El pastor habla sobre la importancia de orar por la iglesia para que se mantenga cerca de los valores del Reino de Dios y la enseñanza sana de la Palabra de Dios. También ora para que la iglesia sea un modelo para otras iglesias y ministros y un recurso para la comunidad en general.
La oración es el ambiente esencial para tu relación con Dios, una comunión holística que abarca toda la vida. Te llama tanto a derramar tu corazón con una honestidad sin reservas, compartiendo con Él cada tristeza y temor como un refugio inquebrantable, como a orar sin cesar.
Nuestra senda de comunión con lo Divino nos convoca a una poderosa paradoja en la oración: una integración dinámica de intenso desahogo emocional y una vigilancia firme y disciplinada. Se nos manda derramar nuestros corazones ante Dios, nuestro refugio supremo, con honestidad radical y vulnerabilidad completa.
La oración bíblica opera dentro de la profunda tensión entre la vulnerabilidad humana y la omnipotencia divina. Su eficacia depende de una postura espiritual de profunda humildad y absoluta dependencia de Dios, donde la genuina indigencia espiritual se convierte en el prerrequisito indispensable para cultivar la verdadera justicia.
Lou Engle, un líder religioso, habla sobre cómo la oración y el ayuno pueden cambiar el destino de Estados Unidos. Él comparte historias de cómo los jóvenes han sido movilizados para orar y ayunar, lo que ha llevado a avivamientos y conversiones masivas.
El orador, Paul Jehle, habla sobre la importancia de la iglesia en la sociedad y cómo su condición refleja la condición de la nación. Señala que la iglesia ha perdido su sabor y se ha vuelto inactiva y silenciosa en la cultura, lo que ha llevado a la cultura a alejarse de Dios.
Lou Engle habla en un servicio religioso acerca de su experiencia en liderar una casa de oración en Washington D.C. y de su creencia en el poder del ayuno y la oración para cambiar la nación de los Estados Unidos.
El salmo 43:3-4 es una oración en la que el salmista pide a Dios que envíe su luz y verdad para guiarlo a su montaña sagrada y al altar de Dios, donde encontrará gozo y deleite. En este tiempo de Adviento, es importante que como cristianos clamemos humildemente a Dios y reconozcamos nuestra dependencia total de Él.