Nueva Biblia Latinoamericana
En el séptimo año de Jehú, Joás comenzó a reinar, y reinó cuarenta años en Jerusalén; y el nombre de su madre era Sibia de Beerseba. (2 Reyes 12:1)
Y Joás hizo lo recto ante los ojos del SEÑOR todos los días en que el sacerdote Joiada lo dirigió. (2 Reyes 12:2)
Sólo que los lugares altos no fueron quitados. El pueblo aún sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos. (2 Reyes 12:3)
Entonces Joás dijo a los sacerdotes: "Todo el dinero de las cosas sagradas que se trae a la casa del SEÑOR en moneda corriente, tanto el dinero estipulado a cada persona, como todo el dinero que cada uno voluntariamente traiga a la casa del SEÑOR,
que los sacerdotes lo tomen para sí, cada cual de sus conocidos; y ellos repararán los daños de la casa dondequiera que se encuentre algún daño." (2 Reyes 12:5)
Pero en el año veintitrés del rey Joás, los sacerdotes aún no habían reparado los daños de la casa. (2 Reyes 12:6)
Entonces el rey Joás llamó al sacerdote Joiada y a los otros sacerdotes, y les dijo: "¿Por qué no reparan los daños de la casa? Ahora pues, no tomen más dinero de sus conocidos, sino entréguenlo para los daños de la casa." (2 Reyes 12:7)

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2 Reyes 12:4 - Referencia Cruzada

Y recibieron de Moisés todas las ofrendas que los Israelitas habían traído para hacer la obra de la construcción del santuario. Los Israelitas seguían trayéndole ofrendas voluntarias cada mañana. (Éxodo 36:3)
Y Joás, rey de Judá, tomó todas las cosas sagradas que Josafat, Joram y Ocozías, sus padres, reyes de Judá, habían consagrado, y sus propias cosas sagradas y todo el oro que se encontraba en las tesorerías de la casa del SEÑOR y de la casa del rey, y las envió a Hazael, rey de Aram. Entonces él se retiró de Jerusalén. (2 Reyes 12:18)
Tomen de entre ustedes una ofrenda para el SEÑOR. Todo aquél que sea de corazón generoso, tráigala como ofrenda al SEÑOR: oro, plata y bronce; (Éxodo 35:5)
Si alguien comete una falta y peca inadvertidamente en las cosas sagradas del SEÑOR, traerá su ofrenda por la culpa al SEÑOR: un carnero sin defecto del rebaño, conforme a tu valuación en siclos de plata (un siclo equivale 11.4 gramos), según el siclo del santuario, como ofrenda por la culpa. (Levítico 5:15)
Hizo venir a los sacerdotes y a los Levitas y los reunió en la plaza oriental. (2 Crónicas 29:4)
Fielmente llevaron allí las ofrendas y los diezmos y las cosas consagradas. El Levita Conanías era el intendente encargado de ellas, y su hermano Simei era el segundo. (2 Crónicas 31:12)
Y si un hombre quiere redimir parte de su diezmo, le añadirá la quinta parte. (Levítico 27:31)
Cuando hagas un censo de los Israelitas para contarlos, cada uno dará al SEÑOR un rescate por su persona cuando sean contados, para que no haya plaga entre ellos cuando los hayas contado. (Éxodo 30:12)
Además, en mi amor por la casa de mi Dios, el tesoro que tengo de oro y de plata, lo doy a la casa de mi Dios, además de todo lo que ya he provisto para la santa casa, (1 Crónicas 29:3)
Y puso a los sacerdotes en sus oficios y los animó al servicio de la casa del SEÑOR. (2 Crónicas 35:2)
también lleva toda la plata y el oro que halles en toda la provincia de Babilonia, con la ofrenda voluntaria que el pueblo y los sacerdotes hayan ofrecido voluntariamente para la casa de su Dios que está en Jerusalén. (Esdras 7:16)
Di a los Israelitas: 'Cuando un hombre haga un voto difícil de cumplir, él será evaluado según tu valuación de personas pertenecientes al SEÑOR. (Levítico 27:2)
Salomón edificó su propia casa (su palacio), y en trece años la terminó toda. (1 Reyes 7:1)
porque todos ellos echaron en la ofrenda de lo que les sobra, pero ella, de su pobreza, echó todo lo que tenía para vivir." (Lucas 21:4)
El SEÑOR habló a Moisés y le dijo: (Éxodo 25:1)
Y trajo a la casa de Dios las cosas consagradas por su padre y sus propias cosas consagradas: plata, oro y utensilios. (2 Crónicas 15:18)
Y proclamaron en Judá y en Jerusalén que trajeran al SEÑOR la contribución que Moisés, siervo de Dios, impuso sobre Israel en el desierto. (2 Crónicas 24:9)
Todos aquellos de corazón generoso, tanto hombres como mujeres, vinieron y trajeron broches, pendientes, anillos y brazaletes, toda clase de objetos de oro. Cada cual, pues, presentó una ofrenda de oro al SEÑOR. (Éxodo 35:22)
Estos el rey David dedicó también al SEÑOR, junto con la plata y el oro que había tomado de todas estas naciones: de Edom, Moab, Amón, Filistea y Amalec. (1 Crónicas 18:11)
y el sacerdote lo valuará como bueno o como malo; como tú, el sacerdote, lo valúes, así será. (Levítico 27:12)
Y todos los que habitaban alrededor de ellos los ayudaron con objetos de plata, con oro, con bienes, con ganado y con objetos preciosos, además de todo lo que fue dado como ofrenda voluntaria. (Esdras 1:6)
Ve al sumo sacerdote Hilcías para que cuente el dinero traído a la casa del SEÑOR, que los guardianes del umbral han recogido del pueblo, (2 Reyes 22:4)
Les pesé la plata, el oro y los utensilios, la ofrenda para la casa de nuestro Dios que habían ofrecido el rey, sus consejeros, sus príncipes y todo Israel que allí estaba. (Esdras 8:25)
Sabiendo yo, Dios mío, que Tú pruebas el corazón y Te deleitas en la rectitud, yo he ofrecido voluntariamente todas estas cosas en la integridad de mi corazón; y ahora he visto con alegría a Tu pueblo, que está aquí, hacer sus ofrendas a Ti voluntariamente. (1 Crónicas 29:17)
Según sus medios dieron al tesoro para la obra 61,000 dracmas (518.5 kilos) de oro, 5,000 minas (2,850 kilos) de plata y 100 túnicas sacerdotales. (Esdras 2:69)
Todos los Israelitas, tanto hombres como mujeres, cuyo corazón los movía a traer algo para toda la obra que el SEÑOR había ordenado por medio de Moisés que se hiciera, trajeron una ofrenda voluntaria al SEÑOR. (Éxodo 35:29)