
Autor
Carmen J. Delgado González
Resumen: La enseñanza de estos versículos es la importancia de la obediencia a Dios, que surge cuando comprendemos nuestra identidad como hijos de Dios y reconocemos su amor y justicia. Debemos pensar en Dios como un padre y en Jesús como nuestro hermano mayor que dio su vida por nosotros. Reflexionar sobre esto nos ayudará a comprender mejor la voluntad de Dios.
Es tan obvia la enseñanza que presenta la escritura en estos dos versículos, que cualquiera podría notar el énfasis que nuestro Dios le da a la obediencia. Solo cuando adquirimos la conciencia de identidad; que te descubres y aceptas como hijo de Dios, hijo de un padre justo y amoroso, nace en tu corazón la OBEDIENCIA. El deseo de obedecer a Dios, ya que lo reconocemos como nuestro Padre, el mejor Padre que podremos jamás tener.
Queridos hermanos piensen en Dios como un padre y en Jesús como un hermano mayor que nos ama tanto que por salvarnos de una muerte que merecíamos, dio su vida por la nuestra. Reflexionemos y se hará la luz en nuestro corazón.