
Autor
Samuel Caraballo
Resumen: A los doce años recibí el diagnóstico de una enfermedad renal congénita que ya había causado la muerte de familiares. En un culto de oración en Puerto Rico pedimos sanidad y, doce años después, no tengo ningún problema en los riñones. Esta respuesta confirma que el Señor tiene planes para nuestra vida más allá de la enfermedad y puede sanar, romper cadenas y darnos vida abundante. Él no promete una existencia sin dolor ni problemas, sino acompañarnos lado a lado en cada situación. Por eso podemos confiar en él y alabarlo en todo tiempo, tanto en la enfermedad como en la alegría, reconociéndolo como dador de la vida, fuente de salvación, esperanza y gozo.
Mas de 12 años atrás, un mes como este se me había diagnosticado que tenía un problema con mis riñones, un problema renal a la edad de 12 años y todavía me acuerdo como si fuese hoy, la oración que hicimos durante un culto de oración en mi iglesia en Puerto Rico, y realmente el Señor contestó esa petición 12 años después, no hay ningún problema a mis riñones.
Era una enfermedad congénita. Mi abuela murió de los riñones, mi tío murió de los riñones y pues, cuando se vio que yo tenía la misma enfermedad lo primero era que todo el mundo estaba guau, aquí vamos para el otro trauma.
El Señor tiene planes para con tu vida, más allá de las enfermedades que tu puedas tener. Y si tu me vez aquí gozoso es porque hace 12 años atrás, quizás estaba triste. Y quizás una noche como esta ustedes estén tristes o te sientas desamparado, pero déjame decirte que el Señor es todopoderoso para sanar nuestras enfermedades, romper nuestras cadenas, darnos vida.
Dice la palabra del Señor que en Juan, Capítulo 10, que dice que el Señor vino a darnos vida y vida en abundancia. Así que cada vez que cantamos, te alabaré, te glorificaré, estamos diciéndole al Señor, yo se que tu vida está en mis manos y yo te glorificaré en todo tiempo, en todo tiempo te voy a alabar, en enfermedad, en alegría porque yo se que tu tienes mi vida y los días que tengo en esta tierra contados, y se que en cada situación tu has prometido no que no voy a tener dolor, no ha prometido que tu no tendrás problema, ha prometido que en cada problema, en cada situación él iba a estar contigo lado a lado.
Por eso le cantamos al Señor, te alabaré, te glorificaré por siempre te alabaré, porque tu eres el dador de la vida. Si tu puedes decirle al Señor, tu eres el dador de la vida, vamos a cantar este cántico al Señor.
Te alabaré, te glorificaré
Oh, te alabo, te exalto Señor Eres tu la única razón, Eres tu la única razón de mi adoración Oh, Jesús
Eres tu las esperanza que anhelé tener
Oh, Jesús
Confío en ti, confío en ti
Me has ayudado
Tu salvación me has regalado
Hoy hay gozo en mi corazón
Con mi canto te alabaré
Te alabaré
Te glorificaré, te alabaré
Mi buen Jesús
Alaba al Señor en esta noche
Te alabaré, te glorificaré
Te alabaré, mi buen Jesús.
Eres tu la única razón, Señor
Eres tu la única razón de mi adoración
Oh Jesús
Eres tu, eres tu la esperanza que anhelé tener
Oh Jesús
Confío en ti, confío en ti me has ayudado
Tu salvación me has regalado
Hoy hay gozo en mi corazón
Con mi canto te alabaré
Te alabaré, te glorificaré
Te alabaré mi buen Jesús
Te alabaré, te glorificaré
Te alabaré mi buen Jesús