
Autor
Nancy G. Marquez
Resumen: A veces pedimos algo a Dios y recibimos algo diferente, pero debemos confiar en que Él siempre hace lo correcto y nos da lo que necesitamos en el momento adecuado. No siempre lo que queremos es lo que necesitamos y Dios conoce nuestros caminos. Sigue confiando y esperando lo mejor de Él.
Cierta vez, un hombre pidió a Dios una flor y una mariposa; pero Dios le dio un cactus y una oruga. El hombre quedó triste, pues no entendió por qué su pedido llegó errado. Luego pensó que Dios atiende a mucha gente, así que prefirió no cuestionar. Pasado algún tiempo, el hombre fue a verificar el pedido que dejó olvidado. Para su sorpresa, del espinoso y feo cactus, había nacido la más bella de las flores y la horrible oruga se transformó en una bellísima mariposa.
Esta ilustración nos muestra que Dios siempre hace lo correcto. Su camino es el mejor, aunque a nuestros ojos parezca que todo está equivocado.
¡Su cactus actual será su bella flor mañana; y su oruga de hoy será su bella mariposa!