Las Promesas de Dios Son Fieles y Verdaderas

Nancy G. Marquez

Autor

Nancy G. Marquez

Resumen: El valor de una promesa depende del carácter de quien la hace. Las promesas humanas pueden quedar incumplidas o cumplirse solo en parte cuando falta firmeza, pero las promesas de Dios reflejan su verdad y fidelidad. Él no miente ni cambia: hará lo que ha dicho y tiene poder para cumplir cada promesa en nuestra vida, aun cuando las circunstancias parezcan contrarias. Por eso, podemos confiar plenamente en su palabra, seguros de que no se arrepiente de lo que nos ha dicho.

Es importante entender que el carácter de las promesas está íntimamente ligado al carácter del que promete. Si el que promete carece de un carácter firme, sus promesas no se cumplirán o se cumplirán a medias. ¡Que distinto cuando se trata de las Promesas de Dios! Ya que el carácter de Dios es verdad y fidelidad, así mismo Sus promesas son verdaderas y fieles. Dios no miente, no cambia, no se muda; lo que El ha dicho lo hará, y no solo eso, sino que es PODEROSO como para hacer cumplir cada una de sus promesas sobre nuestras vidas, aunque todo parezca contrario.

"Confiemos en las promesas de Dios, porque El no es hombre para mentir, ni hijo de hombre para arrepentirse de lo que nos ha dicho"