Mi Testimonio

Jorge Ayllón Navarro

Autor

Jorge Ayllón Navarro

Resumen: Viví arrastrado por pasiones, noches perdidas y, a veces, por el alcohol. Sabía que ese camino llevaba a la perdición, y comprendí que debía acercarme a Dios para vivir en paz y gozo. No me enriquecí a costa de otros ni estafé a nadie; aunque soy pobre, comparto lo poco que tengo. Crié a mis hijos sin darles siempre un buen ejemplo y hoy lamento no haberles enseñado a mirar al Redentor. Pido al Señor perdón y bendición. Comparto mi testimonio para mostrar que no todo está perdido: somos salvos por su sangre y por la gracia de Dios.

Mi vida sencilla era

Cual mundano en este mundo

De locas pasiones arrastrado era

A veces sumido por el alcohol en sueño profundo.

De noches perdidas en camas ajenas

Todas ellas son la causa de mis penas.

Más nunca mi vida excedí en el alcohol

Ni en la drogadicción

Pues sabía que por ese camino

Estaría en perdición y,

Llegaría más pronto al seol

En muy mala condición

Arruinando mí destino.

Sabiendo dentro de mí

Lo que al final comprendí

De acercarme a Dios en un momento

Y vivir en paz y gozo en su contento.

Tampoco manche mis manos

Con la sangre de mis hermanos

Ni con el sudor de su frente

Me hice rico de repente

Tampoco a nadie he estafado

Peor haberlo engañado

Pobre nací, pobre seré, pobre moriré.

De lo poco que yo tengo mi mano está extendida

Para atender al que lo pida

Y si fuese necesario dar mi vida por su vida.

A mis hijos he criado

Con pasión lo he educado

No ha sido muy bueno el ejemplo que les he dado

Pero así y todo adelante los he sacado.

Ahora pago con dolor

Un poco su desamor.

Sólo espero con amor en el Señor

Que vuelquen sus ojos a nuestro redentor.

Que es lo que nunca les he enseñado.

De otros pecados ya no me acuerdo

Y si me acuerdo largo seria contarlo

Sólo le pido al Señor que me otorgue su perdón

Y me dé su bendición, que por su gracia soy salvo.

Este es mi testimonio sincero y sin doblez

Que lo tengo siempre conmigo

Para mostrarlo al amigo

Que así me lo ha pedido

Para que vea la vez

Que no todo está perdido

Que el Señor nos ha salvado

Con su sangre que ha derramado.

Y por la gracia de Dios que no mira religiones

Nos llene de bendiciones.