Nueva Biblia Latinoamericana
Entren en Betel (Casa de Dios) y pequen, Multipliquen en Gilgal las transgresiones; Traigan sus sacrificios cada mañana, Sus diezmos cada tres días. (Amós 4:4)
Ofrezcan también pan leudado en ofrenda de gratitud, Y proclamen ofrendas voluntarias, denlas a conocer, Puesto que así les place, Israelitas," Declara el Señor DIOS. (Amós 4:5)
Pero yo también los he puesto a diente limpio en todas sus ciudades, Y a falta de pan en todos sus lugares. Sin embargo, ustedes no se han vuelto a Mí," declara el SEÑOR. (Amós 4:6)
Y además les retuve la lluvia Cuando aún faltaban tres meses para la siega. Hice llover sobre una ciudad Y sobre otra ciudad no hice llover; Sobre una parte llovía, Y la parte donde no llovía, se secó.
Así que de dos o tres ciudades iban tambaleándose a otra ciudad para beber agua, Y no se saciaban. Sin embargo, ustedes no se han vuelto a Mí," declara el SEÑOR. (Amós 4:8)
Los herí con viento abrasador y con plagas; Y la oruga ha devorado Sus muchos huertos y viñedos, sus higueras y sus olivos. Sin embargo, ustedes no se han vuelto a Mí," declara el SEÑOR. (Amós 4:9)
Envié contra ustedes una plaga, como la plaga de Egipto, Maté a espada a sus jóvenes, junto con sus caballos capturados, E hice subir hasta sus narices el hedor de su campamento. Sin embargo, ustedes no se han vuelto a Mí," declara el SEÑOR. (Amós 4:10)

Otras publicaciones relacionadas con "Amós 4:7":

Dr. Roberto Miranda
Generosidad y gratitud
En este sermón, el pastor habla sobre la importancia de la generosidad y la gratitud en la vida de un creyente en Cristo, destacando la historia de David en Primera de Crónicas y la importancia de las ofrendas en la tradición del pueblo de Dios.


Dr. Roberto Miranda
El valor de la generosidad y de la gratitud
En este artículo, el Dr. Roberto Miranda explora el valor de la generosidad y la gratitud en el contexto de la ofrenda especial que David hizo al Señor. También destaca la importancia de tener un corazón contrito y humillado al ofrecer nuestras ofrendas al Señor y comprometernos a caminar en obediencia y gratitud.


Amós 4:7 - Referencia Cruzada

voy a poner un vellón de lana en la era. Si hay rocío solamente en el vellón y toda la tierra queda seca, entonces sabré que librarás a Israel por mi mano, como has dicho." (Jueces 6:37)
Por tanto, por causa de ustedes, los cielos han retenido su rocío y la tierra ha retenido su fruto. (Hageo 1:10)
El suelo está agrietado, Pues no ha habido lluvia sobre la tierra; Los labradores, avergonzados, Se han cubierto la cabeza. (Jeremías 14:4)
Y si con estas cosas no se enmiendan ante Mí, sino que proceden con hostilidad contra Mí, (Levítico 26:23)
Si cierro los cielos para que no haya lluvia, o si mando la langosta a devorar la tierra, o si envío la pestilencia entre Mi pueblo, (2 Crónicas 7:13)
Si a pesar de todo esto no Me obedecen, sino que proceden con hostilidad contra Mí, (Levítico 26:27)
Elías era un hombre de pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. (Santiago 5:17)
Y si aun con todas estas cosas no Me obedecen, entonces los castigaré siete veces más por sus pecados. (Levítico 26:18)
El cielo que está encima de tu cabeza será de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. (Deuteronomio 28:23)
¿Hay entre los ídolos (las vanidades) de las naciones alguien que haga llover? ¿O pueden los cielos solos dar lluvia? ¿No eres Tú, oh SEÑOR, nuestro Dios? En Ti, pues, esperamos, Porque Tú has hecho todas estas cosas. (Jeremías 14:22)
Por eso fueron detenidas las lluvias, Y no hubo lluvia de primavera; Pero tú tenías frente de ramera, No quisiste avergonzarte. (Jeremías 3:3)
No dicen en su corazón: "Temamos ahora al SEÑOR nuestro Dios, Que da la lluvia a su tiempo, Tanto la lluvia de otoño como la de primavera, Y que reserva para nosotros Las semanas establecidas de la cosecha." (Jeremías 5:24)
Pero el SEÑOR hará distinción entre los ganados de Israel y los ganados de Egipto, y nada perecerá de todo lo que pertenece a los Israelitas."'" (Éxodo 9:4)
Y haré que quede desolada. No será podada ni labrada, Y crecerán zarzas y espinos. También mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella." (Isaías 5:6)
No sea que la ira del SEÑOR se encienda contra ustedes, y cierre los cielos y no haya lluvia y la tierra no produzca su fruto, y pronto perezcan en la buena tierra que el SEÑOR les da. (Deuteronomio 11:17)
Hijos de Sion, regocíjense Y alégrense en el SEÑOR su Dios; Porque El les ha dado la lluvia temprana (de otoño) para su vindicación, Y les ha hecho descender la lluvia, La lluvia temprana y la tardía (de primavera) como en el principio. (Joel 2:23)
Cuando los cielos estén cerrados y no haya lluvia por haber ellos pecado contra Ti, y oren hacia este lugar y confiesen Tu nombre, y se vuelvan de su pecado cuando Tú los aflijas, (1 Reyes 8:35)
Sólo en la tierra de Gosén, donde estaban los Israelitas, no hubo granizo. (Éxodo 9:26)
Pero en aquel día Yo pondré aparte la tierra de Gosén en la que mora Mi pueblo, para que no haya allí enjambres de insectos, a fin de que sepas que Yo, el SEÑOR, estoy en medio de la tierra. (Éxodo 8:22)
Ellos tienen poder para cerrar el cielo a fin de que no llueva durante los días en que ellos profeticen; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda suerte de plagas todas las veces que quieran. (Apocalipsis 11:6)
Porque ¿quién te distingue? ¿Qué tienes que no recibiste? Y si lo recibiste, ¿por qué te jactas como si no lo hubieras recibido? (1 Corintios 4:7)
Y sucederá que los de las familias de la tierra que no suban a Jerusalén para adorar al Rey, SEÑOR de los ejércitos, no recibirán lluvia sobre ellos. (Zacarías 14:17)
No se veían unos a otros, nadie se levantó de su lugar por tres días, pero todos los Israelitas tenían luz en sus moradas. (Éxodo 10:23)
El campo está asolado, La tierra está de duelo, Porque el grano está arruinado, El vino nuevo se seca, Y el aceite virgen se pierde. (Joel 1:10)
¿No dicen ustedes: 'Todavía faltan cuatro meses, y después viene la siega'? Pero Yo les digo: alcen sus ojos y vean los campos que ya están blancos para la siega. (Juan 4:35)