El Salmo 85 es una oración de intercesión por avivamiento. La oración por avivamiento debe ser de acuerdo con la voluntad y la palabra de Dios.
El autor presenta El autor critica la perspectiva de algunos evangélicos que abandonan la cultura en nombre del Reino y se enfocan solo en rescatar individuos. Considera que esta es una visión peligrosa y empobrecedora, y que los cristianos deben influir en los sistemas sociales y culturales en nombre del Reino.
La magna obra redentora de Dios nos lleva de una súplica sentida por restauración a Su acto definitivo de hacer nuevas todas las cosas. Mientras que los fieles de antaño clamaban por avivamiento —un retorno a un estado anterior de favor— en Cristo experimentamos una transformación radical, convirtiéndonos en creaciones completamente nuevas, no meramente restaurados a un pasado imperfecto.
En un mundo donde la justicia flaquea y el engaño reina, haciendo vulnerables a los justos, somos llamados no a retirarnos ni a reflejar su corrupción. En cambio, nuestro mandato es un testimonio público radical a través de una conducta profundamente hermosa y honorable, reflejando nuestra identidad como "extranjeros y residentes temporales" de otro Reino.
La historia de la redención está marcada por un profundo cambio de paradigma, transicionando de las súplicas repetitivas del Antiguo Pacto por la restauración comunal a la declaración del Nuevo Pacto de una transformación definitiva y ontológica para el individuo y el cosmos. Central para entender esta progresión es el diálogo entre el clamor urgente por avivamiento en Salmo 85:6 y el anuncio de la nueva creación en 2 Corintios 5:17.
Desde el principio mismo, la soberanía activa y elocuente de Dios estableció Su reclamo universal, revelando que nuestra misión es una continuación de Su propósito eterno. Este viaje comienza con un llamado a la integridad interna y a la adoración genuina antes de que podamos participar eficazmente en la proclamación externa.
El autor habla sobre los desafíos que enfrentan los graduados que se preparan para el ministerio en una cultura cada vez más secular y escéptica. La ciencia y la tecnología modernas, la perspectiva pluralista y la homosexualidad son solo algunos de los temas que hacen que sea difícil mantener ministerios fieles y relevantes.
En este artículo se habla sobre cómo interceder por el avivamiento, y se enfatiza en la importancia de orar de acuerdo a la voluntad de Dios y no al azar. Se menciona que el avivamiento debe involucrar las tres áreas: el espíritu, el alma y el cuerpo, y que necesitamos pedirle a Dios que renueve estas áreas en nosotros y en la cultura.