La Navidad es más que una celebración conocida; revela seis realidades que siguen moldeando nuestra vida. Surgió en medio de la angustia, pero el sufrimiento se convirtió en una ocasión para la revelación sobrenatural y la manifestación de la gloria de Dios.
La Navidad no depende de circunstancias perfectas, tradiciones entrañables, regalos ni de estar libres de dolor. Su verdad esencial es Emanuel: Dios está con nosotros.
El mensaje de Navidad es que Jesús es Emanuel, Dios con nosotros. Dios se hizo carne para experimentar lo que sentimos y tener un propósito benévolo y misericordioso.
En esta Nochebuena, recordamos que el Dios majestuoso del cielo ha descendido a la tierra en forma de Jesús, lleno de gracia y verdad. El Amor y la Fidelidad que van delante de Él en el cielo ahora están presentes en Belén, donde podemos acercarnos a Él sin temor.
En este sermón se habla sobre cómo el nacimiento de Jesús cumple con las profecías de Isaías sobre el Mesías. Se destacan cinco cualidades de Dios que se revelan en estos pasajes: Dios es glorioso, de paz, de alegría, personal y universal.
El libro de Isaías es uno de los más evangelísticos de la Biblia, con profecías sobre la naturaleza, ministerio y victoria del Cristo venidero en el mundo. En el capítulo 9, se habla de la luz que invade la oscuridad, y se menciona que esto es posible gracias al nacimiento de un niño, que contiene en sí mismo la naturaleza indestructible y majestuosa de la divinidad de Dios.
La profecía del nacimiento del Salvador del mundo es la más extraordinaria de todas las hechas en el mundo precristiano. El niño es aquel anunciado, concebido y traído al mundo y sería llamado Emmanuel, la encarnación del Dios omnipotente, varón de consejos y de dolores, de la palabra viva, que traería no sólo buenas nuevas a los que abrieran sus corazones a Él, sino también malas nuevas para los que no reconozcan su genuino título de Salvador.
Mi Dios es profecía La profecía del nacimiento del Salvador del mundo es la más extraordinaria de todas las hechas en el mundo precristiano. El niño es aquel anunciado, concebido y traído al mundo y sería llamado Emmanuel, la encarnación de
Mis amados amigos, fijemos nuestra mirada en la magnífica verdad de que nuestro Señor Jesús encarna la propia autoridad y el poder vivificador del único Dios verdadero. Él posee dominio universal, asegurándonos que nuestra salvación está inquebrantablemente guardada en Su mano invencible, otorgándonos vida eterna, vencedora de la muerte.