Cisternas Rotas

Jueces 10:10 • Mateo 3:2

Corazón inquieto, mi senda tracé, En desierto de autosuficiencia tropecé. Como Israel, tus Baales serví, La amarga cosecha de mi error sufrí. Clamé a Ti, oh Señor, en mi aflicción, ¿Fue por el pecado o por su corrección?

¡Arrepiéntete! El Reino cerca está, No un lamento vacío, sino verdad. Hacia la Fuente viva mi alma correrá, Quebrantado corazón, vida en Ti hallará.

No fue tregua temporal lo que busqué, Sino un giro radical, la Luz que amaneció. Juan en el desierto con potente voz clamó: "¡Arrepiéntanse! ¡El Rey se acercó!" Los jueces de antaño no pudieron sanar, Solo Jesús, nuestro Rey, puede liberar.

Su Reino rompe el ciclo de mi andar sin paz, Establece en mi alma Su gobierno veraz. De la tiranía del pecado, me libró, No hay condena, Su gracia me alcanzó.

¡Arrepiéntete! El Reino cerca está, No un lamento vacío, sino verdad. Hacia la Fuente viva mi alma correrá, Quebrantado corazón, vida en Ti hallará.

A la Fuente viva, ven, sin demorar, En Su amor, nuestro futuro está. Amén, oh Dios, contigo en eternidad.