Preferimos Que Dios Elija por Nosotros

El nos escoge nuestra heredad. Salmos 47:4
Sabiendo que del Señor recibirán la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien sirven. Colosenses 3:24
Charles Spurgeon

Autor

Charles Spurgeon

Resumen: Podemos descansar porque Dios, en su infinita sabiduría, ordena nuestro destino y no permitirá que nuestros enemigos determinen nuestra porción. Conscientes de nuestra necedad, preferimos que Él elija por nosotros antes que gobernar la vida según nuestro propio juicio. Estamos más seguros cuando el Señor dirige nuestro rumbo, por lo que ponemos en sus manos el presente doloroso y el futuro desconocido. Debemos abandonar el ego testarudo, colocar nuestros deseos a los pies de Jesús y entregarle las riendas. Nuestra decisión más libre es confiar plenamente en su soberanía y escoger que Él tenga toda la decisión sobre nosotros.

Nuestros enemigos quieren asignarnos una porción muy funesta, pero no seremos entregados en sus manos. El Señor hará que permanezcamos en nuestro sitio, en nuestro lugar asignado por Su infinita sabiduría. Una mente más sabia que la nuestra arregla nuestro destino. El ordenamiento de todas las cosas pertenece a Dios, y nos alegra que así sea; preferimos que Dios elija por nosotros. Si las cosas pudieran ser a nuestra manera, desearíamos que todas las cosas fueran a la manera de Dios.

Estando conscientes de nuestra propia necedad, no deseamos gobernar nuestros destinos. Nos sentimos más seguros y más tranquilos cuando el Señor dirige el rumbo de nuestro barco que si pudiéramos dirigirlo nosotros de acuerdo a nuestro juicio. Gozosamente ponemos nuestro doloroso presente y nuestro desconocido futuro en manos de nuestro Padre, nuestro Salvador y nuestro Consolador.

¡Oh, alma mía, pon en este día todos tus deseos a los pies de Jesús! Si últimamente has sido algo díscolo y testarudo, ávido de ser y de hacer lo que te dicte tu propia mente, descarta ahora tu necio ego, y pon las riendas en las manos del Señor. Di: "Él ha de elegir". Si otros disputan la soberanía del Señor, y se glorían en el libre albedrío del hombre, tú respóndeles efectivamente: "Él elegirá por mí." Mi más libre decisión es que Él decida por mí. Como un agente libre, yo elijo que Él tenga toda la decisión.

Fuente: La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Roman.

http://www.spurgeon.com.mx/chequera/meditames/abril.pdf