El Temor del Señor Conduce a Hábitos Virtuosos

El temor del (La reverencia al) SEÑOR multiplica los días, pero los años de los impíos serán acortados. Proverbios 10:27
Pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos. Por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. Romanos 14:8
Charles Spurgeon

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Charles Spurgeon

Resumen: El temor del Señor nos conduce a hábitos virtuosos que evitan el desperdicio de la vida causado por el pecado y el vicio. La fe en Jesús trae un reposo que ayuda incluso en la enfermedad: frente a la preocupación, la confianza en Dios da tranquilidad. Podemos esperar una vida larga y una buena ancianidad si ello es para nuestro bien, sin temer la muerte ante cada dolencia. Y si somos llamados antes, tampoco hay motivo para lamentarlo: vivos o muertos pertenecemos al Señor. Prolongar verdaderamente la vida es vivir cada hora sin desperdiciarla, dedicándola a los propósitos más elevados.

No hay ninguna duda al respecto. El temor del Señor conduce a hábitos virtuosos, y estos previenen ese desperdicio de la vida que proviene del pecado y del vicio. El santo reposo que brota de la fe en el Señor Jesús ayuda grandemente también al hombre cuando está enfermo. Todo médico se alegra de tener un paciente cuya mente esté completamente tranquila. La preocupación mata, pero la confianza en Dios es como una medicina que sana.

Por lo tanto, tenemos todos los preparativos para una larga vida, y si realmente es para nuestro bien, veremos una buena ancianidad, y llegaremos a nuestras tumbas como mieses recogidas en su estación. No hemos de estar sobrecogidos con una súbita expectación de muerte en el momento en que nos duela un dedo, sino más bien hemos de esperar que tengamos que trabajar a lo largo de una considerable longitud de días.

Y, ¿qué importa que seamos llamados pronto a la esfera superior? Ciertamente no habría nada que deplorar en un llamado así, sino que todo sería más bien un goce. Vivos o muertos pertenecemos al Señor. Si vivimos, Jesús estará con nosotros; si morimos, nosotros estaremos con Jesús. La verdadera prolongación de la vida consiste en vivir mientras vivimos, sin perder el tiempo, sino usando cada hora para los propósitos más elevados. Que así sea en este día.

Fuente: La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Roman.

http://www.spurgeon.com.mx/chequera/meditames/junio.pdf