Si Andamos en las Cosas del Espíritu, Viviremos

Además, el SEÑOR tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas. Deuteronomio 30:6
También en El ustedes fueron circuncidados con una circuncisión no hecha por manos, al quitar el cuerpo de la carne mediante la circuncisión de Cristo. Colosenses 2:11
Charles Spurgeon

Autor

Charles Spurgeon

Resumen: Sólo Dios puede transformar nuestro corazón, quitar su carnalidad y hacernos amarlo con todo nuestro ser. Esta circuncisión no es un rito de la carne, sino una obra interior del Espíritu Santo: la señal esencial del pacto de gracia y el sello que confirma al creyente como parte de la simiente elegida. Por eso no debemos confiar en ceremonias externas ni conformarnos con menos que un corazón renovado; miremos únicamente al Señor para recibirlo. La carne conduce a la muerte, pero al vencerla encontramos vida y paz. Si andamos en las cosas del Espíritu, viviremos plenamente para Dios.

Aquí leemos acerca de la verdadera circuncisión. Noten a su autor: "Jehová tu Dios." Sólo Él puede tratar eficazmente con nuestro corazón, y quitar su carnalidad y su corrupción.

Hacernos amar a Dios con todo nuestro corazón y alma es un milagro de gracia que sólo el Espíritu Santo puede obrar. Hemos mirar únicamente al Señor para esto, y no estar satisfechos nunca con nada que no sea eso. Noten dónde es obrada esta circuncisión. No es de la carne, sino del espíritu. Es la señal esencial del pacto de la gracia. El amor a Dios es la marca indeleble de la simiente elegida; por este sello secreto la elección de gracia es certificada para el creyente. Debemos cuidar de no confiar en ningún rito externo, sino que seamos sellados en el corazón por la operación del Espíritu Santo.

Noten cuál es el resultado: "a fin de que vivas." La intención de la carne es muerte. Venciendo a la carne encontramos vida y paz. Si andamos en las cosas del Espíritu, viviremos. Oh, que Jehová, nuestro Dios, complete Su obra de gracia en nuestras naturalezas internas, para que en el sentido más pleno y más elevado vivamos para Dios.

Fuente: La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Roman.

http://www.spurgeon.com.mx/chequera/meditames/octubre.pdf