Porque el SEÑOR no abandonará a Su pueblo, ni desamparará a Su heredad. — Salmos 94:14
Sea el carácter de ustedes sin avaricia, contentos con lo que tienen, porque El mismo ha dicho: "NUNCA TE DEJARE NI TE DESAMPARARE." — Hebreos 13:5

Autor
Charles Spurgeon
Resumen: Dios no abandona a quienes se ha revelado como Salvador: su elección permanece y su amor es eterno. Aunque disciplina a los suyos, lo hace para instruirlos mediante la ley y la vara, no por ira, sino por amor. Esa instrucción produce quietud de espíritu, sobriedad de mente y descanso, y nos prepara para un destino glorioso. Mientras los impíos son dejados solos hasta el juicio, los piadosos son formados y finalmente vindicados. Por eso podemos recibir la corrección con serena sumisión, confiando en que Dios puede reprendernos sin dejar de amarnos.
Los hombres abandonan, pero Dios no, pues Su elección es inmutable, y Su amor es eterno. No, Dios ni siquiera abandonará a uno de ellos. Nadie puede encontrar a una sola persona a la que Dios haya desamparado después de habérsele revelado salvadoramente.
El Salmo menciona esta grandiosa verdad para dar ánimos al corazón del afligido. El Señor disciplina a los Suyos, pero nunca los desampara. Nuestra instrucción es el resultado de la doble obra de la ley y de la vara, y el fruto de esa instrucción es una quietud de espíritu y una sobriedad de mente, de las que procede el descanso. Los impíos son dejados solos hasta que es cavado el hoyo en el que se hundirán y serán sumidos; pero los piadosos son enviados a la escuela para que sean preparados para su glorioso destino en el más allá. El juicio retornará y terminará su obra sobre los rebeldes, pero igualmente retornará para vindicar a los sinceros y a los piadosos. Por esta razón podemos soportar la vara de la disciplina con calmada sumisión pues no significa para nosotros ira, sino amor.
"Dios puede castigar y corregir
Pero no puede nunca abandonar;
Puede en fidelidad reprender,
Pero nunca dejar de amar."
Fuente: La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Roman.
http://www.spurgeon.com.mx/chequera/meditames/noviembre.pdf