia a los demás. La acogida que el padre brinda al hijo rebelde muestra que Dios espera el arrepentimiento sin humillar al pecador que regresa, mientras que el hijo mayor nos advierte que la obediencia exterior puede coexistir con el desconocimiento del co
Más →Jesús envió intencionalmente a los discípulos a la tormenta, no para abandonarlos, sino para ejercitar su fe y revelar su poder. Del mismo modo, Dios puede permitir experiencias oscuras y dolorosas con un propósito: humillarnos, hacernos más profundos, poner al descubierto nuestras limitaciones y hacernos más semejantes a Cristo. No podemos dar por sentado que la liberación llegará de inmediato ni
Más →Jesús conduce a sus discípulos hacia experiencias difíciles para formar su fe y hacerlos útiles en su Reino. Las tormentas no significan que estemos fuera de su voluntad: en un mundo imperfecto encontraremos oposición, dolor y demoras, pero Cristo nos ve, intercede por nosotros y llega en el momento preciso. No todos los problemas terminan como deseamos; a veces Dios responde con paz, fortaleza, h
Más →Vivimos en medio de un conflicto espiritual, por lo que el cristianismo no debe reducirse a la gracia, la información, la ética ni a un lenguaje consolador. La gracia de Dios debe mantenerse unida a su santidad, justicia, juicio y verdad. Nuestra lucha es, en última instancia, contra poderes espirituales que actúan por medio de personas, ideas e instituciones; por lo tanto, debemos participar con
Más →Lucas 5 nos llama a entregar a Jesús la propiedad de nuestra «barca» —nuestros dones, educación, trabajo, dinero, relaciones, energía y futuro— para que pueda usarnos a fin de llevar vida a los demás. Dios elige cumplir sus propósitos por medio de siervos humanos dispuestos, pero nunca se limita a explotarnos: mientras lo servimos, él atiende nuestras necesidades, nos renueva y nos convierte en ca
Más →Las parábolas de Jesús deben leerse dentro de sus contextos religiosos, culturales e históricos originales si queremos captar su significado más pleno. El buen samaritano nos llama a ir más allá de la devoción privada y vivir una fe que se expresa mediante el amor concreto, la compasión y el cuidado de quienes sufren. Asimismo, la parábola del sembrador no trata únicamente de corazones receptivos
Más →Efesios 6 llama a los cristianos esclavizados a servir con sinceridad a sus amos terrenales, como quien sirve a Cristo, al tiempo que ordena a los amos abandonar las amenazas y recordar que comparten el mismo Amo celestial. Esto no otorga legitimidad moral a la esclavitud. Más bien, establece que el esclavo y el amo poseen la misma humanidad y deben rendir cuentas por igual ante Dios, desafiando d
Más →La vida cristiana exige armonía, tolerancia y amor ante asuntos secundarios sobre los que la Escritura no ofrece una respuesta absolutamente clara. No debemos juzgar ni menospreciar a quienes tienen una conciencia distinta, pues todos pertenecemos al Señor. Sin embargo, la libertad tampoco debe ejercerse egoístamente: aunque algo sea legítimo, debemos considerar si entristece, debilita o hace trop
Más →Dios nos llama a honrar a nuestros padres y a respetar la autoridad legítima, no con un espíritu naturalmente rebelde, sino sometiéndonos al Señor. Honrar significa reconocer activamente la dignidad mediante el respeto, el servicio y la bendición; y conlleva la promesa de que nos irá bien en la vida. Sin embargo, la autoridad nunca justifica la opresión. Los esposos, padres, empleadores, pastores
Más →Las hijas de Zelofehad se atrevieron a cuestionar una norma injusta que les impedía heredar, presentaron su causa ante Moisés y su acción produjo un cambio legal para todo Israel. Su ejemplo nos llama a no silenciar la conciencia cuando vemos opresión, abuso o injusticia, ni a aceptar una situación solo porque siempre ha sido así. Podemos ser agentes de cambio en la familia, el trabajo, la iglesia
Más →La vida cristiana práctica nace de todo lo que Dios ha hecho para salvarnos. Debemos dar a cada persona lo que corresponde: honra, respeto, ánimo, verdad y ayuda, sin aplazar el bien que podemos hacer hoy. El amor evita que la obediencia se convierta en un cálculo legalista, pues nos orienta para comprender y atender al prójimo; quien ama no busca dañarlo y así cumple la ley.
Más →La resurrección de Jesús es el fundamento indispensable de la fe cristiana: confirma que él es Señor y Cristo, derrota la muerte y abre para quienes creen una vida de esperanza, bendición y poder. No es una doctrina meramente histórica o intelectual, sino una realidad con implicaciones diarias. El mismo poder que levantó a Cristo actúa en nosotros para perseverar ante enfermedades, problemas econó
Más →La encarnación, la crucifixión y la resurrección constituyen una obra de redención estrechamente entrelazada: Dios vino a habitar entre nosotros por amor, el sacrificio de Cristo restauró el acceso al Padre y su resurrección venció a la muerte y confirmó toda la obra. Este poder de la resurrección no se refiere únicamente a la vida venidera, sino también a nuestras luchas presentes en un mundo que
Más →Nuestra postura básica como hijos de Dios debe ser de respeto y sujeción a la autoridad, porque la autoridad civil sirve para preservar el orden y procurar el bien en una humanidad caída. Por eso debemos ser ciudadanos ejemplares: obedecer las leyes, pagar impuestos y deudas, orar por los gobernantes, hablar de ellos respetuosamente y colaborar con el bien común. Esta actitud no nace solamente del
Más →Estamos llamados a dejar atrás la manera de vivir vana y entenebrecida que resulta de la separación de Dios. Nuestra mente ocupa un lugar central en esta transformación, porque nuestro entendimiento moldea nuestros valores, emociones, decisiones y conducta. Por lo tanto, la vida cristiana requiere una renovación continua: nos despojamos del viejo ser, corrompido por deseos engañosos, y nos revesti
Más →El amor cristiano debe manifestarse tanto dentro de la iglesia como hacia quienes nos ofenden o persiguen. En la congregación, cultivamos cariño práctico, perdón rápido, humildad, igualdad y una armonía que no exige pensar todos igual, sino avanzar juntos en Cristo. Hacia los demás, somos llamados a bendecir en vez de maldecir, celebrar sus triunfos, acompañar su dolor, asociarnos con los humildes
Más →Estamos llamados a vivir de una manera digna de nuestro llamamiento, apartados del mundo porque pertenecemos a un Dios santo y somos vasos de su presencia. La santidad no es una paranoia temerosa ni una mera religiosidad externa; es una obra continua de santificación que comienza en la mente, la voluntad, las emociones y el corazón, y luego da fruto en nuestras acciones, relaciones y decisiones. D
Más →Romanos 12 transforma la enseñanza de los capítulos anteriores sobre el pecado, la gracia y la misericordia de Dios en un llamado práctico. A la luz de todo lo que Dios ha hecho, debemos presentarle nuestra vida entera como sacrificio vivo, santo y agradable: cuerpo, mente, tiempo, recursos, profesión, relaciones y talentos. Esta entrega continua implica morir al pecado, renunciar a deseos que Dio
Más →Romanos 14 nos llama a recibir al débil en la fe sin contender sobre opiniones. En una iglesia diversa habrá diferencias sobre comidas, días, vestimenta, entretenimiento y otras prácticas; por eso no debemos juzgar al más liberal ni menospreciar al más conservador. Cristo nos liberó de una religiosidad obsesionada con reglas externas, pero esa libertad no autoriza el libertinaje: existen mandamien
Más →Como hijos profundamente amados, somos llamados a imitar a Dios aprendiendo cómo es su carácter, fijando la mirada en Cristo y andando en amor. La santidad no se limita a la conducta sexual: abarca nuestra mente, nuestras relaciones, nuestra manera de hablar, el uso que hacemos de nuestras posesiones y cada decisión moral. El amor abnegado de Cristo muestra que la pureza es una vida de sacrificio
Más →Nadie puede justificarse ante Dios por sus propias obras; todos pecamos y solamente somos salvos por medio de Jesucristo. Al identificarnos con su muerte, quedamos libres de la condenación de la ley y del dominio del pecado; al resucitar con él, pertenecemos a Cristo para llevar fruto para Dios. Por eso, la vida cristiana no consiste únicamente en evitar el mal, sino en avanzar hacia una vida sant
Más →Al identificarnos con la muerte y resurrección de Cristo, el dominio del pecado queda quebrantado y somos llamados a realizar diariamente la santificación que ya es una realidad espiritual. La vieja naturaleza no necesita reforma, sino transformación: hemos de considerarnos muertos al pecado, abandonar sus hábitos y heridas deformantes, y entregar a Dios todo lo que somos y tenemos.
Más →Al unirnos a Cristo, morimos al pecado y resucitamos a una vida nueva. El bautismo representa públicamente esa identificación con su muerte y resurrección. Por eso debemos considerarnos muertos a las antiguas prácticas y presentar nuestro cuerpo y nuestra vida a Dios como instrumentos de justicia. La libertad cristiana no significa vivir sin autoridad, sino cambiar de señor: dejamos la esclavitud
Más →Dios da a cada creyente gracia, dones y un llamamiento, y distribuye diversos ministerios para que la iglesia funcione como un solo cuerpo interdependiente. Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros aportan cada uno fortalezas y limitaciones particulares; ninguno posee la visión completa, por lo que debemos reconocer, alentar y complementar los dones de los demás. Estas capacidades no
Más →En las crisis es natural sentir temor, pero no debemos quedarnos atrapados en la angustia. Como Josafat ante un ejército superior, hemos de humillarnos, reconocer que no sabemos qué hacer y volver nuestros ojos a Dios. La oración debe hacerse tan constante como la respiración; el ayuno la enfoca e intensifica, y la unidad permite que la comunidad sostenga nuestras necesidades. También debemos busc
Más →La salvación es por gracia mediante Cristo Jesús, no por nuestras obras: nadie puede justificarse a sí mismo, y en Cristo ya no hay condenación. Sin embargo, la gracia no anula el llamado a la santidad ni concede licencia para perseverar en el pecado. Dios nos justifica para que vivamos de una manera que evidencie nuestra salvación; las obras no la producen, pero sí la expresan. La ley muestra nue
Más →La Navidad anuncia que Jesús es el Salvador, el Mesías y Señor que trae paz, reconciliación y acceso a Dios. Los Evangelios presentan su nacimiento y reconocimiento por los pastores, Simeón y Ana; las epístolas, especialmente Romanos 5, explican cómo realiza la salvación. Somos justificados no por nuestras obras, sino por creer a Dios acerca de su Hijo, quien murió por nosotros cuando aún éramos p
Más →La justificación y la salvación proceden de la gracia mediante la fe, no de las obras, el comportamiento religioso ni los méritos humanos. Abraham fue contado justo porque creyó antes de la ley y la circuncisión; así llegó a ser padre tanto de judíos como de gentiles. Este mismo principio aparece en la Navidad: María recibió con fe un llamado imposible, mientras Zacarías dudó y sufrió consecuencia
Más →Cristo da gracia y dones a cada creyente, aunque en diferentes medidas y formas. Nadie puede afirmar que no tiene nada que ofrecer. Los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros y todos los demás miembros cumplen propósitos distintos pero interdependientes, capacitando al pueblo de Dios y edificando el cuerpo de Cristo hacia la unidad, la madurez, la verdad y el amor. La unidad cristia
Más →Todos —gentiles, judíos y cristianos— estamos bajo pecado y nadie puede entrar en el Reino de Dios por su bondad, pertenencia religiosa u obediencia a la ley. La ley no es mala ni queda anulada: funciona como un espejo que revela nuestra incapacidad de salvarnos y nos conduce a la gracia. Ahora, en Cristo, Dios justifica gratuitamente a quienes reciben por fe el sacrificio de Jesús. Él pagó nuestr
Más →Efesios pasa de la revelación a la práctica: debido a todo lo que Dios ha hecho en Cristo, debemos vivir de una manera digna de nuestro llamamiento. Una característica central de esa vida es la unidad en la diversidad: no la uniformidad, sino la armonía de diferentes dones, trasfondos y llamamientos dentro de un solo cuerpo. Tal unidad muestra a Cristo al mundo y crea un entorno propicio para la b
Más →Romanos 2 completa el argumento iniciado en Romanos 1: no solo el mundo alejado de Dios está bajo juicio, sino también quienes, amparados en su religiosidad, condenan a otros mientras practican lo mismo. Nadie puede justificarse por su moralidad, ritos u obras; todos necesitamos la gracia y la sangre de Cristo. No juzgar no significa renunciar a distinguir entre el bien y el mal. Podemos examinar
Más →Efesios pasa de la revelación a la práctica. Sus primeros tres capítulos revelan la obra salvadora de Dios: antes de la creación, eligió y adoptó en Cristo a su pueblo, lo levantó de la muerte espiritual por gracia mediante la fe, y unió a judíos y gentiles como una sola familia redimida. A partir del capítulo 4 se exponen las consecuencias terrenales y éticas para nuestro carácter, nuestras relac
Más →Como ciudadanos, seguimos el proceso constitucional de Massachusetts, reunimos un número récord de firmas para una petición y esperábamos que los legisladores permitieran una votación sobre un asunto que afecta a las familias, las escuelas y el fundamento moral de la Mancomunidad. En cambio, los legisladores recurrieron a maniobras de procedimiento y tecnicismos para evitar actuar, dejando a los p
Más →La humanidad entera, religiosa o pagana, está bajo el pecado porque ha rechazado voluntariamente la autoridad de Dios y ha preferido sus propios razonamientos, deseos y placeres. La ira divina se manifiesta también cuando Dios deja al ser humano seguir ese camino y sufrir sus consecuencias: perversión, adicción, conflicto y pérdida de paz y dignidad. La rebeldía comienza en el corazón y corrompe l
Más →Dios quiere restaurar en nosotros la imagen de Cristo dañada por el pecado y sanar las relaciones entre hombres y mujeres, especialmente dentro del matrimonio y la familia. La sujeción comienza siendo mutua, aunque el esposo recibe una responsabilidad particular de liderazgo: amar como Cristo amó a la iglesia, entregándose con fidelidad, servicio y cuidado. Amar no es solo sentir pasión, sino pers
Más →Jesucristo mismo —no el mero conocimiento, los principios ni la enseñanza religiosa— es nuestra paz y salvación. Mediante su carne, su sangre y su cruz, pagó nuestra deuda, nos reconcilió con Dios y derribó los muros de hostilidad simbolizados por la división entre judíos y gentiles. En él, personas separadas por raza, género, clase social, cultura y condición se convierten en una nueva humanidad
Más →Estados Unidos afronta una crisis espiritual y cultural en torno al matrimonio entre personas del mismo sexo, y la Iglesia debe responder con claridad, valentía y unidad, en lugar de hacerlo con timidez. Cuando la verdad bíblica y el reino de Dios se ven amenazados, ejemplos como los de Ester y Débora ilustran la necesidad de una participación pública decidida, aunque se rechaza expresamente toda
Más →El Evangelio es poder de Dios para salvar a todo aquel que cree. Nuestra reconciliación con Dios no depende de obras, ritos, respetabilidad, afiliación religiosa ni razonamientos, sino únicamente de la fe en Jesucristo, quien murió por nuestros pecados y resucitó. Sin él, todos estamos perdidos, tanto quienes parecen moralmente buenos como quienes viven abiertamente en pecado; Cristo es el único “
Más →Efesios 2 contrasta la vida antes de Cristo con la nueva realidad que se encuentra en él. Separados de Cristo, carecemos de su protección, consejo y compañía; estamos fuera del pueblo de Dios y de las promesas del pacto, y vivimos sin una esperanza perdurable. Recordar lo que éramos —o lo que podríamos haber llegado a ser— sin el Señor nos ayuda a apreciar la gracia y a ver a los creyentes imperfe
Más →Romanos 1:16-17 condensa el mensaje del Evangelio: es poder de Dios para salvar a todo el que cree, y en él la justicia se recibe por fe. Por eso no debemos avergonzarnos de ser cristianos. Nuestro orgullo no nace de creernos mejores ni de merecer la salvación, pues todos hemos pecado; nace de haber sido adoptados misericordiosamente por Dios y redimidos por Cristo.
Más →Romanos 8 culmina en una seguridad profunda: en Cristo no hay condenación y nada puede separarnos del amor de Dios mientras nos aferremos a él. Para quienes aman a Dios y han sido llamados conforme a su propósito, todos los acontecimientos —agradables o dolorosos— son encauzados hacia un bien redentor. Esto no vuelve buenas las tragedias en sí mismas, pero permite contemplarlas dentro del propósit
Más →Las aflicciones presentes no se comparan con la gloria que Dios manifestará en sus hijos. Quienes estamos en Cristo no vivimos bajo condenación: hemos sido adoptados, hechos herederos con Cristo y llamados a andar en el Espíritu, dando prioridad a lo eterno. Nuestra seguridad no descansa en méritos propios, sino en la sangre y los méritos de Jesús; por eso podemos confesar con fe la salvación y af
Más →En Cristo ya no vivimos bajo condenación, culpa y temor, sino en la esperanza que produce el Espíritu. Por eso no somos deudores a la carne: vivir sometidos a sus deseos conduce a la muerte espiritual, destruyendo lo bello, sano y noble. Andar en el Espíritu significa poner primero a Dios, la eternidad, la Palabra, el servicio, la comunión y el crecimiento en semejanza a Cristo, sin dejar de atend
Más →Somos salvos por gracia mediante la fe, no por nuestros propios méritos ni por nuestras obras, de modo que no hay lugar para jactarse. Dios inicia la salvación, nos da vida en Cristo, nos acepta y hace de nosotros su obra. Su soberanía no anula la libertad humana ni justifica la pasividad: debemos orar, servir, desarrollar nuestras capacidades, buscar la excelencia y trabajar con pasión en el mini
Más →El viaje misionero a República Dominicana unió la proclamación de la Palabra con el servicio social a personas necesitadas. Dios obró mediante hombres y mujeres sencillos, movidos por su pasión de servir su Reino: 443 personas recibieron atención médica y medicamentos gratuitos, 83 se entregaron al Señor, 483 niños participaron en una escuela bíblica y se hicieron 143 cortes de pelo. Incluso uno d
Más →Las epístolas instruyen a las iglesias en la fe, corrigen errores y establecen principios para el caminar cristiano. Romanos 8 responde a la lucha descrita en el capítulo anterior: aunque deseamos agradar a Dios, mientras vivamos en esta condición humana seguiremos batallando contra el pecado. Sin embargo, quienes han recibido a Cristo como Señor y Salvador ya no viven bajo condenación, sino bajo
Más →Los detalles pequeños pueden sostener o arruinar grandes obras; por eso no debemos conformarnos con cumplir lo básico. Simón recibió a Jesús correctamente, pero sin especial entrega, mientras la mujer pecadora lo honró con lágrimas, besos y perfume. Su amor abundante mostró la gratitud de quien reconoce cuánto ha sido perdonado y recibió una bendición personal. Del mismo modo, Dios recibe nuestro
Más →El Reino de Dios es balanceado, por lo que necesitamos discernimiento para saber cuándo confrontar con firmeza y cuándo responder con misericordia y paz. Eliseo, después de recibir ayuda divina contra quienes querían capturarlo, no permitió que fueran ejecutados: les ofreció un banquete y los dejó volver. Así mostró que la gracia puede vencer donde la violencia solo produciría más violencia.
Más →Dios nos ha escogido en Cristo, nos ha dado el Espíritu Santo como anticipo de nuestra herencia y está llevando todas las cosas a la unidad bajo Jesús. Nuestra espiritualidad debe unir la fe en Cristo con el amor a los demás: los dones y el poder del Espíritu deben producir un carácter semejante al de Cristo, emociones sanadas, sinceridad, bondad y relaciones sólidas. Por eso, seguimos pidiendo a
Más →La guerra espiritual exige vigilancia continua: después de una victoria no debemos bajar la guardia, porque el enemigo busca regresar y atacar nuestras debilidades. Por eso hemos de fortalecernos, velar, orar y buscar el consejo de personas maduras que disciernan el mover de Dios. Dios no está limitado por circunstancias ni terrenos; cuando caminamos en su voluntad, podemos confiar en su poder y p
Más →La vida cristiana transcurre en medio de una guerra espiritual: el enemigo busca intimidar, destruir y ganar acceso mediante pequeñas concesiones, pero Cristo es infinitamente más poderoso. Como Israel ante el ejército de Siria, no podemos vencer por nuestras propias fuerzas; necesitamos fortalecernos en el Señor, vivir llenos del Espíritu Santo y cultivar la oración, la Palabra, la santidad y la
Más →Dios ha derramado abundantemente su gracia sobre nosotros al concedernos tanto sabiduría espiritual acerca de sus propósitos eternos como entendimiento práctico para las decisiones cotidianas. El misterio de su voluntad no es simplemente algo difícil, sino una verdad que antes estaba oculta y que ahora ha sido revelada por el Espíritu: por medio del evangelio, gentiles y judíos son herederos en ig
Más →Para alcanzar las metas que Dios pone delante de nosotros necesitamos visión, disciplina y una perspectiva a largo plazo. El camino hacia una vida victoriosa rara vez es inmediato o sencillo: Dios puede permitir desiertos, demoras, humillaciones y pruebas para revelar lo que hay en nuestro corazón, quebrantar el orgullo y formar el carácter necesario para recibir sus promesas sin que estas nos des
Más →Efesios presenta la vida cristiana como una vida enteramente centrada «en Cristo» y fundamentada en el beneplácito y la voluntad soberanos de Dios. Puesto que Dios es la fuente y el dueño de todas las cosas, somos llamados a someternos a él incluso cuando el sufrimiento parece no tener sentido, confiando en que sus acciones brotan de su bondad y quizá solo lleguen a comprenderse más adelante o en
Más →Debemos leer las Escrituras con un propósito, teniendo en cuenta el contexto histórico, los términos teológicos, el lenguaje, el estilo, los manuscritos, la autoría y la finalidad, y valiéndonos de comentarios sólidos y concordancias para alcanzar una comprensión duradera. En Efesios 1, Pablo sitúa repetidamente toda bendición espiritual «en Cristo»: nuestra elección, perdón, santidad, fortaleza y
Más →Todo creyente recibe al Espíritu Santo al aceptar a Jesús, pero también debe buscar el bautismo o llenura del Espíritu: una experiencia de inmersión, poder, fortalecimiento y capacitación mediante sus dones. En Hechos 19, Pablo encontró discípulos que conocían el bautismo de arrepentimiento de Juan, pero no habían sido instruidos acerca del Espíritu Santo. Después de ser bautizados en el nombre de
Más →Efesios comienza con Pablo identificándose como apóstol por la voluntad de Dios, no por decisión propia. Del mismo modo, debemos discernir el llamamiento y los dones de Dios en vez de imponernos a nosotros mismos un ministerio, porque damos fruto cuando servimos dentro de su propósito. Aunque el uso moderno del término «apóstol» es discutible, la comisión que Pablo recibió de Cristo confería autor
Más →Hebreos 12 nos llama a vivir con propósito, integridad y excelencia, conscientes de que otros observan nuestro ejemplo. Para correr nuestra carrera debemos despojarnos de hábitos, actitudes, relaciones y cargas del pasado, y resistir tanto el pecado evidente como el afán materialista que roba tiempo para Dios, la familia, el descanso y la reflexión. La paciencia necesaria para triunfar incluye per
Más →Somos llamados a fortalecernos en el Señor y a depender de su poder, porque la vida cristiana no puede vivirse victoriosamente solo mediante la fuerza o el conocimiento humanos. Las Escrituras, la sana doctrina, la santidad, el carácter, los dones espirituales y el fruto del Espíritu forman parte, en conjunto, de toda la armadura de Dios. Nuestra lucha más profunda no es contra las personas ni mer
Más →La vida cristiana debe correrse con propósito, paciencia y los ojos puestos en Jesús. En vez de vivir por improvisación o sometidos a las circunstancias, debemos definir ante Dios la visión de lo que queremos llegar a ser y alinear con ella nuestros hábitos, relaciones, estudios, trabajo, apariencia, uso del tiempo y vida espiritual. Una meta clara concentra nuestras facultades y nos permite escog
Más →Hebreos 12 presenta la vida cristiana y toda búsqueda de excelencia como una carrera de larga distancia. Vivimos rodeados de personas que observan nuestro ejemplo; por eso debemos representar dignamente el Reino de Dios, sin quedar sujetos a la opinión ajena. Para avanzar, necesitamos despojarnos de pecados, defectos de carácter, resentimientos, heridas y pensamientos limitantes que nos frenan, re
Más →Dios confía a cada uno de nosotros dones, capacidades, tiempo, energía y recursos, y espera que los usemos para el beneficio de su reino. Por tanto, el servicio cristiano no es opcional ni pasivo: tendremos que rendir cuentas de cómo administramos lo que pertenece a nuestro Señor. No debemos permitir que el temor nos lleve a enterrar nuestros dones, sino desarrollarlos mediante un esfuerzo diligen
Más →Mateo 25 presenta el regreso de Cristo como un momento solemne de rendición de cuentas: el Señor ajustará cuentas con aquellos a quienes confió sus recursos. La salvación se basa en recibir a Jesucristo; sin embargo, los creyentes tendrán que responder por la manera en que utilizaron su tiempo, capacidades, dinero, oportunidades, experiencias y dones espirituales. Todo creyente ha recibido una man
Más →Hebreos 12 presenta una estructura práctica para correr con éxito la carrera de la vida, siempre con los ojos puestos en Jesús. Vivimos rodeados por una gran nube de testigos: familia, hijos, vecinos y comunidad observan si el Reino de Dios se refleja en nuestra conducta. Por eso debemos cultivar una vida ejemplar, disciplinada, emprendedora y excelente, no por paranoia ni orgullo, sino para servi
Más →Jeremías 29 revela que la justicia y la misericordia de Dios obran juntas. El exilio de Israel fue la consecuencia de una desobediencia prolongada, y Dios no anuló esa disciplina. Sin embargo, llenó aquel tiempo de juicio de gracia, esperanza y la promesa de un futuro. Del mismo modo, no debemos confundir los capítulos dolorosos de nuestra vida con la historia completa: Dios puede valerse de las d
Más →El Evangelio es práctico y su poder debe encarnarse en matrimonios sanos, jóvenes preparados, trabajo excelente, buena administración y vidas que bendigan a la comunidad. Para vivir así, debemos terminar lo que comenzamos, ampliar nuestras expectativas y creer que Dios quiere bendecirnos, sin quedar presos de mensajes familiares de fracaso ni pensar que la edad limita nuestro crecimiento. Pero la
Más →Ser discípulos significa someternos al señorío y la autoridad de Jesucristo en todas las áreas de la vida. No basta llamarnos cristianos, asistir a la iglesia o cumplir actos religiosos: Cristo murió y resucitó para ser Señor, y ya no vivimos para nosotros mismos. El discipulado exige desprendernos de la familia, el dinero, la profesión, los planes, el prestigio y aun la propia vida cuando compite
Más →La gloria de la resurrección de Jesús contrasta con el temor, la duda y la obstinada incredulidad de los discípulos. Quienes habían sido testigos de su enseñanza y de su poder le fallaron, mientras que las mujeres huyeron desconcertadas del sepulcro vacío y los discípulos rechazaron los reiterados testimonios de que estaba vivo. Sin embargo, el fracaso humano no vence a la gracia divina. Jesús rep
Más →Jesús prepara a sus discípulos para su partida prometiéndoles que no quedarán huérfanos: el Padre enviará al Espíritu Santo, el otro Consolador, para permanecer con ellos y continuar la obra de Cristo. Como Paráclito, el Espíritu anima, fortalece, aconseja, defiende e instruye. También es Espíritu de verdad: confronta nuestro autoengaño, muestra lo que debemos cambiar y nos da poder para vivir con
Más →Esta visión personal y parcial del avivamiento en Nueva Inglaterra se centra en cinco cualidades. En primer lugar, la Iglesia debe proclamar todo el Evangelio con valentía y claridad, aceptando que la verdad pondrá al descubierto el engaño y provocará controversia. Sin embargo, la confrontación nunca debe surgir de la carnalidad ni del deleite en el conflicto; debe estar regida por la gracia, la c
Más →Dios llama a la iglesia a prepararse mediante el ayuno y la oración para un tiempo de renovación y avivamiento. Como en Joel, la esterilidad espiritual —la pérdida del pan, el vino y el aceite— exige convocar al pueblo, arrepentirnos, clamar y volver a las sendas de santidad, dependencia del Espíritu y centralidad de la Palabra. La respuesta prometida es restauración: pan como Palabra, aceite como
Más →El ayuno es una poderosa disciplina espiritual tanto para las necesidades personales como para las colectivas. En tiempos de crisis, pecado, esclavitud, tentación, ministerio o necesidad de dirección, intensifica la oración, expresa humildad y declara nuestra dependencia de Dios. Las Escrituras presentan el ayuno no solo como una respuesta excepcional, sino también como una práctica habitual que f
Más →El hecho de que Jesús utilizara la barca de Pedro muestra cómo Dios escoge vidas humanas comunes como instrumentos de su obra salvadora. Cuando entramos en el reino de Dios, somos llamados no solo a la salvación y al conocimiento espiritual, sino también al servicio sacrificial. Nuestro tiempo, dones, dinero, relaciones, profesiones y actos privados de compasión le pertenecen por completo. Por lo
Más →La vida cristiana y una congregación sana requieren tanto los dones del Espíritu como el fruto del Espíritu. El poder espiritual debe ir unido a un carácter semejante al de Cristo: amor, humildad, perdón, generosidad y perseverancia en medio de la debilidad. Génesis 13 muestra cómo Abraham preservó la armonía con Lot: reconoció el conflicto a tiempo, inició una conversación sincera, valoró su vínc
Más →El Reino de Dios necesita a toda clase de servidores, pero en tiempos de crisis requiere especialmente hombres y mujeres valientes, diligentes y apasionados, capaces de hacer lo extraordinario. Como los valientes que acompañaron a David antes de que ocupara plenamente su trono, la iglesia sirve a Cristo mientras avanza su Reino en medio de oposición. Eleazar sostuvo la batalla cuando otros huyeron
Más →La fe cristiana no se fundamenta principalmente en la elocuencia, la doctrina ni la sabiduría humana, sino en Jesucristo crucificado y en el poder demostrado del Espíritu Santo. La teología, la educación y la razón son valiosas; sin embargo, sin vida espiritual son como un automóvil bien construido pero sin combustible. Por eso, necesitamos permanecer unidos a Cristo, evaluar continuamente nuestra
Más →El éxito o la vida abundante comienza con una actitud de fe: ensanchar nuestra capacidad de creer, confiar en que Dios está con nosotros y definir con precisión lo que anhelamos. No basta tener deseos vagos; debemos examinar nuestros dones, limitaciones y necesidades, escribir metas claras, orar por ellas y presentarlas a Dios con fe, sin doble ánimo. También nos corresponde aportar la materia pri
Más →Somos llamados a edificar nuestra vida en torno a Cristo, hallar en él un descanso activo y volvernos hacia los demás con compasión. Descansar significa renunciar al control, recibir a Dios como nuestra fuente de fortaleza y hacer espacio para la oración, las Escrituras, la renovación física y el gozo. La compasión puede interrumpir nuestros planes, pero nos impulsa a servir a un mundo necesitado
Más →Una vida fructífera y poderosa comienza y termina con Jesús. Al igual que los discípulos cuando regresaron de su ministerio, debemos reunirnos continuamente en torno a Él, contarle con sinceridad lo bueno y lo malo de nuestra vida, y ser renovados mediante las Escrituras, la oración, el ayuno y la intimidad con el Espíritu. La fortaleza espiritual de ayer no puede sostener las exigencias de hoy.
Más →Dios nos llama a vivir con una actitud de fe, victoria y posibilidad, pero sus promesas no son fórmulas mágicas: requieren escuchar atentamente su voz, obedecer sus principios y actuar. Las pruebas y la escasez pueden ser temporadas de aprendizaje, no nuestro destino definitivo. La primera regla del éxito es ensanchar nuestra capacidad de creer, concebir sueños grandes en Dios y no permitir que la
Más →La actitud del triunfo comienza al concebir una visión, escribirla, declararla y caminar en ella hasta verla realizada. Aunque los sueños y proyectos que Dios pone en nuestro corazón puedan tardar, no debemos abandonarlos: la paciencia, la persistencia y el esfuerzo nos preparan durante el camino. Dios nos ha hecho flexibles y capaces de desarrollar nuevos hábitos, destrezas y formas de vivir; por
Más →La salud de una congregación depende de que cada miembro proteja su atmósfera mediante el perdón, la tolerancia, la honra y el rechazo de la murmuración. Lo espiritual influye en lo material; por eso, la prosperidad de personas, familias, iglesias y comunidades está ligada a vivir conforme a las leyes del Reino. Una de ellas es adoptar una ética constante de generosidad: dar dinero, tiempo, talent
Más →Dios es solícito con su pueblo: nos llama no a una vida de resignación, sino a recibir la vida abundante de Cristo con esperanza y una expectativa activa. Su bendición alcanza nuestras emociones, carácter, salud, finanzas, familia y comunidad. Podemos afrontar las heridas del pasado y pedir sanidad, pero también debemos cooperar con el Espíritu mediante disciplina, dominio propio, ejercicio, desca
Más →Dios quiere una iglesia dinámica que conserve el Evangelio y adopte recursos contemporáneos, como Internet, para alcanzar a las naciones. También usa la oposición, la presión y cada circunstancia para entrenarnos, vencer nuestros temores y llevarnos a nuevos niveles de excelencia, madurez y servicio. Por eso debemos discernir su voz, cooperar con el Espíritu Santo y no desperdiciar ninguna experie
Más →La promesa de Joel llama a no temer, sino a esperar restauración, fruto y derramamiento del Espíritu. No estamos llamados a una religiosidad pasiva, sino a ser un pueblo activo, unido y lleno del Espíritu Santo, capaz de bendecir su ciudad. El aceite y el vino representan dos realidades inseparables: la unción de Dios y el gozo de Dios. La unción no es mero conocimiento ni actividad religiosa, sin
Más →Dios nos llama a un viaje espiritual que transcurre tanto en las circunstancias externas como en nuestro interior. En ese proceso aprendemos quién es Él y quiénes somos nosotros, con nuestras virtudes, debilidades y necesidad de gracia. Nada de lo vivido se desperdicia: las tormentas, fracasos, enfermedades, conflictos y tiempos de esterilidad pueden convertirse en entrenamiento, crecimiento y ben
Más →La Navidad debe celebrarse conforme al relato bíblico: como la intervención sobrenatural de Dios para cumplir su propósito, no como una fiesta vaciada de su sentido espiritual. José muestra el carácter que debemos cultivar. Aunque interpretó el embarazo de María como una traición, su justicia no buscó humillarla, sino protegerla mediante la discreción y la misericordia. Así también nosotros debemo
Más →La encarnación revela el plan de Dios para reconciliar consigo a una humanidad separada por el pecado. Jesús no es solo un gran personaje espiritual: es el Hijo de Dios, verdadero Dios y verdadero hombre. María aportó su naturaleza humana, mientras el Espíritu Santo obró una concepción santa y virginal; así, Cristo pudo vivir en perfecta obediencia y, por su naturaleza divina, pagar el precio de n
Más →Las intervenciones de Dios en Jueces enseñan cómo obra cuando su pueblo está rodeado, debilitado y ante fuerzas que parecen superiores. La experiencia de Gedeón ofrece cinco principios para una iglesia que ha perdido influencia y necesita responder fielmente. Primero, debemos confrontar el error y las fortalezas espirituales, no con odio ni superioridad, sino con el amor firme de Cristo. Segundo,
Más →La victoria de Gedeón nos enseña cómo responder cuando el pueblo de Dios se siente abrumado, superado en número, intimidado o marginado culturalmente. Dios suele escoger a los débiles para que la victoria llegue por medio de su poder y no de la fuerza humana. Cinco principios guían a la iglesia: compromiso, unción, discernimiento profético, visibilidad y proclamación. Debemos identificar y confron
Más →Como Gedeón frente a un ejército inmenso, la iglesia puede sentirse débil y cercada por fuerzas culturales contrarias al Evangelio; sin embargo, Dios obra mediante instrumentos pequeños que dependen de su poder. Para cumplir nuestra misión necesitamos cinco elementos: confrontación, unción, discernimiento profético, visibilidad y proclamación. Confrontar no significa atacar ni demonizar a las pers
Más →La verdadera gratitud nace al reconocer la misericordia, el perdón y la esperanza que recibimos de Jesús, y se manifiesta en una adoración apasionada. Como la mujer que derramó perfume, lágrimas y amor a sus pies, no queremos limitarnos a una relación meramente correcta con Dios ni ofrecerle solamente lo mínimo. Aunque la salvación es por gracia y no por obras, deseamos responder a su bondad con u
Más →Isaías 40 anima a quienes, agotados por luchas persistentes, sienten que Dios ha olvidado su camino. El Dios eterno conoce nuestra necesidad, no se fatiga y renueva las fuerzas de quienes esperan en él. Por eso, ante problemas, fracasos o tareas que parecen montañas, no debemos fijar la mirada en nuestras limitaciones ni en el tamaño del enemigo, sino en el poder, la fidelidad, la misericordia y l
Más →La prosperidad de Dios es una vida abundante en la que el Evangelio penetra nuestras finanzas, familia, salud, mente, trabajo, relaciones y vida espiritual. No basta con pertenecer al Reino; debemos conocer sus principios, vivir responsablemente y ejercer la autoridad recibida. Uno de esos principios fundamentales es dar: cuando aceptamos una pérdida o desventaja para honrar y obedecer a Dios, él
Más →Dios sigue hablando por medio de sueños y visiones, como hizo con José, Jacob, Pedro y otros. Por eso debemos pedir revelación y cultivar una disposición espiritual para recibirla, sin pensar que esta gracia está reservada para personas privilegiadas o especialmente preparadas. Sin embargo, los sueños de Dios suelen comenzar como una semilla: necesitan tiempo, oración, discernimiento y maduración.
Más →La prosperidad que Dios quiere para sus hijos no se limita al dinero ni a los bienes materiales; es una vida de plenitud que abarca el bienestar físico, emocional, familiar, económico, social y espiritual. Ezequías muestra que la bendición comienza al hacer lo recto delante de Dios, santificarse, apartar la inmundicia y decidir servirle. En Cristo, nuestro destino espiritual cambia: el pasado, la
Más →El hombre recto toma la Palabra de Dios como norma y encuentra en Jesucristo un modelo de masculinidad equilibrada: firme y tierna, capaz de dirigir y servir. Aunque hombre y mujer poseen energías y funciones complementarias, ambos son igualmente valiosos ante Dios; por eso, el liderazgo masculino jamás justifica superioridad, opresión, maltrato ni negligencia. Ser cabeza significa encabezar con a
Más →Los relatos históricos de Israel funcionan como casos de los que extraemos principios espirituales permanentes. Ezequías muestra que la prosperidad y la bendición nacen de un corazón recto, apasionado por Dios y dispuesto a poner primero sus asuntos. Al comenzar su reinado, antes de atender la economía o la política, reparó el templo, reunió a sacerdotes y levitas y restauró la adoración. Así tamb
Más →Los niños tienen un valor inmenso ante Dios, y lo que sembramos en ellos puede acompañarlos toda la vida. Por eso, el ministerio infantil da fruto cuando enseña la Palabra y ayuda a formar niños capaces de llevar el mensaje de Jesús incluso a familiares que no quieren escucharlo de los adultos. Como pioneros de la fe, podemos detener patrones dañinos e iniciar una herencia generacional de bendició
Más →Dar al Señor no es un acto aislado, sino un estilo de vida ligado a nuestro compromiso con su reino. La obra de Dios debe financiarse con integridad, sin manipulación mental o emocional, y pensando más en la misión que en un edificio. Cada uno ha de participar conforme a lo que tiene, después de reflexionar seriamente y decidir en conciencia, sin comparaciones ni vergüenza. Podemos dar según nuest
Más →Dar al Señor no es un acto aislado, sino una forma de vida que refleja nuestro compromiso con Dios y su reino. Por tanto, la recaudación de fondos para la obra cristiana debe rechazar la manipulación y la irresponsabilidad financiera, seguir los principios bíblicos y centrarse no solo en los edificios, sino en la misión que estos hacen posible. Debemos dar conforme a nuestra capacidad y, cuando la
Más →La pesca milagrosa muestra que nuestras vidas son como la barca de Pedro: aunque todo pertenece a Dios, él nos invita a poner nuestro tiempo, recursos, talentos y posesiones a su servicio para comunicar vida a un mundo necesitado. Dar no debe nacer de la manipulación ni del temor a la escasez, sino del gozo, la fe y la confianza en la provisión del Señor. Su matemática contradice la lógica humana:
Más →Dios es dueño de todo y, sin embargo, elige con ternura cumplir sus propósitos por medio de vidas humanas rendidas a él. Como la barca de Pedro, nuestras vidas, dones, propiedades y recursos pueden convertirse en plataformas mediante las cuales Cristo lleva vida a otros. Por tanto, la generosidad exige abandonar la comodidad de los cálculos humanos y confiar en la suficiencia de Dios, en vez de te
Más →Génesis 22 presenta la entrega de Isaac como una prueba en la que Abraham muere a sus afectos, sueños y seguridades, confiando en que Dios seguirá siendo fiel. Dar al Señor implica salir de la comodidad, negar el yo y ofrecerle aun aquello que más amamos. Dios no prueba por crueldad: lo hace para su gloria, para revelar nuestro corazón, fortalecer la fe, promover nuestro crecimiento y establecer p
Más →La disposición de Abraham a ofrecer a Isaac revela que la verdadera generosidad está arraigada en la obediencia, la fe y el reconocimiento del señorío de Dios. Dar significa ir más allá de lo que nos sobra y entrar en una zona de incomodidad, donde el sacrificio desafía la comodidad, la seguridad y el instinto de conservación. Sin embargo, damos con confianza y no por temor: Dios sigue siendo nues
Más →Dios prueba nuestro corazón por medio de aquello que más valoramos, como probó a Abraham al pedirle a Isaac. Dar al Señor implica entrar en la zona de la incomodidad: renunciar a la seguridad, los sueños y los apegos para confiar en su provisión. El verdadero sacrificio cuesta y produce una muerte interior al yo; no se trata de entregar únicamente lo que sobra. Por eso, cada persona debe participa
Más →Dios nos llama a ser constructores y reedificadores de vidas, ciudad y comunidad, cooperando con Él mediante nuestra mayordomía. Como en la construcción del tabernáculo, sus proyectos se realizan cuando su pueblo aporta bienes, capacidades, tiempo y energía. Cada persona debe buscar la dirección del Espíritu y dar voluntariamente, según sus posibilidades y con alegría, sin culpa ni juicio.
Más →Todo pertenece a Dios: nuestro cuerpo, capacidades, tiempo, trabajo y bienes. Nosotros somos mayordomos de lo que él pone en nuestras manos, y un día tendremos que rendir cuentas de cómo lo usamos para hacer avanzar su Reino. Por eso, la vida cristiana no consiste en una participación pasiva u opcional, sino en administrar con fidelidad, creatividad, generosidad y disposición a asumir riesgos.
Más →Todo lo que poseemos —dinero, tiempo, capacidades, fuerza, relaciones y oportunidades— pertenece a Dios; somos administradores a quienes él ha confiado sus riquezas. Un día tendremos que rendir cuentas de cómo utilizamos estos dones, y la mayordomía fiel exige diligencia, creatividad y una inversión deliberada en el reino de Dios, en lugar de considerar opcionales el servicio y la generosidad. El
Más →Con Cristo estamos crucificados: ya no vivimos para nuestras antiguas prioridades, sino que Cristo vive en nosotros. Recibirlo implica morir al egoísmo y resucitar con una identidad, unos valores y unos propósitos nuevos. No basta cubrir la vida anterior con religiosidad; Dios busca hombres y mujeres enteramente consagrados, purificados y preparados para servir como instrumentos suyos.
Más →Ser crucificados con Cristo significa entregar nuestra antigua identidad, nuestras ambiciones, prioridades y posesiones para que Cristo viva por medio de nosotros. El bautismo representa esta muerte y resurrección a una vida nueva consagrada al reino de Dios. Esta entrega es urgente porque multitudes necesitan el evangelio, iglesias dignas de confianza, un pastoreo amoroso, sanidad y refugio. No d
Más →Nuestra vida se desarrolla en tres dimensiones del tiempo. Primero, estamos en un proceso personal de formación: Dios continúa su obra en nosotros mediante todas nuestras experiencias, aunque las dolorosas requieren acompañamiento sensible y solo pueden comprenderse con perspectiva. Redimir el tiempo significa discernir cómo Dios dirige cada etapa y decisión. Segundo, debemos entender el momento s
Más →Zacarías anuncia esperanza en un tiempo de ruina, opresión e incertidumbre: el pueblo puede alegrarse porque su Rey justo y salvador vendrá. También nosotros somos llamados a regocijarnos por fe cuando las circunstancias no ofrecen motivos visibles, declarando la bondad y fidelidad de Dios sin ceder a la depresión ni abandonar el bien, la comunión y la adoración. Cristo viene personalmente a acomp
Más →La promesa de Zacarías llega en medio del sufrimiento, la opresión y la gloria perdida de Israel; sin embargo, llama al pueblo de Dios a alegrarse porque su Rey viene. Del mismo modo, podemos decidir adorar cuando las circunstancias no ofrecen ninguna razón natural para el optimismo. Confiar en la fidelidad de Dios y confesarla desafía la desesperación, nos fortalece y expresa la esperanza cristia
Más →En tiempos de maldad, engaño e inconstancia, debemos distinguirnos por permanecer fieles a la verdad aprendida. Seguir a Cristo implica obedecer la Palabra y reflejar doctrina, conducta, propósito, fe, amor, paciencia y perseverancia, llegando también a ser ejemplos y mentores para otros. La fidelidad no nos libra necesariamente de persecuciones y aflicciones: Dios puede usarlas para formar el car
Más →La gratitud no es una virtud secundaria, sino una marca esencial de la vida cristiana. De los diez leprosos sanados, solo el samaritano regresó, glorificó a Dios y se postró ante Jesús. Su actitud muestra que reconocer nuestra fragilidad y entender que todo procede de la gracia y la misericordia de Dios nos mueve a agradecer y adorar. La gratitud está ligada a la paz: quien solo contempla lo negat
Más →La gratitud es una virtud cristiana esencial que debe impregnar nuestra adoración, nuestro trabajo, nuestras relaciones y nuestras responsabilidades cotidianas. En Lucas 17, diez leprosos fueron sanados, pero solo el samaritano regresó para glorificar a Dios y dar gracias a Jesús. Su humildad como alguien doblemente rechazado y excluido lo hizo más receptivo a la gracia, mientras que un sentido de
Más →La vida cristiana requiere constancia militante en la oración: debemos insistir sin desmayar, especialmente ante grandes luchas y peticiones. También hemos de participar verdaderamente en las necesidades ajenas. Dar no consiste en ofrecer algo con indiferencia, sino en acercarnos al dolor del otro con un corazón sensible. Debemos hacer bien a todos, con cuidado particular por la familia de la fe,
Más →La vida cristiana nos llama a una oración constante y disciplinada que persevera aun cuando las respuestas parecen demorarse. Como el atleta que se entrena continuamente, debemos mantenernos firmes y, en ocasiones, luchar en oración ante graves necesidades espirituales, físicas, emocionales y familiares. También debemos involucrarnos íntimamente en las necesidades de los demás, permitiendo que Dio
Más →La mujer cananea se acercó a Jesús reconociéndolo como Hijo de David y suplicando por su hija. Aunque enfrentó silencio, palabras difíciles, prejuicios y la incomodidad de los discípulos, no perdió su enfoque. Aceptó humildemente su necesidad y confió en que aun una migaja de la bendición de Jesús bastaba. Por eso fue reconocida como una mujer de gran fe y su hija fue sanada. Su ejemplo contrasta
Más →Romanos 12 nos llama a vivir un amor sincero, afectuoso y práctico: dar preferencia a otros, atender sus necesidades y aprovechar toda oportunidad para servir al Señor. Esa vida también requiere diligencia y fervor espiritual, no tibieza.
Más →En representación de dos organizaciones cristianas latinas con amplias redes de iglesias y miembros de la comunidad, afirmamos que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer, y consideramos que esta definición es fundamental para los valores latinos. La decisión del tribunal de Massachusetts nos ha obligado a participar en el debate público, pues sus consecuencias jurídicas y sociales podr
Más →Romanos 12 nos llama a vernos con humildad y a vivir como miembros de un solo cuerpo, conscientes de cómo nuestras acciones afectan a los demás. El amor cristiano debe ser sincero, sin agendas escondidas, murmuración ni ataques destructivos. Los conflictos han de resolverse pronto, directamente, con discreción, mansedumbre y misericordia, procurando la reconciliación aunque no siempre pueda restau
Más →La vida cristiana se distingue por el carácter de Cristo: humildad, mansedumbre, amor, misericordia, paciencia y tolerancia. Necesitamos sabiduría para relacionarnos armoniosamente y reconocer que muchos conflictos nacen de nuestra propia falta de aplicar las verdades del Reino. Debemos vivir sin aferrarnos a pérdidas, ambiciones, cargos ni ministerios; podemos llorar lo perdido, pero luego entreg
Más →Nuestra identidad como pueblo de Dios incluye tanto la ciudadanía terrenal como la pertenencia al Reino; no debemos separar radicalmente la vida espiritual de nuestra participación social y política. Hemos de respetar las leyes y el orden establecido, pero cuando las exigencias humanas contradicen la Palabra de Dios, nuestra lealtad principal pertenece a Dios. La resistencia es un último recurso y
Más →Los cristianos están llamados a participar en la sociedad como ciudadanos y como miembros del reino de Dios; los ámbitos espiritual y secular están entrelazados, en vez de estar absolutamente separados. Normalmente debemos respetar a la autoridad civil y obedecer la ley, resistiéndonos solo como último recurso cuando las exigencias humanas contradigan los mandamientos superiores de Dios. Puesto qu
Más →Romanos 12 pasa de las instrucciones sobre el servicio cristiano a los mandamientos que deben regir nuestras actitudes y relaciones dentro del cuerpo de Cristo. Sin embargo, ambas secciones transmiten la misma urgencia directa: debemos servir con humildad, reconocer nuestro lugar en una comunidad, considerar el efecto que ejercemos sobre los demás y obedecer el modelo de Dios para relacionarnos un
Más →La vida cristiana se vive también en el terreno cotidiano: en nuestras relaciones, actitudes, hábitos y maneras de tratarnos. Después de enseñar sobre el servicio, Romanos 12 dirige nuestra atención a disposiciones concretas: honrar a los demás, actuar con diligencia, mantener el fervor espiritual, perseverar en la tribulación y la oración, compartir con los santos y practicar la hospitalidad. Est
Más →La base de una vida fructífera, pacífica y firme es atesorar y obedecer la Palabra de Dios. La Biblia no es un libro anticuado ni un consejo humano más, sino la revelación viva y eficaz mediante la cual conocemos la mente de Dios, aprendemos a relacionarnos con él y recibimos sabiduría para toda situación. Su fruto en nosotros depende también de nuestra actitud: debemos acercarnos con reverencia,
Más →La palabra de Dios debe ser atesorada, recibida con fe y guardada en el corazón, porque tiene poder para transformar nuestra vida, guiarnos y enseñarnos a relacionarnos con Dios. Proverbios nos llama a confiar plenamente en el Señor, reconocerlo en todos nuestros caminos, rechazar la autosuficiencia, temerle y apartarnos del mal. La Biblia es viva, coherente y confiable; ofrece sabiduría práctica,
Más →No debemos olvidar la ley de Dios, sino hacer un esfuerzo consciente por recordarla y guardarla en lo más profundo del corazón, donde residen nuestros pensamientos, emociones y voluntad. Los afanes, las presiones y las dificultades pueden tentarnos a buscar soluciones fáciles que contradigan sus preceptos. Por eso necesitamos estudiar, memorizar, repasar y meditar continuamente en la Biblia, hasta
Más →Seguir los mandamientos requiere mantener la Palabra de Dios continuamente en nuestra mente mediante la lectura diaria, la memorización, la enseñanza y el estudio profundo. También debemos guardarla en el corazón: no basta conocerla intelectualmente, sino que hemos de amarla, disfrutarla y permitir que gobierne nuestros afectos. Esta comunión trae una paz distinta de la que ofrece el mundo, pues n
Más →Proverbios 3 nos llama a atesorar la Palabra de Dios y vivir con misericordia y verdad. Esa obediencia produce paz, buena reputación ante Dios y los hombres, y una conciencia tranquila; no porque seamos salvos por obras, sino porque Dios se agrada de sus hijos obedientes y hace fluir su gracia sobre ellos.
Más →Proverbios 3 nos llama a fundamentar la vida en la sabiduría de Dios, depender de él con humildad y honrarlo de manera concreta con nuestros bienes. No basta expresar reverencia con palabras: el amor a Dios también se demuestra mediante el uso del dinero, las posesiones y los recursos que recibimos de él. Aunque Dios no necesita nada, dar reconoce simbólicamente que todo le pertenece.
Más →La paternidad es un llamado de Dios para toda la vida y a tiempo completo, no una responsabilidad que deba asumirse con mezquindad, apresuradamente o solo cuando resulte conveniente. Debe determinar cómo empleamos nuestro tiempo y ordenamos nuestras prioridades. Los primeros años requieren un cuidado especial, porque establecen los fundamentos de la personalidad, la sensibilidad, la confianza y el
Más →Ser padre o madre es un compromiso para toda la vida: una misión intensiva que exige tiempo, energía, amor y constancia. La formación de hijos con valores espirituales sólidos, disciplina, humildad, misericordia, respeto por la autoridad y capacidad para relacionarse productivamente requiere intervenciones continuas durante los días, meses y años. No es una tarea opcional ni de tiempo parcial, sin
Más →Nuestra primera y mayor oración es que la iglesia permanezca espiritualmente cerca del Señor, arraigada en la Palabra de Dios, llena del Espíritu Santo y comprometida con los valores del Reino de Dios. El ministerio, los programas y el servicio nunca deben desplazar la comunión con Cristo ni la sana enseñanza bíblica.
Más →Nuestras oraciones deben concentrarse en tres prioridades. Primero, pidamos permanecer centrados en la Palabra y el Espíritu, buscando antes que nada el Reino de Dios. Los programas, recursos, estrategias y reputación deben estar gobernados por una doctrina sana y una vida espiritual ferviente. Necesitamos tanto los dones y el poder del Espíritu como su fruto y el carácter de Cristo, viviendo en s
Más →Durante los próximos tres a cinco años, nuestra iglesia debería crecer en cinco áreas interrelacionadas. En primer lugar, necesitamos un santuario moderno con aulas y oficinas, construido sobre el estacionamiento actual y conectado con nuestros otros edificios, para crear un campus asequible que permita ampliar el ministerio. En segundo lugar, debemos llevar la espiritualidad latina, los valores f
Más →En cinco años anhelamos ser una iglesia con un santuario más amplio, moderno y adecuado para recibir a más personas y desarrollar con libertad la adoración y las artes. Queremos extender nuestra influencia más allá de la comunidad latina, compartiendo con angloparlantes, afroamericanos, asiáticos y otros pueblos los valores familiares, la hospitalidad y la espiritualidad apasionada que Dios ha dad
Más →Debemos servir al Señor con una visión honesta y equilibrada de nosotros mismos: sin engrandecernos, pero tampoco menospreciarnos. Conocer y aceptar nuestras capacidades y defectos nos libra de la inseguridad, la comparación y la búsqueda de reconocimiento. Nuestros dones son regalos inmerecidos de la gracia de Dios; por eso hemos de ejercerlos con humildad, gratitud y sujeción al Espíritu Santo.
Más →Romanos 12 nos llama a vernos a nosotros mismos con sensatez: sin exagerar nuestra importancia ni caer en la inseguridad. El conocimiento sincero de nosotros mismos reconoce nuestros dones, defectos, limitaciones y nuestra necesidad de la sanidad del Espíritu Santo. También debemos aceptar la medida de gracia que Dios nos ha dado, recordando que cada don es inmerecido y debe ejercerse con gratitud
Más →Dios llama a restablecer el orden correcto: primero su casa y los intereses de su reino. El pueblo había abandonado durante años la reconstrucción del templo mientras atendía y embellecía sus propias viviendas; por eso debía meditar sobre sus caminos, vencer la oposición y volver a trabajar. Del mismo modo, no debemos esperar a que desaparezcan las deudas o llegue un momento cómodo para dar. Dios
Más →La verdadera adoración consiste en entregar la vida al Señor, vivir bajo el señorío de Cristo y renovar continuamente la mente en vez de amoldarnos al mundo. Todo don, ministerio y posición procede de la gracia; por eso servimos con gratitud, sencillez y humildad. Debemos mirarnos con cordura: ni alimentar un concepto exagerado de nosotros mismos ni someternos a la falsa modestia y la inferioridad
Más →Presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo significa entregar a Dios todo lo que somos —cuerpo, mente, alma y espíritu— para su gobierno y uso exclusivo. Esta consagración integral es la verdadera adoración: no basta participar en cultos y realizar gestos religiosos si después vivimos en contradicción con ellos. Dios busca una vida justa, misericordiosa, humilde y coherente, nacida de su grac
Más →La palabra de Dios es viva, eficaz y capaz de transformar radicalmente nuestra mente, nuestro corazón y nuestra personalidad cuando la recibimos con fe, reverencia y humildad. Por eso no debemos limitarnos a escuchar un mensaje, sino buscar una relación más profunda con Dios y congregarnos regularmente. La vida cristiana no fue diseñada para vivirse en aislamiento: necesitamos la familia de la fe
Más →La palabra de Dios es viva y llega a nuestro corazón para llenarnos de bendición, esperanza y gozo. En la parábola del sembrador, todo creyente que ha conocido a Jesucristo y comparte su testimonio está llamado a sembrar. La semilla es el Evangelio: Cristo vino al mundo, murió para pagar por nuestros pecados y nos reconcilia con Dios cuando creemos en él y lo recibimos.
Más →La parábola del sembrador nos llama a examinar cómo recibimos el Evangelio. Debemos ser tierra fértil y receptiva, permitiendo que la semilla penetre profundamente y produzca fruto, en lugar de dejarla expuesta por indiferencia, distracciones u otras prioridades. Cuando no atesoramos la Palabra, Satanás procura arrancarla antes de que transforme el corazón.
Más →La parábola del sembrador nos ayuda a examinarnos ante la Palabra de Dios. La semilla que cae en pedregales representa a quienes reciben el Evangelio con entusiasmo, pero sin raíz: cuando llegan la aflicción o la persecución, tropiezan y se apartan. Seguir a Cristo no garantiza una vida fácil, riqueza, salud ni ausencia de conflictos. Las pruebas vendrán, e incluso pueden intensificarse por haber
Más →La parábola del sembrador muestra distintas maneras de recibir el Evangelio. La semilla junto al camino representa al oyente superficial, que no atiende ni valora la palabra y pronto la olvida. La que cae en pedregales retrata a quienes comienzan con entusiasmo, pero carecen de raíces y convicción; cuando llegan las pruebas, abandonan la fe. Sin embargo, las dificultades no indican necesariamente
Más →La parábola del sembrador muestra que muchas personas reciben inadecuadamente el Evangelio y pierden la oportunidad de reconciliarse con Dios. La semilla entre espinos representa a quienes permiten que los afanes, las riquezas, la opinión ajena, el éxito y la fama ahoguen la Palabra. El dinero y los bienes materiales tienen un lugar legítimo: podemos trabajar, ahorrar y disfrutar de una casa, fami
Más →La parábola del sembrador nos llama a recibir la Palabra de Dios con reverencia, amor, humildad y obediencia. Su riqueza es inagotable: nos aconseja, guía, edifica y produce la obra para la cual Dios la envía. Sin embargo, su efecto también revela la disposición de nuestro corazón. Muchos oyen momentáneamente, pero vuelven a sus afanes, placeres y obsesiones sin permitir que la semilla transforme
Más →La vida cristiana no consiste solamente en oír la Palabra, sino en obedecerla y llevarla a la práctica dentro de una comunidad de creyentes que procura crecer en santidad. Frente a un mundo marcado por la injusticia, la explotación, el hambre y el maltrato de los débiles, Jesús nos llama a vivir de una manera radicalmente distinta: amar a nuestros enemigos, hacer bien a quienes nos aborrecen, bend
Más →La vida de gracia consiste en amar a nuestros enemigos, hacer bien a quienes nos aborrecen, bendecir a quienes nos maldicen y orar por quienes nos calumnian. Esta conducta caracterizó a Jesucristo y es indispensable para quienes desean ser sus discípulos: debemos vivir como nuestro Maestro. La gracia da bienes inmerecidos y, en vez de responder con acusación o juicio, actúa con misericordia, gener
Más →La regla de oro nos llama a tratar a los demás con la misma misericordia, paciencia, generosidad y comprensión que deseamos recibir. Antes de juzgar apresuradamente, debemos recordar nuestros propios defectos, cuánto nos toleran quienes nos aman y cuánta gracia recibimos continuamente de Dios. La parábola del deudor perdonado muestra la incoherencia de recibir compasión por una deuda inmensa y lue
Más →Cristo nos llama a una vida de gracia que supera la conducta natural basada en la conveniencia, la reciprocidad y la gratificación personal. Amar solo a quienes nos aman, favorecer a quienes pueden beneficiarnos o prestar únicamente cuando esperamos recuperar lo dado no expresa la misericordia divina. Dios mostró la esencia de la gracia al dar a Jesucristo por personas que no lo merecían; por eso,
Más →La gracia nos llama a amar a nuestros enemigos, hacer bien, bendecir y orar aun por quienes nos dañan. Esta conducta resulta escandalosa para la lógica humana, como la cruz: Cristo se humilló, sirvió, se entregó por nuestros pecados y después fue exaltado por Dios. Seguirlo exige tomar nuestra propia cruz, dejar de vivir para nosotros mismos y adoptar su misericordia, paciencia, generosidad y bene
Más →La vida cristiana necesita unir la dimensión espiritual con la ética cotidiana. Los dones, la oración, los milagros y el fervor tienen su lugar, pero también debemos cultivar honestidad, disciplina, diligencia, persistencia, dominio propio, justicia, amor y excelencia. No se trata de escoger entre el fuego del Espíritu y una vida sobria, sino de integrar ambas realidades.
Más →La adoración cristiana incluye ofrecer a Dios toda nuestra vida, negarnos a amoldarnos a los valores del mundo y ser transformados interiormente mediante la renovación de nuestra mente. El fervor espiritual, los dones, la oración y el ayuno no deben separarse de las cualidades menos espectaculares de un carácter piadoso: la honestidad, la perseverancia, la disciplina, la diligencia, la excelencia,
Más →Efesios presenta una receta integral para la vida familiar, enmarcada por la mutua sujeción en el temor de Dios. Aunque existen funciones de autoridad, estas nunca justifican dictadura, arbitrariedad ni abuso; toda autoridad cristiana debe ejercerse con amor, justicia, humildad y rendición de cuentas, siguiendo a Jesús, el líder siervo. La esposa es llamada a sujetarse voluntariamente al liderazgo
Más →La palabra de Dios es viva, eficaz y capaz de transformar nuestra mente, corazón y personalidad cuando la recibimos con fe, reverencia y humildad. Escucharla por radio no debe sustituir una relación más profunda con Dios ni la participación en una iglesia. Necesitamos congregarnos, compartir la vida espiritual y practicar el Evangelio junto a la familia de la fe, porque la madurez cristiana se alc
Más →La vida y el servicio cristianos solo pueden ser verdaderamente efectivos cuando dependen por completo de Dios. No basta acumular palabras, teología o conocimientos bíblicos; necesitamos una relación íntima con Cristo, cultivada mediante la oración, la lectura de la Palabra y la comunión con creyentes que fortalezcan nuestra fe. Así como Moisés reflejó la gloria de Dios después de estar en su pres
Más →Jesús no solo recibe a sus discípulos después del trabajo misionero, sino que los invita a apartarse con Él y descansar. Nosotros también necesitamos detenernos para recuperar las fuerzas físicas, mentales y emocionales; trabajar continuamente sin reponerlas termina por desgastarnos, como una sierra que nunca se afila. Cuidar el cuerpo es una responsabilidad espiritual, pues pertenece a Dios y es
Más →Jesucristo muestra una compasión que antepone la necesidad humana aun a su propio descanso. Al encontrar a la multitud hambrienta de enseñanza, la vio como ovejas sin pastor y se dedicó a ministrarla. Podemos acercarnos a él con nuestras cargas, pecados, errores y limitaciones, seguros de que no nos rechazará ni estará demasiado ocupado para atendernos. Su trato con la mujer adúltera revela que la
Más →La multiplicación revela el contraste entre la compasión de Jesús y la actitud superficial de los discípulos. Cristo no rechaza a la multitud ni protege su comodidad: se identifica con su hambre, dolor y necesidad, les enseña y atiende. Esa misma cercanía nos permite acercarnos a Él con confianza y transparencia, sin aparentar santidad ni autosuficiencia, confesando nuestros pecados, debilidades y
Más →Jesús no limita su compasión a la enseñanza espiritual: atiende también la enfermedad, la opresión, el sufrimiento emocional y el hambre. Por eso, al ver la necesidad de la multitud, nos ordena como discípulos que nosotros mismos le demos de comer, aunque humanamente los recursos parezcan insuficientes. Este mandato revela que, como iglesia, debemos ejercer un ministerio integral, capaz de orar, e
Más →Jesús pidió a sus discípulos que actuaran antes de ver el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. Aunque cinco panes y dos peces parecían insuficientes, debían organizar a la multitud y obedecer, superando el temor al fracaso y al ridículo. De igual manera, cuando las necesidades parecen enormes y nuestros recursos escasos, no debemos quedar paralizados, lamentándonos o esperando co
Más →El contentamiento es el compañero necesario de la piedad. Puesto que Dios crea, sostiene y posee todas las cosas, somos administradores y no propietarios últimos, y no debemos aferrarnos a nuestras posesiones. Las cosas materiales no pueden satisfacer nuestra alma, garantizar el futuro ni acompañarnos a la eternidad. Podemos procurar la excelencia y el bienestar, pero sin ansiedad ni compulsión, y
Más →La verdadera ganancia no consiste en acumular bienes, sino en vivir con piedad y contentamiento. Todo —vida, tiempo, talentos, dinero y relaciones— pertenece a Dios; por eso debemos administrar lo recibido sin aferrarnos a ello. Las posesiones materiales no satisfacen el alma y, cuando determinan nuestra identidad o nuestra paz, generan una codicia interminable. Esto no excluye un deseo sano de pr
Más →La respuesta de Jesús a una disputa por una herencia pone al descubierto el peligro más profundo de la avaricia: un apego excesivo a las cosas creadas que desplaza nuestra adoración al Creador. El rico insensato solo piensa en sí mismo, considera que sus posesiones le pertenecen por completo, busca satisfacción espiritual en la abundancia material y da por sentado que controla un futuro prolongado
Más →A partir de la parábola del rico insensato, comprendemos que la vida no se mide por la abundancia de bienes. La avaricia es un apego excesivo a lo creado que desplaza al Creador, alimenta nuestro egoísmo y convierte el dinero, el reconocimiento, el cuerpo u otros deseos en ídolos. Frente al rico que solo piensa en sí mismo, debemos vivir bajo el señorío de Cristo y asumir nuestra mayordomía: todo
Más →Tomando a Daniel como modelo, somos llamados a permanecer fieles a Dios mientras vivimos en una cultura contraria a los principios bíblicos. La integridad significa mantener las normas de Dios sin importar las circunstancias y, después de fallar, volver sinceramente a sus propósitos en vez de encubrir el pecado. Al igual que Daniel, debemos estar preparados para defender posturas impopulares y arr
Más →Daniel es un modelo para quienes vivimos en una cultura que consideramos contraria a los valores del Reino de Dios. Nuestra integridad consiste en permanecer fieles a la voluntad divina, aun cuando hacerlo resulte impopular y ponga en riesgo nuestras relaciones, carrera, comodidad y vida. Frente a la presión de conformarnos, debemos reconocer el pecado según la Escritura, resistir la influencia cu
Más →La resurrección de Cristo no es un acontecimiento distante, sino una victoria que transforma nuestra vida presente y asegura la vida eterna. En Juan 11, la enfermedad y muerte de Lázaro muestran que Jesús contempla las crisis desde una perspectiva divina: aquello que parece definitivo puede servir para la gloria de Dios, fortalecer nuestra fe y formar nuestro carácter. Su demora no significa falta
Más →La resurrección de Cristo no es solo un acontecimiento histórico, sino una realidad victoriosa con consecuencias presentes: nos asegura la vida eterna y nos permite afrontar la enfermedad, la adversidad, el temor y la muerte desde la fe. El relato de Lázaro muestra que Jesús contempla las crisis desde una perspectiva divina; incluso sus demoras y nuestras pruebas pueden servir para glorificar a Di
Más →A partir de Marta y María, aprendemos que la vida cristiana exige escoger no solo entre lo malo y lo bueno, sino entre lo bueno y lo mejor. El servicio de Marta era útil, pero su afán revelaba prioridades y una actitud equivocadas; el problema no era el acto, sino el corazón, el propósito y el momento. María discernió que debía prestar a Jesús una atención indivisa, adorarlo y disfrutar de su pres
Más →Debemos adoptar una mentalidad bíblica y sobrenatural ante el conflicto espiritual y las circunstancias aparentemente desesperadas. Los repetidos ataques de Siria muestran que el mal no se da por vencido, por lo que nunca podemos bajar la guardia; debemos buscar el poder de Dios mediante la intimidad con el Espíritu Santo, el ayuno, la oración, las Escrituras y la comunión fraternal. La actividad
Más →El sitio de Samaria es una imagen de nuestra guerra espiritual continua: el enemigo insiste, por lo que no debemos bajar la guardia. Frente a una crisis que la autoridad humana y la religiosidad impotente no pueden resolver, Eliseo encarna una iglesia con perspectiva sobrenatural, capaz de recibir y proclamar la intervención de Dios. Esa vida requiere poder y unción mediante la intimidad con el Es
Más →La iglesia es un cuerpo vivo cuyos ministerios nos capacitan para servir, nos unen en la enseñanza cristiana y nos conducen al conocimiento de Cristo. La doctrina importa, pero nuestra corrección doctrinal debe completarse con la misericordia, la gracia, el amor y el discernimiento propios de Cristo. La madurez espiritual significa llegar a ser personas completas que reflejan cada vez más la pleni
Más →La madurez cristiana es la obra progresiva del Espíritu en nosotros, no una garantía estática de que iremos al cielo. Colosenses 3 presenta cuatro etapas: hacer morir los pecados evidentes de la carne; abandonar hábitos emocionales y relacionales destructivos, como la ira, el engaño y las palabras dañinas; revestirnos de compasión, humildad, paciencia, perdón y otras virtudes semejantes a las de C
Más →Romanos 9–11 explica el lugar de Israel dentro del plan de salvación. Nuestra pertenencia al pueblo de Dios no depende de la nacionalidad, la ley ni las obras, sino de creer en Dios y recibir por fe a Jesucristo. Israel tropezó al procurar su propia justicia y rechazar al Mesías. Aunque Dios es soberano y puede emplear la dureza humana para cumplir sus propósitos, nunca actúa injustamente; por eso
Más →Romanos 8 nos presenta la seguridad de quienes estamos en Cristo. La ley, aunque buena, no puede justificarnos: revela el pecado y nuestra incapacidad, mientras Cristo paga la deuda y nos libra de condenación. Estar en Cristo implica vivir según el Espíritu, con prioridades orientadas al Reino y no dominadas por la carne. Recibimos adopción, libertad, confianza para acercarnos a Dios como Padre y
Más →Efesios 4 presenta a la iglesia como un cuerpo vivo al que Dios capacita con diversos dones espirituales. Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros, consejeros, músicos y otros son dados no solo para beneficio personal, sino para prepararnos para el servicio y edificar todo el cuerpo. Por tanto, debemos dejar atrás una mentalidad consumista —que pregunta qué ofrece la iglesia— y descub
Más →
Sobrenatural
Dios nos llama a conocerlo personalmente y a experimentar su presencia, no solo a saber de sus cualidades. Job llegó a conocerlo en medio del sufrimie...
Un Toque de Dios
Todos nuestros vecinos, sin importar su carácter, apariencia o buenas obras, necesitan a Cristo porque el problema humano es el pecado. No nos corresp...
Decisiones en el Temor de Dios
Al creer la Palabra de Dios, nuestra mente se renueva y podemos dejar atrás la culpa por pecados pasados. El perdón de Cristo nos ha dado una nueva id...

El Precioso Tesoro de Dios: ¡Tú!
Mis amados amigos, ¡qué gran paradoja se despliega! La verdad de Dios revela Su mayor poder, manifestado de forma más brillante en nuestra más profund...
Guardado del Maligno
Amados, escuchamos dos voces de guarda: la promesa del Padre y la oración del Hijo, ambas brotando de un mismo corazón de amor. Nuestra preservación n...
¡Oíd! el Oído Abierto
Mis amados amigos, la raíz misma de toda fe verdadera y obediencia perdurable es la bendita postura de la escucha receptiva, un "oído abierto" a la vo...

Señor, Que Tu Luz Resplandezca Sobre Nuestros Planes
Podemos presentar a Dios nuestros planes, deseos y expectativas como una ofrenda, pidiendo que su luz y su favor los confirmen, sin dejar de reconocer...
Hallando Consuelo Durante la Jornada
La paciencia debe caracterizarnos, pero también necesitamos discernir cuándo esperar y cuándo actuar. Pablo, impedido de visitar a los tesalonicenses ...
Nuestra Responsabilidad - Prepararle Camino al Señor
En los desiertos del mundo y de nuestra propia vida recibimos la responsabilidad de preparar camino al Señor. Esto exige una manera nueva de vivir: al...

Yo Soy
Recordemos quiénes somos a la luz de quién es Cristo. Él es el pan de vida, la luz del mundo, el buen pastor, la resurrección y la vida. Murió y resuc...
Planificación
La Zafra de los Diez Millones recuerda que aun los planes ambiciosos pueden fracasar. Cuando los nuestros cambian, la impaciencia puede llevarnos a lu...
El Abrazo del Padre
Una infancia de contiendas diarias llevó mi dolor adolescente a estallar en llanto. Cuando nuestras fuerzas se acaban, podemos mirar a la cruz y refug...

Amor y Respeto en el Matrimonio
La vida llena del Espíritu se expresa en adoración, gratitud y sumisión mutua por reverencia a Dios. En el matrimonio, la sumisión nunca significa tol...
Una Vida Que Brilla
En Cristo somos un pueblo bendecido, adoptado y levantado por pura gracia; no lo merecemos, pero somos hijos amados y herederos del reino. Por eso deb...
El Regalo de un Corazón Tierno Hacia los Demás
En Cristo somos un pueblo bendecido y llamado a vivir de manera sobrenatural, digna de nuestra vocación. La transformación no es opcional: comienza al...
Navidad - el Dios de Lo Imposible
El Magníficat es un cántico de victoria y liberación que puede hacerse nuestro cuando experimentamos la visita salvadora de Dios. Desde su trono, Dios...
Dios Recompensa a los Que Lo Buscan
Sin fe es imposible agradar a Dios: debemos creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Esta fe va más allá de la lógica y no consiste e...
Estad Quietos, y Conoced Que Yo Soy Dios
Dios es nuestro amparo, fortaleza y pronto auxilio, aun cuando todo parece derrumbarse. Por eso, estar quietos no significa pasividad, sino dejar de l...

La Palma Real
La palma real destaca por su altura y belleza, pero esa misma altura la expone a los rayos; sus raíces poco profundas también la hacen vulnerable a lo...
La Traición de Judas
Judas convivió con Jesús, escuchó sus enseñanzas y presenció sus milagros, pero lo entregó por treinta piezas de plata. Su mayor traición fue contra s...
Oraciones No Contestadas
Dios no concede todas nuestras peticiones, aunque oremos con fe y pidamos algo que nos parezca justo y necesario. La oración no es una manera de satis...