La Oración del Padre Nuestro y Sus Implicaciones a Nuestras Vidas

Samuel Caraballo

Autor

Samuel Caraballo

Resumen: El Padre Nuestro nos enseña a orar como hijos e hijas de Dios y como comunidad de fe. Al pedir que su nombre sea santificado, asumimos honrarlo con reverencia; al pedir su reino y su voluntad, nos comprometemos a promoverlos con palabras y hechos por encima de nuestras agendas. Pedimos el pan diario reconociendo su provisión para cuerpo y alma. Solicitamos perdón y reconocemos que también debemos perdonar. Pedimos ayuda para evitar las tentaciones y protección frente al mal. Reunámonos con otros creyentes para meditar esta oración y asimilar las enseñanzas de Jesús, preparados para toda buena obra.

La oración del 'Padre Nuestro' es un pilar de fe Cristiana. Esta hermosa plegaria fue el modelo utilizado por Jesús para enseñar a sus discípulos a orar apropiadamente. En esta oración encontramos una invocación y siete peticiones

, (3 enfocadas en Dios y 4 enfocadas en el entorno humano). Cada una de los componentes de esta súplica encierra un significado imprescindible para la vida del creyente y la misión de la iglesia en el siglo 21. Es por esto que debemos prestar mucha atención a cada una de las connotaciones de esta declaración divina.

Invocación:

“Padre nuestro que estás en los cielos”, es la invocación que demarca la relación filial que tenemos con nuestro Dios. A través de Jesús somos declarados hijos e hijas del padre celestial. El decir “padre nuestro” acentúa el caracter colectivo de esta oración, fomentando así nuestro vínculo con otros hermanos/as en la fe.

Tres peticiones centradas en la esencia de Dios:

“Santificado sea tu nombre” — Esta petición nos delega a nosotros, la comunidad de los santos, la responsabilidad de atribuirle a Dios el honor debido su nombre. La frase “santificado sea” establece el respeto y la reverencia con la cual debemos invocar a Dios.

“Venga tu reino” es una petición que indica nuestro compromiso de palabras y de hechos de fomentar el reino de Dios en la tierra.

“Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” es una aseveración que nos compromete a abrazar el plan divino para nuestras vidas sobre cualquier otra agenda humana. Esta petición enfoca nuestros esfuerzos en establecer aquí en la tierra el orden vigente en el cielo.

Cuatro Peticiones centradas en la naturaleza humana

“Danos hoy el pan nuestro de cada día” nos indica que nuestro padre celestial es también nuestro proveedor terrenal. En Dios encontramos el sustento tanto para nuestras almas como para nuestros cuerpos. Por lo tanto, no hay ningún ámbito de nuestra vida que este exempto de la provisión de Dios.

Y perdónanos nuestras [deudas/ofensas], como también nosotros perdonamos a nuestros [deudores/a los que nos ofenden.] — Esta petición enfatiza nuestra naturaleza falible. Somos seres imperfectos que dependemos del perdón redentor de Dios. Sin embargo, la gracia restauradora de nuestro padre está íntimamente relacionada con nuestra disposición de absolver a los que nos deben y/u ofenden.

“No nos dejes caer en tentación” nos ayuda apreciar el poder preventivo de Dios para ayudarnos evitar conflictos morales no justificados. En la vida de todo Cristiano o Cristiana siempre habrán opciones seductoras que son contrarias al plan de Dios para nuestras vidas. Sin embargo, la frase “no nos dejes caer en tentación” demuestra la capacidad de Dios para ordenar nuestros pasos de tal manera que podamos evitar las tentaciones autoinducidas por nuestros propios deseos.

“Mas líbranos del mal/maligno” es una petición de conciencia. Como creyentes, no somos ingenuos pues sabemos bien que hay fuerzas opositoras al propósito de Dios para la humanidad. La declaración “líbranos del mal” implica nuestra determinación colectiva a ser parte de las fuerzas del bien. Sobre todo, en esta petición reconocemos nuestra dependencia en el poder de Dios para neutralizar todo plan enemigo que atenta contra nuestras vidas.

En esta corta reflexión sólo se mencionan los aspectos más sobresalientes de esta hermosa plegaria. Hay muchas más riquezas que se pueden extraer de este pasaje de Mateo. Por lo tanto, hoy te invito a que saques un tiempo para reunirte con otros creyentes en tu comunidad para meditar y examinar las implicaciones de esta oración que Jesús nos enseñó.

Pensamiento para el dia: Para ser discípulos aptos ‘para toda buena obra” debemos esmerarnos en asimilar las enseñanzas de nuestro maestro Jesucristo.