El Alma Herida

Job 22:29 • Juan 10:10

Cuando el alma se siente abatida, Y el peso del mundo nos quiebra el afán, Llegan voces que buscan herida, Prometiendo la nada, un vano disfraz. El ladrón solo viene a robar, a destruir, Mas Tú, Señor, viniste vida a fluir.

¡Y para que tengamos vida, sí, vida en plenitud! Para la mente herida, tu amor es la virtud. Cuando estés abatido, habla con fe y sin temor, Él salvará al humilde, con su inmenso amor.

Las heridas del alma, el pecado que acecha, Distorsiona la imagen, nos hace dudar. La baja estima que el mundo nos echa, Nos olvida que somos herencia y verdad. Hijos suyos, amados, de gran estimación, Ciudadanos del cielo, en Su corazón.

Destruyamos argumentos, la altivez del pensar, Cautivemos el miedo, para en Ti descansar. Por nada estemos afanosos, en oración y gratitud, La paz que sobrepasa, cuida nuestra juventud Del alma. Y si hay conflictos, perdón debemos dar, En Su amor la respuesta, para restaurar.

¡Y para que tengamos vida, sí, vida en plenitud! Para la mente herida, tu amor es la virtud. Cuando estés abatido, habla con fe y sin temor, Él salvará al humilde, con su inmenso amor.

El mejor consejo siempre vendrá de Ti, Tu Palabra es la senda que nos hace vivir. ¡Dios bendiga Su Palabra, que nos da la paz! ¡Confiamos en tu gracia, nada nos detendrá jamás!