Nuestro Dios: el Gran Galardonador de Almas Sinceras

Que el SEÑOR recompense tu obra y que tu pago sea completo de parte del SEÑOR, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte. Rut 2:12
Y sin fe es imposible agradar a Dios. Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que recompensa a los que Lo buscan. Hebreos 11:6
Charles Spurgeon

Autor

Charles Spurgeon

Resumen: Mis queridos amigos, nuestro Dios es un Galardonador activo y personal que responde fielmente a su fe sincera. Él promete un salario completo y una herencia eterna a todos los que le buscan con sinceridad y diligencia, incluso a través de las dificultades. Por lo tanto, desechen la duda y perseveren, porque Él verdaderamente se demuestra como el Galardonador infalible de toda alma que le busca.

¿Se han detenido alguna vez a meditar sobre la magnífica verdad tejida a través de la revelación divina? Existe una conexión profunda e inquebrantable entre la fe humana sincera y la respuesta fiel de Dios. Desde los relatos antiguos de devoción hasta la gloriosa luz del Nuevo Testamento, una verdad resplandece: nuestro Dios no es una fuerza distante e indiferente, sino un ser activo y personal que galardona profundamente a aquellos que le buscan con diligencia.

Consideren, les ruego, la tierna historia de Rut. Una extranjera vulnerable, enfrentando inmensa pérdida y marginación, tomó una decisión radical. Ella abandonó deliberadamente a los dioses ancestrales y se encomendó enteramente al cuidado protector del Dios de Israel. Su viaje fue un acto profundo de reorientación espiritual, que encarnaba una confianza absoluta. Ella se puso bajo Sus propias alas, no con un capricho pasajero, sino con una fe diligente y persistente, trabajando incluso en campos polvorientos. ¿Y qué siguió? ¡Recompensa divina! Un hacendado bendecido habló de que Dios recompensaba su trabajo, concediéndole un “salario completo” por todas sus pérdidas. ¡Ah, un atisbo de la propia economía de nuestro Señor!

Esta misma verdad resuena hasta esa gloriosa epístola a los Hebreos: "Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan" (Hebreos 11:6). ¡No basta simplemente con reconocer Su existencia, aunque sea vital! También debemos aferrarnos a la convicción de que Él *es* el Galardonador activo y personal de aquellos que con diligencia, sí, exhaustivamente, le buscan.

Quizás ustedes, queridos peregrinos, se encuentren en campos de dificultad, enfrentando pérdidas, sintiéndose marginados. Su búsqueda sincera, su obediencia silenciosa, sus oraciones fervientes – ¿pasan desapercibidas? ¡Nunca! Dios, en Su justicia perfecta y Su pacto inquebrantable, no olvidará su obra, sus sacrificios, o el amor que muestran hacia Su nombre. La "recompensa completa" no es meramente un consuelo temporal, sino algo infinitamente más grande: ¡una relación más profunda con nuestro Pariente-Redentor, Jesucristo mismo! A través de Él, nuestro frágil refugio bajo las alas de Dios se transforma en una herencia eterna y segura. ¡Por lo tanto, desechen la duda! ¡Perseveren, amados, en fe activa y diligente! Porque Dios *es*, y Él *se demuestra ser* el Galardonador infalible de toda alma que verdaderamente le busca.

(Fuente: Una reflexión moderna adaptada del estilo de Charles Spurgeon)